12 RIQUEZAS para lograr el ÉXITO en la vida y en los negocios


¿Cómo hacer que la adversidad, el fracaso, la desilusión, el error de juicio y la derrota se transformen en riquezas de incalculable valor?

En esta ocasión, te hablaré sobre DOCE RIQUEZAS DE LA VIDA que han sido mencionadas por Napoleón Hill en su libro “La llave maestra de la riqueza”.

Comencemos…

Es normal que los seres humanos tengamos el deseo natural de conseguir las mejores cosas de la vida, pero es muy importante entender que buscar un camino fácil hacía la riqueza, esperando encontrarlo sin dar nada a cambio, solo nos llevará a la queja y la decepción.

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La riqueza no depende únicamente del dinero, la riqueza verdadera incluye otros valores distintos a aquellos que provienen de asuntos materiales, por lo tanto, nuestra búsqueda de la riqueza debe abordarse de forma integral, porque la sola posesión del dinero no traerá la felicidad que algunos le atribuyen.

Entonces, ¿cuáles son esas riquezas superiores que nos llevan a la completa felicidad y que el autor citado ha llamado “LAS DOCE RIQUEZAS DE LA VIDA”? 

1.Actitud mental positiva: todas las riquezas, sin importar su naturaleza, empiezan como un estado mental y ese estado mental es la única cosa sobre la cual una persona tiene control.

La actitud mental convierte al cerebro en un imán que atrae a la contraparte de los pensamientos positivos, buenas intenciones y grandes propósitos, pero también atrae a la contraparte de los temores, preocupaciones y dudas.

La actitud mental positiva está relacionada con ser consciente de que hay otra manera de ver el mundo, la vida y las cosas, y que sólo nosotros somos responsables de cambiarlas. La actitud mental positiva es el inicio de todas las riquezas materiales o intangibles.

2. Buena salud física: mantener un excelente estado de salud es primordial para avanzar en la consecución de nuestros proyectos. La buena salud física empieza con una conciencia hacia la salud, es decir, nuestra mente debe pensar en términos de salud y no de enfermedad, y ese pensamiento debe acompañarse  de buenos hábitos alimenticios, así como de equilibrio en las actividades físicas.

3. Armonía en las relaciones humanas: la armonía con otros comienza por uno mismo, para poder generar relaciones armoniosas se debe pasar por un profundo crecimiento personal. 

El éxito no depende de las capacidades y conocimientos que tenga una persona, depende de qué tanto se impacte al mundo, qué tanto se puede conectar con los demás, por lo tanto son las relaciones humanas las responsables del éxito que una persona tenga en diversos aspectos de su vida.

4. Libertad del temor: dentro de los temores más comunes que habitan en la mente de las personas están, entre otros, el temor a la pobreza, a la crítica, a la mala salud, a la pérdida del amor, a la pérdida de libertad, a la vejez, a la muerte. El temor nos encadena, no nos permite ser libres. Debemos eliminarlo antes de que se fortalezca y no nos permita fluir.

5. La esperanza del logro: hay que aprender a mirar al futuro con la esperanza de convertirnos en la persona que nos gustaría ser. La mayor forma de felicidad proviene de la esperanza del logro de un deseo aún no alcanzado.

6. La fuerza de la fe: la fe requiere claridad de propósito, entra en funcionamiento en una mente que se ha preparado para alcanzarla cuando se desarrolla una actitud mental positiva y alcanza su mayor desarrollo con la acción dirigida hacia el logro de dicho propósito.

La fe es un estado mental que puede ser alcanzado únicamente por aquellos que han aprendido el arte de controlar su mente.

La fe reconoce oportunidades favorables en todas las circunstancias de la vida. La fe guía a la persona a encontrar la manera como se puede alcanzar el cumplimiento de las metas.

7. La disposición de compartir sus propias bendiciones: quien no ha aprendido la bendición de compartir no ha aprendido la verdadera ruta de la felicidad. 

La riqueza puede ser multiplicada por el simple proceso de compartirla en provecho de otros. Recuerda que compartir nuestras bendiciones no se trata solo de ayudar con dinero o cosas materiales, también compartimos nuestras bendiciones en la medida en que, por ejemplo, utilizamos nuestras habilidades, conocimiento y tiempo para beneficio de los demás.

8. La obra del amor: el amor todo lo puede, no hay persona más rica que aquella que ha experimentado la obra del amor y se ha ocupado en realizarla. Cuando las cosas se hacen con amor, se genera mucha energía y los resultados son asombrosos.

9. Una mente abierta en todos los ámbitos: si queremos estar preparados para tomar las grandes riquezas de la vida, debemos ser tolerantes y esta es una cualidad que solo puede ser expresada cuando se tiene una mente abierta a todos los temas.

10. Autodisciplina: cuando queremos lograr algún objetivo la mayor batalla es la que libramos con nosotros mismos. Solo quien puede dominarse a sí mismo, puede convertirse en el artífice de su propio destino.

Una mente acondicionada mediante la autodisciplina sabe que no hay derrotas permanentes, y es capaz de convertir las piedras de tropiezo en piedras de apoyo.

11. La capacidad de entender a las personas: la persona que entiende a otros debe poder entenderse primero a sí misma.  La capacidad de entender a otros elimina muchas de las causas comunes de fricción entre las personas.

12. Por último la seguridad económica: es la porción tangible de las 12 riquezas, y no se obtiene únicamente por la posesión del dinero, se alcanza por el servicio que uno rinde a otros.

Por ejemplo, un millonario tiene seguridad económica no porque tenga mucho dinero, sino por una razón superior, porque suministra empleo a otras personas,  así como bienes y servicios de gran valor a la sociedad. El dinero es realmente una consecuencia del valor que agrega a otras personas. Además, al ser no solo un buen generador, sino un excelente administrador y multiplicador del dinero hace que su seguridad económica sea duradera. 

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