Regalar dinero en un mundo de robots

El diario El Pais propone regalar dinero en un mundo de robots.  El concepto en principio parece bueno si no tienes dinero, pero la implementación anticipa fracaso.  Y te lo voy a demostrar con unas simples preguntas: ¿Quién va a distribuir el dinero?  ¿Robin Hood o el comisario de Nottingham?

Imaginemos que el agua es dinero.  El suelo no está nivelado, y el agua de lluvia no inundará equitativamente toda el área.  Unas areas tendrán más agua (ricos) y otras tendrán menos agua o nada (pobres).  El desnivel y la gravedad son procesos que están empujando el agua hacia la zona de los ricos.   No vas a estar imprimiendo dinero todos los días, porque la idea del dinero es que circule y no se estanque, lo que significa que tienes que sacar dinero de los charcos para volver a lanzarlo hacia arriba para generar lluvia porque de lo contrario habrá sequía de dinero entre los pobres.  Eso se llama Robin Hood, distribución de la riqueza.

El problema es que a los ricos no les gusta que les saquen dinero de su charco, y aunque te trajeras agua de otros lugares, y como los charcos de los ricos se van erosionando para dar cabida a más y más agua, entonces aunque imprimas toda el agua del mundo, siempre va a ir a parar al charco de los ricos.  Con el shadow banking los bancos encontraron una manera de hacer que por cada gota de agua, el agujero aumente varias veces, para guardar varias gotas más.  Y así, mientras más gotas de agua les das, más grande hacen el agujero.  Entonces no importa cuanto dinero regales, los mecanismos economicos que crean gravedad e inclinación, harán que a los pobres no les llegue agua aunque llueva dinero torrencialmente.

El problema es que nuestra sociedad valora más al que se porta como parásito, al que pide que le den, y que le den sin trabajar, como un limosnero con tuxedo.  El más exitoso es el que recibe más y da menos.  Por definición el ladrón es visto como exitoso, porque no da sino  que arrebata.  Este sistema de parásitos hace que todo el mundo quiera recibir más, tener el pozo más profundo para tener más agua de lluvia.  ¿Y qué ocurre con los que se mueren de sed?  Si te vi, no me acuerdo.  

Miramos varios conceptos que llevan implicito recibir más de lo que se da:

  • Rentabilidad: Mäs ingresos, menos salidas de dinero.
  • Eficiencia del gasto: Dar poco.
  • Intereses: Recibir más de lo que diste.
  • Riqueza: Acumular tanto dinero como se pueda en el baul de la cuenta bancaria.

El problema del sistema parasitario es que tendrá que arrebatar dinero a los ricos para dar a los pobres, y en ese proceso alguien se sentirá violentado.  Es un sistema de distribución forzada de la riqueza que nos pone a hacer preguntas:  Eso es exactamente lo que hizo Hugo Chávez.

  • ¿Qué garantía hay de que el dinero que te quitan vaya a alguien necesitado?
  • ¿Qué pasa si el que parte y reparte se deja la mejor parte?

Pensemos fuera de la caja.  ¿Y que tal si en realidad no se necesita que haya mecanismo de distribución de la riqueza? Para ello las reglas deben cambiar.  En lugar de aspirar a ser parásito, hay que aspirar a resolver problemas de las personas, con la generosidad.  Eso sería el equivalente a que cada baldosa del suelo lanzara el agua hacia arriba de nuevo, en dirección adonde hay más sequía.  Ojo que no es generosidad ciega, sino dar al que necesita, y ser valorado socialmente, no por lo que recibes, sino por lo que das, y el grado en que resuelves necesidades humanas reales.  Entonces, entre darle dinero a un banquero quebrado por meterse en operaciones riesgosas, y pagarle un salario a un parado que trabajo duro toda su vida, prefieres pagar al parado, porque es alguien que necesita y se lo merece.  Y si el banquero quebrado recibe mucho dinero, y acumula muchas propiedades, la propiedad será una montaña que muestra lo poco generoso que es el acumulador.  En ese futuro ni siquiera se necesitará la propiedad, porque la gente competiría por ser generosa, no por acumular como parásito.

En el siglo 11 se veía a los parásitos como algo malo, en plena Edad Media.  Significa que no eran tan medievales como creíamos.  La aceptación del parasitismo vino cuando los Medici convirtieron al parásito malnacido en símbolo de señorío.  Y así los más parásitos son vistos como exitosos.  Pero los parásitos son vulnerables, no pueden sobrevivir sin chuparle a alguien.  Y tu represalia contra el parásito será negarle por todos los medios a tu alcance la posibilidad de chuparle la sangre como vampiro a tantas personas como puedas.

La generosidad será el mecanismo de distribución de la riqueza del futuro.  ¿Que si estoy 100% seguro?  No, no estoy seguro.  De lo que estoy seguro es que si la generosidad no triunfa, con robots y con parásitos, el mundo humano va a ser miserable, aunque llueva dinero desde un helicóptero.  El País con su propuesta solo nos mueve de un mundo en crisis, a otro mundo en crisis.

 

 

 

 

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