Rankia México Rankia Alemania Rankia Argentina Rankia Chile Rankia Colombia Rankia España Rankia Italia Rankia Perú Rankia Polonia Rankia Portugal Rankia USA
Acceder
¡Bienvenido a Rankia México! Volver a Rankia Colombia

El dinero y la nueva Criptoeconomía

“Si todo el mundo piensa igual, entonces nadie está pensando” Benjamín Franklin
 

El dinero es sin duda uno de los elementos más importantes de nuestras vidas y aunque siempre existe la visión que dice que el dinero no es importante, la realidad es que nuestras vidas giran en torno a él. Como dijo Yuval Harari en su libro de Homo Sapiens, “el dinero, ese valor de nuestra imaginación común o constructo psicológico, el más universal y eficiente sistema de confianza mutua que jamás se haya inventado” por lo que podemos concluir que el dinero es una especie de lenguaje universal para coordinarnos en sociedad con más facilidad.

Así pues, con el paso del tiempo, el aumento en productividad en las sociedades permitió a las personas generar un excedente, lo que a su vez ayudó a que naciera el primer sistema económico de la historia basado en el intercambio, conocido como trueque. Sin embargo, este sistema presentaba limitantes para determinar el valor de las cosas, ya sea porque los bienes eran indivisibles, su durabilidad, eran perecederos, etc. A raíz de ello, las comunidades se vieron en la necesidad de innovar y generar unas de las tecnologías más antiguas y relevantes hoy en día: el dinero. Nacido hace más de quinientos mil años, el dinero es el elemento más líquido en una economía que permite el intercambio de valor entre dos personas.

Aun así, configurar y desarrollar una forma de dinero que sea adoptada no es tarea sencilla, ya que el nivel de vendibilidad, de reserva de valor durante el tiempo, escasez y durabilidad serán elementos importantes para su adopción. Para saber que dicho material funcione de forma óptima como valor de reserva tendrá que tener un stock-to-flow-ratio alto, esto es que la cantidad anual que se introduce de ese material o elemento en la economía sea muy inferior al material ya existente. Por eso, el oro ha sido el valor de reserva por excelencia.

Por otro lado, una moneda débil es aquella que es incapaz de mantener su valor en el tiempo, lo que genera inestabilidad e impide el progreso económico y social. Para ejemplo tenemos países en África y Latinoamérica que enfrentan y viven este gran problema, donde la inflación a doble dígito es una constante, así como el empobrecimiento de sus habitantes. Hoy en día, el dinero no está respaldado por un valor real como lo es el oro y como alguna vez lo fue, sino en leyes políticas y en la fe en el país, es simplemente papel basado en la deuda y en la promesa de devolverla gracias a la capacidad de generar valor en el futuro.

El sistema basado en dinero fiat (dinero por decreto) incentiva el endeudamiento y el gasto en vez del ahorro y la inversión a largo plazo. Este es el punto de partida y entenderlo es crucial para dar paso a una criptoecononomía que se desarrolla de manera rápida.

Desde la aparición del dinero hace miles de años, éste no ha parado de evolucionar y su función principal no ha cambiado: ser un activo que permita transmitir valor entre personas y a lo largo del tiempo. Bitcoin se presenta como la última versión de este proceso evolutivo. Este activo digital, finito, deflacionario, criptográfico y descentralizado que nace con el propósito de ofrecer un sistema alternativo que no requiere que confiemos a nadie los derechos (bancos) de manipular las propiedades del activo que utilizamos como dinero ni la capacidad que tenemos para guardarlo y transferirlo, ya que nadie tiene el poder de alterar las reglas inicialmente establecidas en el protocolo de su libro contable.

Bitcoin ha sido el punto de partida para el desarrollo de otras criptomonedas (altocoins)  con otras aplicaciones y funcionalidades. Tenemos también las stablecoins que replican el valor 1 a 1 con el dinero fiat, tokens que corren sobre blockchains y las famosas shitcoins. Los NFT’S y los tan ya sonados metaversos son parte también de esta revolución digital. Pero lo más importante de todo es que por primera vez en la historia tenemos a nuestra disposición una tecnología que nos permite almacenar y mover valor por todo el mundo, de forma digital y al instante, de manera privada y segura, que está abierta a todo el mundo sin marginar a nadie y que funciona sin intermediarios ni agentes centrales con el poder de manipular la red. Esto es, sin lugar a dudas, una transformación. Para claro ejemplo de lo que digo, es recientemente Canadá, sorpresivamente un país de grandes libertades que ha tratado de coartar a sus ciudadanos por temas de manifestaciones y protestas debido a la obligatoriedad impuesta por parte del gobierno a sus ciudadanos a vacunarse, ha provocado grandes protestas por lo que el gobierno canadiense ha decidido  congelar sus cuentas bancarias e  incluso de congelar las billeteras de Bitcoin, cosa que es imposible de hacer cuando tienes tus Bitcoins fuera de alguna plataforma de intercambio conocida como Exchange. Si tu tienes tus Bitcoins en tu cartera fría, fuera de las plataformas de intercambio, nadie podrá quitártelas, recuerden la famosa frase “Not your keys, not your Bitcoin”.

