Hace un año la tasa de interés de corto plazo que Banco de México tenía rondaba en el 7%, los Certificados de la Tesorería en su duración más corta conocidos como CETES a 28 días tenían una tasa de interés que se situaba casi 375 puntos base sobre la inflación que era de 3.25%. Era un buen negocio para invertir la tasa real era positiva por un margen amplio.

 

¿Conviene invertir en CETES en este momento?

 

La pandemia ejerció un choque sobre la demanda brutal. En muy poco tiempo se destruyó una gran cantidad de empleo como resultado del confinamiento, la gente dejó de intercambiar bienes y servicios. La necesidad de reactivar la economía motivó a los bancos centrales a reducir la tasa de interés para abaratar el dinero. Esto ocurrió de forma muy rápida. Banco de México redujo en 10 sesiones consecutivas la tasa de interés hasta llevarla a 4%. En 20 años que llevo dedicándome a majear dinero de personas nunca había visto algo así.

 

Los CETES están en niveles que no se veían desde que la crisis hipotecaría subprime hacía estragos, y las señales son claras, la tasa se mantendrá en ese rango o incluso puede seguir bajando. Para los inversionistas en activos gubernamentales hay cosas a favor y cosas en contra. Por un lado el aliciente de tener dinero en CETES implica que es un activo con un riesgo muy bajo, el banco central es la contraparte de la emisión de estos activos, quien compra CETES le está prestando dinero al gobierno federal y nuestro gobierno hoy sigue teniendo una calificación que lo mantiene en la elite de países en el mundo que tienen “Grado de inversión”; el monopolio de la emisión de circulante también le brinda seguridad al tenedor de bonos gubernamentales. Hoy en día no existe en México otro instrumento de inversión más seguro que los CETES.

 

Por otro lado el rendimiento se compromete porque la tasa de interés de estos bonos puede quedar debajo de la inflación, sólo la tasa de retención (0.97 puntos sobre el rendimiento) ya provoca que el rendimiento esté por debajo de la inflación. Mal negocio. Una inversión eficiente debe de buscar como prioridad quedar por arriba del crecimiento en el precio de los bienes y servicios.

 

Elegir ponderar seguridad y rendimiento es vital para el inversionista. Es momento para diversificar sin abandonar una base donde los bonos gubernamentales sean una base del portafolio de inversión. Un entorno donde los bonos (no sólo en México, sino en todo el mundo) se mantendrán en rendimientos muy limitados motiva al inversionista a buscar otros activos de inversión. El mercado de renta variable sigue rompiendo cada mes sus máximos históricos. El inversionista no necesariamente tiene que abandonar sus inversiones en CETES (ya sea que los compre en directo o través de un fondo de inversión), pero puede complementarlo con otros activos de inversión. Diversificar es el nombre del juego al invertir. 

 

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