La devaluación del peso

El peso mexicano sigue devaluándose, en su cotización interbancaria cerró este lunes en su peor nivel de la historia frente al dólar, ante las especulaciones en torno al momento en que la Reserva Federal estadounidense elevará pronto su tasa de interés.

La divisa finalizó en 15.5130 unidades por billete verde a la venta, lo que significó para el peso una baja de 3.30 centavos, equivalente a 0.21 por ciento, alcanzando el máximo histórico desde el 9 de marzo de 2009, cuando cerró en 15.4900, según datos del Banco de México (Banxico).

En ventanillas de bancos y casas de cambio, el dólar cerró en 15.18 pesos a la compra y en 15.78 a la venta, según cifras de Banamex.

La caída del peso se extendió después de que en la semana pasada experimentara una depreciación de 3.69 por ciento.

Al cierre, el dólar estableció también un máximo histórico de 15.528 pesos, superando al establecido el pasado viernes.

El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo en una entrevista radial que la Comisión de Cambios está atenta para garantizar la liquidez y orden en el mercado, y que cuenta con diversas opciones en medio de la depreciación del peso.
 

El viernes la Comisión salió al rescate del peso subastando 200 millones de dólares, aunque no logró detener el desplome.

Después de analizar la evolución del peso mexicano, me gustaría plasmar en este post una serie de preguntas muy relacionadas, y de gran importancia, que puedan servir de ayuda a los lectores.

Preguntas sobre la depreciación del peso

Lo primero es conocer ¿De qué dimensión es ya la depreciación?

Solamente en lo que va de año, el dólar se ha encarecido 4.7 por ciento; en los últimos doce meses, lo hizo en 17.5 por ciento y respecto a su punto más bajo, que fue en junio del año pasado, la depreciación es ya de 20.2 por ciento.

En términos reales, es decir, descontando el diferencial de inflaciones entre México y Estados Unidos, la devaluación es de 14.6 por ciento respecto a junio. Si tomamos como referencia septiembre de 2008 y el mismo mes de 2009, la depreciación real del peso fue de 13.6 por ciento, menor a la actual.

Respecto a la moneda que más se depreció en las últimas semanas,¿Fue el peso?

Si tenemos en cuenta las siguientes monedas: el real brasileño, el peso chileno, el peso mexicano, la rupia de India, el won de Corea, el euro, la libra esterlina y el rublo ruso, en lo que va de este año, la depreciación más considerable es la de la moneda brasileña con 15.4 por ciento, le sigue el euro con 12.1 por ciento y luego está el peso con 4.7 por ciento.

¿Llegamos a un máximo histórico para la cotización del dólar?

En lo que se refiere al dólar interbancario, en la época de mayor incertidumbre que fue en marzo de 2009, había llegado a una cotización al cierre de 15.36 pesos.

El viernes, el cierre registrado por Banxico fue de 15.44 pesos. El mercado de ventanilla es más volátil, pero el viernes hubo momentos en los que el dólar llegó a 16. En efecto, nunca antes existieron estos niveles.

¿Es factible que siga encareciéndose el dólar?

Podría ser que siguiera encareciéndose todavía más. Sin embargo, es probable que se abarate un poco… hasta que vuelvan a surgir indicios de que viene un alza en las tasas de interés de Estados Unidos, sea por la emisión de algunos datos o por declaraciones de funcionarios de la Fed.

...no sería nada extraño ver un dólar a 16 pesos por algunos días o semanas, aunque al final del año seguramente estará por debajo de esa cifra.

¿Quiénes ganan con el dólar caro?

Sin duda, las empresas exportadoras tienen un coeficiente de integración nacional elevado, por lo que son de las principales ganadoras.

En la medida que tienen costos en pesos e ingresos en dólares, se benefician de este cuadro, obteniendo más competitividad en su producción, y si el dólar caro es derivado del buen desempeño de la economía de Estados Unidos, están en el mejor de los escenarios.

También podrían ser ganadoras las exportadoras con bajo coeficiente de integración debido a sus costos en dólares. También ganan servicios como el turismo, por razones similares.

¿Y quiénes son los que pierden con el dólar caro?

Por desgracia los perdedores de esta situación son los consumidores, en cuya canasta de consumo hay un porcentaje alto de productos que se cotizan en dólares, como los electrónicos, van a acabar pagando más.

Con ellos están los importadores, que tendrán que pagar más por lo que compran, sean insumos o productos o servicios finales.

Por último, los extranjeros que invierten en pesos, pues necesitarán tasas más altas para obtener los mismos rendimientos equivalentes en dólares.

 

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