¿Qué debes tomar en cuenta antes de contratar una reparadora de crédito?

¿Tienes muchas deudas y no sabes cómo saldarlas todas? ¿Estás pensando en contratar los servicios de una reparadora de crédito que te ayude a solucionarlo? Las reparadoras de crédito, o reparadoras de deudas, son empresas que están dando mucho de qué hablar, en especial entre quienes se han salido de control con sus obligaciones y se ven ahogados en deudas. Pero, ¿son confiables estas empresas? En el siguiente post te mostraremos qué debes tomar en cuenta antes de contratar una reparadora de crédito.

 

¿Qué debes tomar en cuenta antes de contratar una reparadora de crédito?

 

 

¿Qué debes tomar en cuenta antes de contratar una reparadora de deuda?

En primer lugar, la figura de “reparadora de crédito”, la cual según lo señalado por la Dirección de Análisis de Servicios y Productos Financieros de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) no existe legalmente en México. Es decir, estas empresas trabajan bajo su propio criterio, no tienen regulación ni están registradas en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES).

Otra de las consideraciones que señala CONDUSEF es que, en vista de lo anterior, en caso de incumplimiento en el contrato que firmes con cualquier empresa bajo la figura de “reparadora de crédito”, difícilmente encontrarás una institución gubernamental que pueda ayudarte a presentar una demanda, ya que no se encuentran reguladas.

De hecho, una de las alertas que debes observar en los servicios que ofrece cualquier empresa que se haga llamar reparadora de créditos es que si te solicitan dinero en efectivo o hacer depósitos en una cuenta personal sin haber resuelto nada todavía, es factible que se trate de un fraude. Y esto es precisamente lo que hacen las reparadoras de crédito, te piden que ahorres en una cuenta depositando mes a mes y después de ahorrar todo lo que debes es que pagarán tus obligaciones, sin ofrecerte garantía de ello además.

Claro está, al final la reparadora de crédito sí liquida tus deudas, pero ¿y los meses que estuviste sin pagar las cuotas de tus deudas por ahorrar en la cuenta de la reparadora de crédito? Lo más probable es que ya quede una mancha en tu historial crediticio que te tomará mucho tiempo borrar, y al final igual has tenido que pagar todo lo que debías. Y mientras tanto la empresa retiene tu dinero y pueden usarlo a voluntad.

En lugar de esto, CONDUSEF te recomienda acercarte directamente al banco con el que mantienes deudas para llegar a un acuerdo de negociación de tus obligaciones, o a otras entidades financieras registradas que ofrezcan traslado de deudas, y no tener que recurrir a este tipo de servicios ya que, además de que no proporcionan una solución legal, corres el riesgo de que se trate de un fraude y seguramente quedará una nota negativa en tu historial del Buró de Crédito.

Por último, con respecto a lo que ofrece la reparadora de crédito de reducir en más de un 60% tu deuda, también es un ofrecimiento sin garantía. Y ese tipo de descuento lo puedes obtener personalmente en los despachos de cobranza a los cuales el banco pasa tu deuda después de un tiempo en el que dan el dinero por perdido. Al hacer esto, los bancos aspiran recuperar al menos un 40% de su dinero (claro que esto te cierra completamente las puertas al sistema crediticio), y eso es lo que te ofrece cualquier reparadora de crédito, pero mientras pasa ese tiempo tienen a su disposición tu dinero y además te cobran comisiones por ello, cuando pudiste hacer esto tú mismo sin pagar dichos honorarios, o mejor aún, usar lo que estás ahorrando en su cuenta para saldar tus deudas por ti mismo.

 

En conclusión, ¿Cuánto cobra una reparadora de crédito? Cobran dos tipos de honorarios: uno mensual por cada $10,000- $15,000 de deuda ingresada, y uno por liquidación de un porcentaje según tu ahorro total. En pocas palabras, pagas mucho dinero por algo que puedes hacer tú mismo. Y lo que es más, corres un gran riesgo de quedar manchado en tu historial de Buró de Crédito.

Por esto, te recomendamos que antes de pensar en una recuperadora de deudas, negocies personalmente tus deudas con tu entidad bancaria acreedora o con otros bancos que te ofrezcan traslado de deudas. Tampoco es buena opción esperar que el banco pase tus deudas a un despacho de cobranza con la esperanza de pagar menos ya que esto cerrará tus posibilidades en el sistema crediticio.

 

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