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Quiero hacer un análisis y pronóstico de la situación geoestratégica mundial lo más aséptico posible, pero me cuesta no utilizar al máximo una mezcla de imaginación y sentimientos al mismo tiempo.

Mi experiencia con los lectores de Rankia ha sido estupenda y por eso creo que leerán la parte más política con la mente lo suficientemente abierta y que por lo tanto no me encontraré envuelto en la típica conversación sobre identidades y hormonas, que no me interesa lo más mínimo. También me perdonarán si en algún momento mis conclusiones parecen rozar la ciencia ficción.

Vaya la verdad por delante que durante los últimos 4 años me he convertido políticamente en algo que todavía estoy intentando definir, pero que sin duda va en la línea de un libertario o quizás minarquista, pero odio las etiquetas, me parecen atajos para encasillar opiniones, personas, etc... y por eso no me gustaría que alguien pensase "este piensa así" pues podría en dos días cambiar por completo de opinión. Es una de las pocas ventajas (aunque también severo inconveniente) que tiene haber crecido tolerando importantes dosis de caos, que te acostumbras a romper (y crear nuevos) esquemas mentales con frecuencia.

Mientras el mundo durante los años del mass media nos acostumbró a recibir una limitada oferta de opiniones políticas que podían ser fácilmente encasilladas casi en dos opciones únicamente (facha, progre o azul, rojo o nacional, republicano), desde la aparición de internet cualquier opción política tiene la misma capacidad de difusión y por este motivo nos hemos visto sometidos a una larga cola de opiniones políticas a las que antes era muy complicado acceder salvo que fueses un lector voraz.

En otras palabras, siempre han estado ahí, es solo que nadie tenía capacidad para difundirlas a gran escala. Descubrirlas nos está permitiendo encontrar nichos de opinión cada vez más estrechos con los que estamos cada vez más a gusto.

Es lo mismo que ocurre con la economía y por eso en mi opinión es tan importante liberalizar su oferta con el fin de no limitar la oferta de bienes y servicios que los emprendedores están encantados de crear y que en última instancia se cruzan con la demanda para generar progreso.

Al igual que la música, el vídeo, los blogs han roto los "hits" y ahora existe una larga cola de series, películas y canciones que tienen su nicho de mercado, existe ahora un cuasi-infinito rango de opiniones políticas a las que nos vamos enfrentando poco a poco y que nos hacen sentirnos cada vez menos representados por los partidos políticos.

Estos partidos fueron concebidos en un mundo de economías de escala, en el que para ser representado tenías que aceptar que estarías de acuerdo en unas cosas pero en desacuerdo en muchas otras. No podía haber un diputado por voto.

De hecho el heurístico para muchos Españoles a la hora de votar ha sido muy sencillo: 

¿En qué bando luchó tu abuelo durante la Guerra Civil?

y con ello la mayoría han tomado la decisión sobre el partido al que votar. De hecho buena parte del discurso de unos y otros sigue siendo el de sentirse identificado con lo más primario que tenemos, nuestras raíces y de ahí que apenas haya debate. ¡Es todo hormonal! Pero no te creas que es algo exclusivamente Español, pasa en casi todas partes, basta con hablar con gente de diferentes países para percibir que el ambiente de descontento se está caldeando y creo que desgraciadamente no va a hacer más que aumentar.

Si a esto añadimos el brutal desalineamiento de incentivos entre nosotros y nuestra clase política así como la brutal crisis financiera y consiguiente nacionalización y zombificación económicas que se ciernen sobre nosotros a medida que la deuda que tenemos se haga más y más impagable, el panorama se hace para mí aterrador.

Solo existen dos opciones políticas

En mi opinión la hora de la verdad, las opciones políticas son solamente dos:

1 - Crees que el progreso se construye con juegos de suma positiva (ambos ganan)

2 - Crees que el progreso se construye con juegos de suma cero (uno gana a costa del otro)

Gigantescas cantidades de energía son desperdiciadas por los partidarios de 1 en convencer a los de 2 y viceversa. Es absolutamente descorazonador darse cuenta de la cantidad de capacidad creativa que sería liberada si parásemos esta destructiva actividad.

