¿Por qué los Cetes a 182 días tienen una tasa de interés más alta que un bono a 30 años?

¿Los Cetes en el corto plazo podrían ser una mejor inversión que un bono a 30 años? La lógica nos dice que a mayor plazo  obtendremos mayor rendimiento, pero este caso es un tema a revisar. La tasa de interés de los Cetes a 182 días en el mercado de dinero en México se encuentra en 8.08%, versus la tasa de interés que un Bono M con una duración de 30 años tiene un rendimiento de 7.72%.

Cetes 182 días

 

¿Por qué los Cetes a 182 das tienen una tasa de interés más alta que un bono a 30 años?

 

Este fenómeno es conocido como curva de rendimiento invertida y es un caso común en los instrumentos de deuda. Esta “curva invertida” es el resultado de varios factores, algunos de ellos exógenos a México, puntualmente el incremento de la tasa de interés que la Reserva Federal en Estados Unidos, sin descontar que datos inflacionarios y de política monetaria en México pueden transformar la curva de rendimientos en los mercados secundarios de deuda.

 

Suele ocurrir que cuando un ciclo de alza en las tasas de corto plazo provocado por un Banco Central la curva de rendimientos se modifica y aumentando la velocidad en los cambios de tasa en el corto plazo versus un cambio más lento en la curva de largo plazo. Es importante recordar que México inició sus alzas en la tasa de interés desde finales del año 2015; hasta el momento los incrementos suman 475 puntos base, todos los Cetes han tenido un aumento paralelo a este incremento, el cual no ha tenido en mismo efecto en los bonos de largo plazo, el Bono M a 30 años sólo ha incrementado su rendimiento 96 puntos base.

 

Este movimiento no puede mantenerse para siempre, el mercado de bonos deberá modificarse en un punto futuro, la influencia en el mercado de bonos de largo plazo (que es un mercado menos líquido que el de corto plazo y que tiene su principal nicho en clientes institucionales) ha sido muy limitada por las recientes alzas de tasas de interés. Mucha más influencia han encontrado los bonos mexicanos de largo plazo en los bonos norteamericanos de características similares.

 

Hay que tener cuidado, en teoría macroeconómica una curva invertida es interpretada como una señal de una posible desaceleración, aunque el caso mexicano no necesariamente apunta a esto, sino a que en el futuro podríamos enfrentarnos a niveles elevados de inflación.

 

Por el momento, habrá que ser cautos en la adquisición de fondos de inversión que contengan bonos de largo plazo, recordemos que existe una relación inversa entre la tasa de interés y el precio, cuando la tasa de interés sube el precio del bono baja, lo que produce minusvalías. Hay mantenerse atentos.

 

 

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