RANDSTAD, con más de 60 años de trayectoria empresarial desde su fundación, es una compañía nacida en los Países Bajos y que actualmente tiene implantación en 38 naciones, especializada en soluciones para sus clientes, fundamentalmente empresas, en el ámbito laboral y de la gestión de sus recursos humanos. Estos trabajos, que bien pueden ser con una finalidad temporal o mediante fórmulas de contratación permanente para sus clientes, se han visto ampliados con el tiempo mediante la incorporación de otras prestaciones apoyadas en la tecnología como son los servicios administrativos, de recolocaciones, outsourcing, publicación de trabajos y de curriculum vitae en plataformas digitales, entre otras muchas relacionadas con su negocio principal.

Por la naturaleza de sus actividades, RANDSTAD es un termómetro de la situación económica y laboral real de los mercados donde está presente, y su evolución futura se encuentra en gran parte condicionada al desarrollo de la misma. A lo largo del año 2020, periodo plenamente afectado por las consecuencias negativas del COVID-19, la compañía vio como sus ventas globales descendieron en su conjunto un 12%, desde los 23.676 millones de euros del año 2019 hasta los 20.178 del cierre de este último ejercicio, lo que le sitúa tras un periodo de fuerte crecimiento a niveles de los obtenidos en el año 2016.

Este descenso todavía es más importante si analizamos los resultados finales conseguidos por el grupo, donde se observa cómo el beneficio neto total cae a la mitad hasta situarse finalmente en 304 millones de euros, de los que la compañía obtuvo el 88% en el cuarto trimestre del año. Esta situación comentada, nos muestra cómo, pese al incremento de demanda laboral por parte de alguno de sus clientes en actividades esenciales relacionadas con  servicios concretos de salud y sanidad, logística, alimentación o comercio electrónico, la caída del resto de los sectores empresariales y económicos donde opera han sido muy superiores. En concreto se estima que por falta de demanda por parte de los empleadores para cubrir puestos de trabajo, se han dejado de realizar en el sector una de cada cuatro colocaciones realizadas el año anterior, cifras que se ven aumentadas hasta un 80% de caída en sectores como la hostelería y la restauración.

A pesar de ello, RANDSTAD a nivel mundial presenta unos datos espectaculares en sus principales cifras. Entre ellos cabe destacar que en el año 2020 la compañía consiguió cerrar 202.800 colocaciones en puestos de trabajo permanentes, más de 1.836 millones de personas trabajaron por su intermediación en algún momento de dicho periodo y prestó servicio a más de 236.100 empresas que demandaron su colaboración. Todo ello gracias a una red de agencias de 4.715 oficinas y el apoyo de sus 34.680 empleados colaboradores.

Los países donde opera RANDSTAD suponen el 90% de la demanda mundial de servicios de recursos humanos, y con una cuota de mercado del 6%, la compañía es el principal operador a distancia de ADECCO y MANPOWER que con el 5% y el 4% ocupan la segunda y tercera plaza, de un sector que anualmente mueve más de 372 mil billones de euros en el mundo. Sus principales mercados son Estados Unidos, Francia y Holanda por este orden, siendo también significativa por facturación su presencia en Alemania, Bélgica, Italia, España, Japón y Australia.

Significar que los descensos en ventas ocurridos en el año 2020 lo han sido en la mayoría de los mercados donde opera RANDSTAD salvo en casos excepcionales como fueron las filiales que la compañía cuenta en Polonia, Nueva Zelanda, Australia, India, Brasil, Argentina y Chile.

El negocio que desarrolla RANDSTAD cuenta con las siguientes cuatro divisiones:

