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Blog El blog de Agustín Grau
Finanzas, emprendimiento y crecimiento personal.

16 claves para desarrollar tu inteligencia financiera

En este artículo hablaré de lo que es la inteligencia financiera y explicaré 16 claves para comenzar a desarrollarla. Empezamos!

 

¿Qué es la inteligencia financiera?

Aunque pueda parecerlo, la inteligencia financiera no se corresponde exactamente con el conocimiento que tengamos acerca del dinero y las finanzas. Se refiere más bien a la habilidad, la aptitud, el desenvolvimiento que tenemos con esos temas. Dicho de otra forma, sería la efectividad práctica con la que nos manejamos en los temas antedichos: el dinero y las finanzas.

Dentro de ellos incluimos, por ejemplo, todo lo relativo a ingresos, gastos, endeudamiento, rentabilidad, cálculos de costes, previsión de ganancias, apalancamiento, etc.

Decía antes que la inteligencia no es exactamente el conocimiento, porque teóricamente puedes saber mucho de algo y dar una lección de libro, pero en la práctica no saber desenvolverte con resultados satisfactorios. Si te sabes toda la teoría pero vives endeudado, por ejemplo, y sin un céntimo en el bolsillo, pues ya me dirás.

¿Es lo más importante la inteligencia financiera?

No sé si es lo más, lo más importante del mundo mundial, pero qué duda cabe que sí es importante.

Todo lo relativo al dinero es significativo, porque es el medio que utilizamos para asegurar nuestro sustento y las cosas más importantes de la vida: el alojamiento, la vestimenta, etc. Es el medio que hemos elegido los ciudadanos (bueno… elegido…) para realizar las transacciones comerciales del día a día, y te aseguro que si, cuando te vayas a dormir por la noche, cuentas las que has realizado en una jornada te llevarás una sorpresa.

¿Hay algo más importante que la inteligencia financiera? Sí. Para mí, por ejemplo, la inteligencia emocional es más importante, porque de tu estado emocional depende todo.

Levántate un día sin ganas de hacer nada, abatido, triste, con la energía por los suelos y verás cuántas cosas haces. Ninguna. Puedes hasta no tener ganas de levantarte de la cama. ¿Te sirve de algo entonces la inteligencia financiera? En absoluto. Lo que necesitas es comprender ese estado y saber gestionarlo, y eso es inteligencia emocional.

16 claves de inteligencia financiera

Dicho lo cual, te voy a ofrecer 16 claves que para mí son esenciales. Algunas exceden un poco de lo que sería el ámbito del dinero y las finanzas y se refieren más bien a aspectos profesionales o de estrategia de trabajo, pero considero que, al tener implicación económica, son igualmente importantes. Sin más, pues… ¡aquí van!

# 1 La inteligencia financiera debe tender a la libertad financiera

Todo lo que hagas con el dinero tiene que tender a necesitarlo cada vez menos, es decir a ser cada vez más libre financieramente.

Si empleas tu dinero en poner en marcha negocios, activos… que te esclavizan más… pues no sé… yo me lo pensaría. Habría que cuestionar muchas cosas acerca de las bondades del autoempleo.

# 2 Todo lo que exija tu presencia y trabajo físico no te reporta libertad

En línea con lo anterior, si debes intervenir activamente, físicamente, presencialmente, para obtener rendimientos, quizá no estés utilizando correctamente y al 100% todos los mecanismos a tu alcance. Al menos los mecanismos sencillos, los que te reportan una mayor productividad. Existe la automatización y la pasividad. Si se puede hacer fácil, ¿por qué hacerlo difícil?

# 3 Deja que el dinero trabaje

El dinero es un fiel sirviente. Puedes ponerlo a trabajar y que te traiga rendimientos de inversiones o plataformas que funcionen solas.

Cuando el dinero trabaja solo estamos ante la pasividad en grado sumo. Lo ganado, a su vez, puedes reinvertirlo constantemente y aprovechar las ventajas del interés compuesto.

# 4 El futuro es imprevisible

Nadie conoce el futuro. Los que afirman que algo se revalorizará en X tiempo simplemente expresan un bello deseo, una agradable expectativa, algo que les gustaría que ocurriera. Nadie sabe lo que va a pasar porque existe el libre albedrío y en cada momento pueden variar las circunstancias. Es más: un mismo acontecimiento puede provocar una subida o una bajada, según cómo les de ese día…

Y si el futuro no se conoce, la única solución para estar protegidos frente a los imprevistos es la diversificación.

Diversifica, construye diferentes activos, establece distintas fuentes de ingresos… y tendrás no una, sino varias estupendas pensiones de jubilación. La oficial, la que quizá esperes si acaso resides en un mundo imaginario de luz y color, en un mundo de ilusión y fantasía, es difícil que la cobres.

# 5 El mito de la zona de confort

Eso de que hay que salir de la zona de confort, siempre y a cada momento, de que hay que llegar a más, hay que crecer, hay que expandirse… bueno… me produce a veces un poco de pereza.

Está bien hacer cosas y superarse y autosuperarse, por supuesto, pero al ritmo de cada uno y sin imposiciones ni deberes autoimpuestos.