El caso es que en mi opinión, el que los partidarios de la opción 2 sigan defendiendo las ideas del socialismo y la colectivización, es solamente posible porque la mayor parte de los recursos, bienes y servicios que hemos utilizado para generar progreso durante milenios, era posible controlarlos con fuerza física, con violencia, o con la amenaza de ponerla en práctica, en particular el control sobre el dinero desde el progresivo abandono del patrón oro.

Si te unías en un grupo suficientemente grande, podías ejercer la violencia y obtener réditos del control sobre el transporte y almacenamiento de diferentes bienes y servicios, recursos, infraestructuras, etc... Esta es la lógica en última instancia de la existencia de los Estados.

Pero a medida que buena parte de la actividad económica (acelerado por pandemias) se mueve hacia internet, el panorama cambia.

Los creadores de Bitcoin, los cypherpunks, tenían como lema "Cypherpunks write code" y con el tiempo creo que he entendido lo que significa.

Cuando ellos empezaron a preocuparse por los inconvenientes de una sociedad en la que se podía establecer una vigilancia ilimitada sobre el ciudadano, tenían dos opciones:

a - Tratar, como muchos hemos intentado y otros siguen intentando, de convencer a "los otros" de que el progreso se crea con juegos de suma positiva

b - Construir recursos que permitiesen crear bienes y servicios, que no pudiesen ser parados ni controlados por nadie

"Cypherpunks write code" significa entre otras cosas que hablar y teorizar lo dejan para otros, ellos han preferido construir el futuro escribiendo código para hacer internet del todo imparable.

Internet nos está permitiendo la soberanía educativa, informativa, política, si quieres también en el ámbito del entretenimiento y un largo etcétera y solo el control de las transacciones financieras permite controlar lo que de otra forma sería una absolutamente libre provisión de bienes y servicios.

Crear un dinero que nadie pueda controlar ni parar va a permitir lo que muchos soñaron que sería internet, un espacio de libertad económica sin precedentes.

Entender esto fue parte de la motivación detrás de haberme dedicado a estudiar programación y ciberseguridad durante los últimos años.

En mi opinión vamos a ver una interesante coexistencia del mundo A (el que conocemos) y del mundo B (la cibereconomía). Los colectivistas y rent-seekers seguirán tratando con uñas y dientes de aferrarse a su capacidad para extraer rentas de la socialización en ese mundo A.

El mundo B será la cibereconomía en el que Bitcoin será el dinero por excelencia.

Pero los colectivistas no son idiotas, solo oportunistas. En cuanto vean que el mundo B mola más, no lo dudarán, comprarán Bitcoin. Explico aquí con varios ejemplos porque las opiniones colectivas son irrelevantes y solo importan los incentivos.

Bitcoin desangrará financieramente al mundo A en cuanto suficientes saldos de tesorería se acumulen en un activo cuya dilución, deterioro y mantenimiento hacen a la deuda pública competitiva solamente con tipos de interés significativamente más altos.

Y en mi opinión será una buena noticia porque lo que estamos viviendo con esta galopante deuda es una inexorable nacionalización de las economías occidentales cuyo único escenario final posible es convertirnos en siervos gracias a las limosnas que nos darán para reactivar una economía cada vez más zombificada.

En cuanto estos tipos de interés suban, que lo harán, el coste de la deuda se disparará y en este momento veremos impagos a gran escala y las divisas fiduciarias a las que estamos acostumbrados respaldadas por esa deuda serán barridas del mapa tal y como las conocemos.

Lo siento si lo que te cuento te parece demasiado distópico, pero todavía no he conseguido que alguien me convenza de que este no es el escenario más probable. Y como digo siempre, no tengo ni idea de si el mundo que vendrá tras esto será más deseable o no, tengo fundadas esperanzas de que así será, lo que creo en cualquier caso es que la transición no será fácil y esta visión es la que me hace estar constantemente tratando de evangelizar sobre las virtudes de Bitcoin.

Es la única parte de tu patrimonio que puede sobrevivir sí o sí, si lo que vaticino termina efectivamente ocurriendo.

 

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