  • Personal o Staffing: Supone aproximadamente el 50% de la facturación del grupo. En 2020 y debido a que la demanda realizada por las Pymes de empleo sufrió una caída, sus ventas totales descendieron un 15% hasta situarse finalmente en la cifra de 10.077 millones de euros. Esta división trabaja para empresas en la búsqueda de empleados, bien de forma temporal, donde cobra al cliente por horas empleadas reales del trabajador proporcionado, o bien de forma permanente, donde su remuneración consiste en unos honorarios fijos en función del salario finalmente pactado entre las partes.
  • Dentro de la empresa o In-house: Es un servicio que se presta a aquellas empresas que demandan mano de obra de gran volumen en un limitado número de perfiles ocupacionales. La compañía trabaja in situ en el centro de producción poniendo adicionalmente a disposición de su cliente consultores propios que ayudan al fabricante en el cumplimiento de sus objetivos o necesidades. Con una cifra de negocio de 4.954 millones de euros (28,65% de los ingresos totales), su caída en ventas fue menor debido a la fuerte demanda existente en el mercado de servicios esenciales y la necesidad de cubrirse totalmente en un corto periodo de tiempo.
  • Sector profesional: Representa cerca del 23% del negocio de RANDSTAD y su función consiste en la búsqueda y asistencia al cliente en seleccionar y cubrir puestos gerenciales así como de responsabilidad dentro de las organizaciones.
  • Negocios Globales: Desde esta sección se trata de prestar servicios a las empresas en tareas tales como la organización y gestión de su fuerza laboral, asistencia en puestos vacantes o reubicaciones, así como la colaboración con los trabajadores en la búsqueda de nuevos empleos. Cuenta con su participada MONSTER, que se encuentra especializada en la publicación y evaluación de perfiles así como en el apoyo y ayuda a posibles candidatos a encontrar nuevos puestos de trabajo.
En definitiva el negocio de RANDSTAD se basa en la intermediación entre las empresas demandantes de recursos humanos y los candidatos preseleccionados por la compañía para cubrir los puestos requeridos por sus clientes. Esta actuación, que es realizada de forma proactiva basándose en el conocimiento previo del cliente y sus necesidades reales,  debe estar apoyada en las bases de datos históricos de situaciones similares, en el uso correcto de las plataformas digitales y su entorno, el valor de la marca como experta en la materia, el profundo conocimiento de la legislación laboral de cada mercado y la excelencia profesional del personal y servicios internos que trabaja en RANDSTAD.

Estos retos se van a ver ampliados en el futuro por la situación provocada en el mercado laboral por la pandemia. Surgen nuevos marcos no previstos anteriormente ya que muchos de sus clientes trabajan de forma remota en sus casas por lo que se dificultan los procesos de selección, se demanda cubrir urgentemente nuevos puestos de trabajo relacionados con el COVID-19 tales como inspectores médicos o personal de rastreo y pruebas entre otros, en detrimento de colocaciones más tradicionales y pueden surgir nuevas problemáticas no contempladas en el retorno físico al trabajo después de un periodo de actividad online. Se va a valorar en el mercado cada vez más la posibilidad de no limitarse a la prestación exclusiva del servicio demandado por la clientela si no ser capaz de contar con la confianza de los demandantes de empleo para lograr conseguir el seguimiento futuro de su vida laboral ofreciéndole en esos casos nuevas oportunidades en función de su talento y especialidad, el apoyo al empleo inclusivo, la capacidad de respuesta rápida ante posibles conflictos relacionados con la flexibilidad y movilidad en los puestos de trabajo ofertados, los posibles recursos destinados a formación y educación como solución a la puesta en valor de trabajos específicos así como la optimización de su presencia en diferentes entornos dentro de un contexto de globalización.

La política de crecimiento de RANDSTAD en los mercados donde opera sigue una tendencia orgánica, sin descartar, posibles adquisiciones en los países donde se encuentra presente. En este sentido, en 2020 la compañía adquirió la firma alemana MÜHLENHOFF PARTNERS GROUP, que se añade a las inversiones previas realizadas un año antes en Australia, con la compra de AUREC GROUP, y en Francia, con OPTEDIS, lo que le permite fortalecer su presencia en dichos países con servicios muy específicos no prestados hasta ese momento.

RANDSTAD goza de un balance proporcionado a su tamaño y una rentabilidad adecuada a sus ventas. Sin embargo, estos ratios se han visto deteriorados en menor medida por las circunstancias actuales. Así observamos como el EBITA logrado en el año 2019, en el entorno del 4,6%, ha descendido un año después hasta el 3,3%, al igual que el ROIC obtenido, que se sitúa en el 10,4% frente al anterior 15,2%.

La compañía ha emprendido medidas puntuales tendentes a la reducción de costos y el incremento en ventas de tal forma que sea capaz de presentar en los ejercicios venideros un EBITA objetivo situado entre el 5% y el 6% sobre ventas. Para ello apuesta claramente por un crecimiento acelerado en la captación y consolidación de sus clientes empresariales, aprovechar las sinergias de su presencia global e intentar crecer y ganar cuota de mercado en Estados Unidos y Japón.