Me parece muy bien llegar a más y abrazar lo desconocido y todo eso, pero… ¿lo que obtienes realmente te compensa? Si es así, adelante; si no…

Si lo que tienes te gusta, te sobra y te satisface, quizá no debas salir mucho de tu zona de confort. Si estás a gusto donde estás, ¿Por qué arriesgarte a estar peor? Si con tu sistema de ingresos ya estás bien, ¿de dónde nace esa necesidad de conocerlo todo y hacer cosas nuevas, probar nuevas estrategias, nuevas plataformas…?

# 6 Tienes lo que tienes

Exacto.

O dicho de otra forma: no cuentes con lo que no tienes.

Las expectativas de recibir algo son eso, expectativas, pertenecen al futuro, y el futuro es tan solo una imagen en tu mente. Lo único real es el momento presente, lo que tienes ahora.

Cuando hablamos de invertir y hacer cosas con nuestro dinero no podemos contar con lo que pensamos que vamos a recibir pero ahora mismo no tenemos.  Es arriesgarse demasiado, es apalancarse mucho, es querer ir demasiado rápido…

Una gota horadando constantemente una piedra produce con el paso del tiempo una considerable perforación.

# 7 Stop deudas

Deudas igual esclavitud igual muerte financiera (para ti, no para los bancos).

En contadas ocasiones puedo estar a favor del endeudamiento, siempre que NO sea para bienes de consumo, vayas a obtener una rentabilidad, no pongas en riesgo tu patrimonio y cuentes con ingresos estables y recurrentes en cuantía considerable.

Si no es el caso, mejor abstenerse. Y si ya tienes deudas, pues quizá es buen momento para comenzar a pensar en cómo salir de ellas. Si no, podrías encontrarte con una insolvencia personal o financiera nada, pero nada, agradable.

# 8 Cuidado con los embaucadores

Puede que te llamen o te busquen para ofrecerte maravillas. A mí una vez me llamaron de un sitio (no sé ni cómo calificarlo) para ofrecerme chivatazos de acciones de bolsa que iban a subir a cambio de un 25% de las ganancias. Les dije: sí, sí, un momentito que voy a pensarlo… :) .

En este grupo incluyo, aunque no sea lo mismo estrictamente, a bancos, aseguradoras o instituciones financieras del tipo que sean. Puede que te llamen para ofrecerte cosas… de su interés, claro… aunque te digan que es del tuyo. Un banco, como cualquier institución financiera, tiene su agenda, al igual que tú tienes la tuya, y para nada ambas son coincidentes.

Mi consejo, muy radical, lo reconozco: ni los escuches, no van a darte nada, solo van a cumplir (sus) objetivos.

# 9 No actúes por emociones

Yo siempre he hablado de la intuición y la convicción interior, y es algo que sigo defendiendo, pero en dinero y finanzas tenemos que actuar con la cabeza fría.

No puedes hacer o dejar de hacer cosas por miedo, codicia… Esto se da mucho en la bolsa. Ocurre una mala noticia, se caen los mercados de valores y todo el mundo echa a correr como loco… Bueno, pues un poquito de calma y a pensar con la cabeza…

# 10 Los milagros y lo imposible no existen… al menos en las finanzas

Depositar muy poquito dinero en algo, que conlleve muy poquito riesgo, y pretender que te devuelvan una millonada, pues es un poco ilusorio. Grandes rentabilidades no suelen haber sin grandes riesgos. Y a veces hasta diría simplemente que grandes rentabilidades, sin más, no suelen haber.

# 11 Invertir es arriesgar

Las inversiones se parecen a la comida en que no existen inversiones que no conlleven riesgo de la misma forma que no existen alimentos que no engorden. Todo lo que entra por tu boca, sea más o sea menos, son calorías. Y todo dinero que deposites en algún sitio corre el riesgo de que, al cabo del periodo, se vea mermado.

# 12 Adquiere conocimiento

Saber es una gran ventaja ye te concede poder y libertad.

Puedes delegar, sí, por supuesto, pero cuanto más sepas menos riesgos tendrás en lo que hagas o contrates. Si puedes y te gusta la materia, por tanto, fórmate.

# 13 Desarrolla la conciencia respecto al dinero

Pregúntate qué uso haces del dinero y con qué fines.

¿Te puede la avaricia, la soberbia, el miedo, el temor…? ¿Actúas desde la escasez o desde la abundancia? ¿Crees que todo el mundo tiene derecho o que tú debes llevarte mayor parte?

La gran pregunta de nuestra existencia debe ser siempre el porqué. Te revelará muchas cosas.

# 14 Para llegar lejos tienes que apalancarte

Si tu objetivo es simplemente vivir bien, gozar de ingresos suficientes, no privarte de nada, tener ahorros… no necesitas grandes estrategias de apalancamiento.

Pero si tu objetivo es construir un imperio y dar un salto cualitativo/exponencial/estratatosférico entonces estamos hablando de otra cosa, y ahí sí que son necesarias opciones de apalancamiento, en sus distintas formas, que te catapulten mucho más lejos de donde llegarías por ti mismo.

Robert kiypsaki, el autor de Padre rico, padre pobre, decía esto mismo, y Harv Eker, el de las mentes millonarias, también.

# 15 Valora el ahorro

Que por supuesto debe ir de la mano de la inversión, sobre todo cuando el futuro económico es incierto y las pensiones un espejismo.

# 16 Y valora la felicidad

Hagas lo que hagas, sé feliz.

El dinero es importante, pero la felicidad más.

Este post ha sido escrito por Agustín Grau, también puedes leerme en www.agustingrau.com

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