¿Cómo funciona una reparadora de crédito?

Las reparadoras de crédito son compañías que, como su nombre indica, tienen como objetivo reparar el crédito de un cliente para que este pueda pagar sus deudas o negociar un descuento. También ofrecen asesoría financiera y hacen cálculos sobre los montos a pagar. 
 Estas compañías trabajan sobre todo tipo de créditos, como los contraídos con tarjetas, préstamos personales, hipotecas y más, aunque el cliente debe reunir ciertas condiciones para recibir esta ayuda financiera.

Conozcamos entonces cuáles son estas condiciones, cómo funcionan las reparadoras de crédito y cuáles son sus costos en los siguientes párrafos.


Funcionamiento reparadoras de crédito
Funcionamiento reparadoras de crédito
 

¿Cómo funcionan las reparadoras de crédito?

La práctica de la reparación de crédito nace en la década de los 80 en territorio estadounidense. Como se trata de operaciones desreguladas, permitió que las entidades crediticias pudieran otorgar préstamos bajo condiciones más flexibles, como menos requisitos, créditos al consumo, entre otras, algo que se mantiene hasta hoy.

Las reparadoras de crédito ofrecen asesoría legal y financiera para que el deudor pague los montos contraídos con su propio dinero. Calculan la deuda y diseñan esquemas de pago de acuerdo a la capacidad financiera del cliente, y negocian con los bancos o entidades crediticias para lograr descuentos en las cuotas a pagar. 

Estas empresas no dan créditos, ya que su misión es sanear las finanzas del cliente en lugar de endeudarlo más. Sin embargo, es importante mencionar que por ofrecer sus servicios, las reparadoras de crédito cobran comisiones. 

 

¿Cuáles son sus ventajas y desventajas?

Las reparadoras señalan entre sus ventajas que son aliados financieros que buscan ayudar al cliente para que pague sus deudas y saneen sus finanzas, negocian los montos y canalizan las llamadas de los acreedores, enseñan al cliente a ahorrar y a evitar nuevas deudas y brindan asesoría a lo largo de todo el proceso.

Las desventajas de estas empresas es que no están reguladas ni autorizadas, no garantizan el descuento que el cliente desea, sus costos pueden ser altos y no borran las deudas del Buró de Crédito, en algunos casos incluso pueden empeorar la situación ya que el cliente está pagando con su propio dinero y además tiene que pagar las comisiones de la recuperadora. 

 

Comisiones de las reparadoras de crédito

En México existen múltiples reparadoras que asesoran a clientes adeudados. Para ello, deben tener una deuda de $30.000 o más, contraídas con tarjetas de créditos o préstamos bancarios. Estos créditos deben presentar mora o el cliente debe estar en una situación de impago o sobreendeudamiento. 

Algunas reparadoras de crédito negocian descuentos de hasta el 70 % de la deuda original, y luego de ello planifican los pagos. Si se paga la totalidad, entregan al cliente un certificado de liquidación de la deuda. El porcentaje del descuento dependerá de las negociaciones entre la reparadora y la entidad crediticia. Ten en cuenta que estos descuentos suelen negociarlos cuando las deudas han prescrito, por lo que es algo que el cliente puede hacer por su cuenta con la entidad. 

Los costos varían de acuerdo a la deuda contraída y el plan de pago diseñado. Pongamos un ejemplo con los costos que aplica una de las reparadoras que podrás encontrar en México:

  • Comisión por apertura: que formará parte del presupuesto en el plan diseñado y se cobrará el primer mes.
  • Comisión por administración: 0.55 % de la deuda.

Adicionalmente, esta compañía cobra una “comisión de éxito”, que consiste en el cobro del 15 % de la deuda liquidada  si esta se salda completamente. 

 

¿Qué dice la CONDUSEF sobre las reparadoras de crédito? 

En México, las reparadoras son supervisadas por PROFECO, pero en diversas ocasiones la CONDUSEF ha desaconsejado la contratación de estas compañías por parte de las personas con deudas, puesto que este sector no está regulado por esta institución. Adicionalmente, el cliente debe tomar en cuenta que debe pagar tarifas por los servicios que estas ofrecen y una posterior comisión en caso de que la deuda sea totalmente saldada. 

Es importante tomar en cuenta además que este tipo de empresas ejecutan sus prácticas una vez que la deuda se ha vencido, por lo que el punto de partida de su funcionamiento es esperar que al cliente se le presente ese inconveniente para actuar. Asimismo, debe verificar que sea una compañía constituida y conocer todas las condiciones de la ayuda que prestan.

 
En resumen, la persona que haya contraído una deuda y no pueda pagarla, tiene diversas alternativas para saldar esos montos, entre ellas las reparadoras de crédito. Si desea contratar una de ellas, tiene que considerar el funcionamiento de estas compañías, los costos a pagar y las otras opciones que ofrece el mercado para canalizar los pagos de los compromisos contraídos.

 

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