Acceder

Islandia, tierra de la libertad y donde los banqueros van a la cárcel.

Recapitulemos lo que ha sucedido después del desplome del 2008 en la mayoría de las economías occidentales.

Como sabemos, se rescató a los bancos demasiado grandes para caer (Too big to fail), se nos vendió la idea de la recuperación económica por economistas y estadistas reconocidos. En Europa sobre todo se recortaron programas sociales y se impusieron medidas de austeridad para supuestamente ahorrar dinero, y lo más importante, en general los países volvieron a hacer más de lo mismo, inflar nuevas burbujas tomando nueva deuda a un ritmo exponencial con el fin de retrasar y empeorar el inevitable colapso.

A diferencia de los malos pasos de la mayoría, Islandia fue el único país que rechazó el concepto “demasiado grande para caer” implementado por la propaganda política, que tuvo sus raíces con Henry Paulson ex secretario del tesoro de los Estados Unidos, cuando salvó al quebrado sistema bancario y que incluso los medios lo aclamaron como un héroe.

Islandia es una pequeña Isla de aproximadamente 329,945 habitantes, ubicada en el extremo noroeste de Europa que tuvo el problema similar al de Estados Unidos con banqueros corruptos que se enriquecían de apalancar la economía con derivados tóxicos, poniendo en riesgo sus firmas y al país entero. Las consecuencias de la explosión de la burbuja fueron una contracción del PIB en un -7.6%, el desempleo escaló al 8%, y la inflación se disparó a más del 12%. Pasivos bancarios denominados en monedas extranjeras, se dispararon 20 veces el presupuesto del estado. Entonces el país aceptó más de 5 mil millones en rescates del FMI y de otros países vecinos tras su corrida bancaria. Lo que sucedió después va en contra de todo el pensamiento económico predominante.

 

Islandia no re-apalancó el sistema financiero como todos los demás que emitieron moneda e impulsaron activos para ocasionar el supuesto efecto goteo en la sociedad. Los Islandeses se negaron a esas ideas y rechazaron asumir el riesgo de entidades privadas con dinero público.

Es decir, a diferencia de Estados Unidos que rescató a los banqueros con dinero de los contribuyentes, la pequeña isla dejó quebrar a 3 grandes entidades financieras, estableció controles de capital e inició una persecución para meter a banqueros fraudulentos a la cárcel, y que hasta ahora tiene 23 bajo condena. Pero lo más importante es que promovieron medidas económicas para rescatar al pueblo, como una agencia para la condonación de la deuda a personas con graves dificultades financieras y la distribución de ingresos derivados de la venta de activos de los bancos. Así fue como este pequeño país Nórdico puede presumir que se recuperó plenamente de la crisis del 2008, e incluso llegó a pagar su deuda restante con el FMI por 332 millones de dólares con anterioridad a la fecha de vencimiento.

Hoy en día la economía islandesa se expande rápidamente con bajo nivel de desempleo, alto crecimiento y disminución de la deuda, incluso cuando Europa estaba ocupada imprimiendo dinero para salir de la temida deflación.

Nuevamente este país goza de una de las mejores tasas de equidad salarial por género y de reparto de riqueza.

Islandia, tierra de la libertad y donde los banqueros van a la cárcel.

 

Islandia tiene un desempeño de crecimiento de los más altos en Europa, en parte también gracias al turismo que ha crecido en una tasa del 100% desde el 2006 y las exportaciones han ido en aumento, su endeudamiento va disminuyendo de niveles peligrosos, mientras que el de las economías occidentales siguen subiendo rápidamente.

Sin embargo, aún tiene importantes retos, como los controles de capital y las tasas de interés altas, tanto para empresas como para residentes. Pero la economía va mucho mejor encaminada que quienes se ajustaron estrictamente a los mandatos de la Troika (Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) como es el caso de España y Grecia, donde el primero tiene una tasa de paro juvenil del 48% y el segundo del 49%.

Además el país se destaca por tener una resolución a una reforma monetaria puesta en la agenda del parlamento, reforma que de culminarse podría quitarle la capacidad a los bancos comerciales de crear el dinero como deuda y el poder de expandir el suministro de dinero por medio del sistema de reserva fraccionario. Es decir, un sistema de banca pública que beneficie a la mayoría de la población y no sólo a un porcentaje pequeño.

Soluciones y propuestas siguen apareciendo en los últimos años, la concientización de nuestro sistema monetario actual ha movido a diferentes individuos talentosos y movimientos a ver el dinero de manera distinta al canon establecido.

Mientras tanto, el caso contrario de los Estados Unidos ha consolidado un sistema bancario mucho más poderoso como nunca antes en la historia. Argumento de esto es que 37 bancos han pasado a ser tan solo 4, en una década, los cuales son: JP Morgan, Bank of America, Wells Fargo y Citigroup; entidades que hoy en día el término “demasiado grandes para caer” ya les queda muy corto, porque prácticamente son imposibles de rescatar, asunto que ya ha considerado el candidato a la presidencia Bernie Sanders que dentro de sus propuestas contempla el desmantelamiento de estos grandes bancos, además de auditar a la FED.

De cualquier forma Islandia es un buen ejemplo de que hacer lo contrario a lo que dicta la élite financiera resulta beneficioso para la sociedad y es un modelo que pudiera estar sentando las bases de un sistema financiero justo y equitativo.

Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!