Debido al incremento de contagios por la pandemia de Coronavirus, los legisladores de México consideran impostergable el hecho de dar una certeza a los asalariados que están laborando fuera de los lugares de trabajo desde marzo pasado. A decir verdad ya se habían tardado, pues en países como España hace meses se legisló al respecto para que las empresas allá pagaran a sus empleados una parte proporcional de energía eléctrica e internet que usan para continuar con las actividades laborales y no detener la economía. En nuestro país (como es prácticamente una costumbre) se está actuando tarde en temas de importancia, y aunque por ahora ya tienen la intención habrá que esperar a ver cuánto se demoran en legislar sobre el “trabajo a distancia”.

Lo primero que hay que aclarar es que el trabajo a distancia no puede considerarse como una nueva forma de contratación, pues México firmó hace tiempo tratados y convenios internacionales donde se definen y establecen las reglas laborales de esta forma de trabajar. Esto no se hizo por casos de pandemia, se firmó para proteger a los trabajadores de abusos por horarios extendidos y carga de trabajo.

 

 

México, atrasado en regular el trabajo a distancia

Los legisladores admiten que han estudiado investigaciones en donde se reconoce que los países más avanzados en leyes que regulan el trabajo a distancia son:

 

  • Estados Unidos
  • Argentina
  • Chile
  • Ecuador y
  • Colombia

 

En el caso de nuestro país la Ley Federal del Trabajo no tiene elementos suficientes para darle seguridad ni a los trabajadores a distancia ni a los patrones, es decir, que prácticamente estamos en el limbo en las actuales relaciones laborales y más bien tanto trabajadores como empresas están llevando su relación laboral en términos de buena fe.

 

¿Qué quieren regular los legisladores?

Tienen contemplado lo siguiente:

 

  • Examinar los derechos del ‘home office’ (aquí habría un problema si lo denominan “trabajo en casa”. Lo correcto es llamarlo “trabajo a distancia” o “teletrabajo” porque alguien pudiera estar laborando en un lugar no registrado como su casa o domicilio particular, entonces ¿cómo quedarían los derechos de los trabajadores si sufren por ejemplo un accidente en un lugar que no fuera su casa? Justamente para evitar “artimañas legaloides” se debe considerar el concepto “trabajo a distancia” pues ello es más amplio y contemplaría cualquier lugar donde se pueda trabajar fuera de la empresa.
  • El derecho del trabajador a recibir una compensación: sería por el uso de energía eléctrica e internet para que pueda llevar a cabo su actividad.
  • “Derecho a la desconexión”: esto quiere decir que se pretende que un trabajador pueda no responder llamadas, mensajes o correos electrónicos fuera del horario de su jornada laboral y que ello no sea una causal de despido.

 

Esto es apenas un aviso de que los legisladores al fin tienen en el radar al trabajo a distancia en México, había que esperar a ver si terminan de legislarlo a tiempo, pues en una de esas meten el asunto a la congeladora o bien concluyen esta reforma a la ley cuando haya pasado la emergencia de la pandemia. En México esto no sería raro.

 

 

 

Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!