Por otro lado y a efecto de proteger su tesorería, el Consejo de RANDSTAD tomó la decisión de suprimir el dividendo anual con cargo a los resultados del año 2019, que estaban previstos inicialmente en una cuantía de 1,62 euros por cada acción de la compañía. A inicios de este año, vistos los resultados obtenidos en 2020 y las previsiones del presente ejercicio, se ha tomado el acuerdo de duplicar el importe, 3,24 euros por acción, de tal manera que se compense al accionista por la merma de sus ingresos y se logre lanzar al mercado una señal inequívoca de que RANDSTAD es capaz de cumplir sus compromisos financieros y remunerar adecuadamente a sus partícipes.

También la compañía, pese a su descenso en márgenes y en contra de lo sucedido habitualmente en estos tiempos de crisis, fue capaz de lograr en 2020 reducir sustancialmente su endeudamiento a medio y largo plazo gracias a la caja generada con el propio negocio. En este sentido los límites del crédito concedido descendieron de los 2.350 millones de euros hasta los 1.850 millones de diciembre de 2020.

BREVE HISTORIA DE RANDSTAD. SU NEGOCIO EN ESPAÑA

La compañía fue fundada en 1960 con la denominación de UITZENDBUREU AMSTELVEEN en la localidad holandesa de Diemen, donde tiene su sede principal. Aunque su impulsor, el empresario FRITZ GOLDSCHMEDING, dejó la gestión de la compañía en 1998 continúa siendo el principal accionista de la empresa.

En 1964 se cambia la denominación con la que funcionaba el negocio por el actual de RANDSTAD, y consiguen poco a  poco posicionarse en un sector incipiente de su país de origen ya que son capaces de percatarse de los cambios que estaban ocurriendo de forma incipiente en el mercado laboral, donde se inician por parte de la industria procesos de reducción en la contratación fija a la vez que se implanta de forma generalizada la necesidad de cubrir puestos puntuales de mano de obra.

Pronto se inicia una política de crecimiento con el establecimiento en países colindantes como Bélgica y Alemania, para posteriormente y ya en los años 70 implantarse en Francia.

RANDSTAD tiene claro, pese a la opinión contraria de algunos países con legislaciones laborales más conservadoras, que se trata de un negocio con crecimiento garantizado futuro ya que las nuevas generaciones que se incorporan al mercado cada vez tienen mayor tasa de empleo parcial y que cuanto mayor es este índice, el paro es disminuye. La constatación de esta  situación, les abre nuevas oportunidades de crecimiento.

En su país de origen y como dato que confirma el acierto de su política basta comentar que en esa época solo el 2% del empleo, a diferencia de lo que sucedió con el tiempo, era temporal, frente a la actualidad, donde más de 1/3 de los trabajadores, en algún momento de su vida laboral, han trabajado de esta forma.

En el año 1983, la firma toma otra decisión estratégica de futuro con la compra por un precio simbólico de TEMPO TEAM, operación arriesgada por la situación financiera de la misma, pero con la que logra ganar tamaño y la prepara para su salida a Bolsa en el AMSTERDAM STOCK EXCHANGE en 1.990.

Entre tanto RANDSTAD se había diversificado en la prestación de servicios adicionales para sus clientes como fueron su posicionamiento en  servicios de limpieza y seguridad con sistemas de vigilancia y alarmas, a lo que contribuyó la adquisición de la holandesa RANDON, que cubría dicha rama. A esto hay que unir la implantación de la firma en el Reino Unido y la política expansiva de crecimiento emprendida a partir de los 90 por los Estados Unidos.

El tamaño actual del GRUPO RANDSTAD no se entiende sin la operación de compra de su competidor VEDIOR, por el que la compañía desembolsó en el año 2007 más de 3.500 millones de euros.

En España, donde RANDSTAD se encuentra presente desde 1994 y es el primer operador de su sector con una cuota de mercado del 19%, la compañía cuenta con más de 1.800 trabajadores propios, facturó en 1.270 millones de euros en el año 2020 y logró conseguir en dicho periodo la colocación de 53.300 candidatos.

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