El propósito del dinero nunca ha cambiado (transferir valor). Lo que cambia es la tecnología que utilizamos, la cual vive en un proceso evolutivo constante impulsado por el libre mercado. Bitcoin es un activo nacido del libre para el libre mercado, que no es controlado por ningún ente central. Es un hecho irrefutable que Bitcoin ha permeado en todas las latitudes, hoy en día, empresas en el mundo aceptan Bitcoin como medio pago, otras tantas, tienen su tesorería en Bitcoin como el caso Microstrategy. En varios países del mundo empieza a ser legal el uso de Bitcoin y criptomonedas, y en otros, como el Salvador ya es moneda de curso legal, que por cierto su PIB creció 10.3% el mismo año (2021) que ese país decidió hacer de Bitcoin su moneda de curso legal, siendo la primera vez en la historia que tiene un crecimiento de doble dígito.

Incluso Coinbase, el exchange de criptomonedas más grande de los Estados Unidos ya empieza a expandir sus operaciones, teniendo como programa piloto a México para facilitar la recepción de remesas. Esto es, los usuarios en México que reciban criptomonedas tendrán la opción de cambiar esos fondos por pesos. Para ello, el destinatario genera un código desde la aplicación de Coinbase que le permite canjear las cripto por efectivo en 37,000 puntos de venta físicos y tiendas ubicadas en todo el país como son las tiendas Oxxo, Bancoppel, Telecom Telégrafos, Soriana y Bansefi. También los usuarios podrán optar por mantener sus criptomonedas dentro de la plataforma o cambiarlas por otros activos, como por ejemplo stablecoins y los fees serán más baratos que lo que cobran actualmente las plataformas de envío de dinero transfronterizo como Wester Union. Lo anterior,  permite una mayor adopción de las criptomonedas de una manera sencilla y transparente, incluso esto es mucho más fácil que el proceso de abrir una cuenta bancaria.

Esto demuestra que entramos a una criptoeconomía, la cual llegó no solo para quedarse sino para continuar desarrollándose y adoptándose masivamente. Ejemplos tan simples los podemos ver en el grado de penetración que están teniendo en los eventos deportivos y patrocinios, ya que no solo buscan mantener su público inversionista cautivo, sino que van por una mayor adopción del entorno crypto.

Seguirán existiendo detractores de Bitcoin y el entorno crypto, diciendo que no tienen ningún valor intrínseco, que daña la soberanía del sistema monetario actual, que facilita el lavado de dinero y actividades ilícitas (cuando realmente es todo lo contrario) entre otras tantas, pero recordemos que los sesgos cognitivos siempre nos hacen ir en contra y poner resistencia al cambio. Para ejemplo tenemos la invención de la bombilla eléctrica o del mismo automóvil, los cuales en su momento enfrentaron grandes resistencias a su adopción cuando en perspectiva podríamos decir que como era posible que en aquel momento alguien se opusiera a inventos tan disruptivos y con grandes beneficios para la sociedad. Lo mismo ocurrirá con Bitcoin y es que desde mi particular punto de vista Bitcoin te educa más sobre el dinero y finanzas personales que cualquier escuela de negocios, de hecho podría atreverme a asegurar que ninguna lo hace.

Tasa de interés, inflación, rentabilidad, volatilidad, interés compuesto (compounding) son conceptos que debieran ser parte principal de nuestro día a día porque, al final, trabajamos por dinero y trabajamos más de lo necesario para poder mayores beneficios. El mundo financiero actual nos obliga a no ahorrar, sino a invertir. Necesitamos invertir nuestros ahorros para que con el tiempo genere rendimientos y crezca nuestra patrimonio, lo peor que podemos haces es dejar nuestro dinero inactivo. Por ello, el ecosistema crypto ofrece un mundo de posibilidades a través de las Finanzas Descentralizadas (DeFi), revolucionando los productos financieros tradicionales en protocolos transparentes que se ejecutan sin intermediarios, esto es posible a través de las interfaces como Metamask, donde los usuarios pueden acceder a servicios financieros sin tener que tocar un banco y sin estar sujetos a una jurisdicción, el abanico de posibilidades es enorme.

Como podemos observar el tema es bastante amplio, y eso hace de este ecosistema algo realmente interesante, porque los desarrollos y aplicaciones tan solo en el tema financiero y de inversión avanzan de manera muy rápida que es prácticamente imposible dominar todo el espectro, por ello el conocimiento es clave para poder comprender la dimensión de lo que tenemos ahora y de lo que viene.

El 2022 inició de manera agitada, entre caídas en los mercados, derivado de la alta inflación, los anuncios por parte de la FED de aumento de tasas de interés, el retiro de estímulos de dinero (tapering), los conflictos geopolíticos entre Ucrania y Rusia, las interrupciones en las cadenas de suministro y la escasez de ciertos bienes como los microchips, han puesto en un escenario bajista y de nerviosismo a los mercados. Protejamos nuestro dinero y aprovechemos los momentos de incertidumbre y crisis que es cuando se dan las mayores y mejores oportunidades, pero siempre de una manera informada y con una estrategia definida.

 

 

 

 

 
¿Te ha gustado mi artículo?
Si quieres saber más y estar al día de mis reflexiones, suscríbete a mi blog y sé el primero en recibir las nuevas publicaciones en tu correo electrónico
Lecturas relacionadas
Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!