El siniestro futuro de nuestros hijos en España. ¿Qué podemos hacer los padres?

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Probablemente a algunos padres y madres no les va a gustar este artículo, pero trataremos de ser objetivos y ceñirnos a la cruda realidad. El futuro profesional y económico de nuestros hijos en España va a ser en general una pesadilla en el sur de Europa. No hay más que ver las cifras de la tasa de paro juvenil, es decir menores de 25 años, en España del pasado 2020, que ha alcanzado un escalofriante 40,7%. Eso es más del doble que el promedio de la UE, que se queda en un 17,8% incluyendo ya el 40,7 de España, y más que incluso el de Grecia.

Recordemos que la tasa de paro juvenil se define como la proporción de menores de 25 años parados respecto al total de activos, considerando como parados aquellos trabajadores que no tienen empleo a pesar de buscarlo activamente. Es decir, que dichas cifras no contemplan a los jóvenes que, ante la altísima probabilidad de no encontrar el trabajo que desearían, ni siquiera lo buscan activamente y prefieren por ejemplo alargar sus estudios. Ni tampoco incluye a los jóvenes que, con 26 o más años, siguen siendo jóvenes y viven con sus padres.

Algunos optimistas podrán pensar que este negro horizonte no es más que un efecto coyuntural debido a la pandemia y que, en cuanto estemos vacunados y podamos volver a la normalidad, los jóvenes volverán a tener un futuro profesional esperanzador. Y es que la tasa de desempleo juvenil en 2012 y 2013 llegó a superar el 55%, pero a nadie se le debería escapar que partir de 2014 se cambió oportunamente el censo y la metodología de cálculo, de modo que la cifra fue en descenso hasta poco más del 30% justo antes el inicio de la pandemia.

Creer que dicha bajada fue fruto exclusivamente de la buena marcha de la economía española es naíf. Hay que tener en cuenta que, durante esos años de descenso del paro, nuestros jóvenes han venido alargando sus estudios añadiendo más años de formación ante la imposibilidad de incorporarse al mercado laboral cuando hubiesen querido hacerlo. Y ello, junto con la fuga considerable de talento español hacia mercados laborales más saneados en el extranjero, han contribuido de manera determinante a esa mejora temporal de las cifras oficiales. Pero la cruda realidad, que la puntilla que ha supuesto la pandemia deja al descubierto, es que no hay un porcentaje de jóvenes parados mayor que ese 40,7% porque simplemente desisten de buscar activamente empleo o bien directamente se marchan de España en busca de sueldos dignos.

¿Qué podemos hacer los padres y madres para mejorar el futuro de nuestros hijos?

Pues la opción más obvia es intentar dejarles la mayor herencia económica posible, de modo que tengan, o puedan adquirir al menos parcialmente, una vivienda donde formar su propia familia, o incluso dejarles además algún dinero u otros inmuebles que puedan alquilar y obtener rentas que les permitan salir adelante con una mínima holgura. Obviamente, las familias cuyos padres no vayan a poder dejar a sus hijos ni inmuebles ni dinero, sólo van a poder allanarles el camino mediante una buena educación familiar y académica doméstica pública o privada. Pero los que sí puedan, como decíamos antes, les dejarán en herencia una cesta con el mayor número de pescados que los padres hayan podido conseguir y ahorrar para ellos.

Sin embargo hay una opción mejor que legarles simplemente pescados en un cesto, y no es otra que la de dotarles de la mejor caña de pescar y conocimientos de pesca posible. Y esos instrumentos y conocimientos deben permitirles navegar con soltura y pescar en las aguas de cualquier país del planeta. Porque recordemos que en los mares y ríos españoles escasean los peces y abundan los pescadores hambrientos, y eso no va a cambiar. Por lo tanto, la formación y titulación universitaria que van a necesitar es aquella que sea reconocida y prestigiada en cualquier parte del mundo, especialmente en los países con economías crecientes y con más y mejores oportunidades de empleo. Y esa titulación, lamentablemente, no es la que ofrece nuestro sistema universitario ni público ni privado, que tiene un escaso reconocimiento y prestigio más allá, a lo sumo, de la UE.

En cambio, una licenciatura o graduación en el sistema universitario norteamericano es una garantía de reconocimiento en cualquier parte del planeta. Tanto si nuestros hijos acaban estableciéndose en la propia Norteamérica como si lo hacen en el norte de Europa o en cualquier país de Asia u Oceanía, haberse graduado en una universidad en los Estados Unidos les va a abrir las puertas y les allanará el camino hacia su éxito profesional. Porque no sólo se trata de que cualquier país va a reconocer un título universitario norteamericano por delante de cualquier título español (la mejor caña de pescar). También estaremos dotando a nuestros hijos de una experiencia vital y de crecimiento personal incomparable, por el hecho de haber vivido 4 o 6 años en una universidad en EE.UU. (los mejores conocimientos de pesca). Enviar a nuestros hijos con 17-18 añitos a vivir y estudiar a otro país, en un entorno universitario como el norteamericano, rodeados de miles de jóvenes de su misma edad que también están a centernares o miles de kilómetros de su hogares, es una bagaje personal que les hará dar un paso adelante en todos los sentidos y les acompañará para el resto de sus vidas. Como ya dijo el economista Gay de Liébana hace un par de años al hablar de su hijo que vive en Los Ángeles, California, estudiar en una universidad americana les hará crecer alas para volar y dientes para defenderse y abrirse camino en cualquier lugar del mundo.



¿Cómo enviar a nuestros hijos a estudiar a los Estados Unidos?

Lo hemos vivido docenas de veces, tanto en hijos de clientes como en nuestros propios hijos: Marcharse a esa edad a vivir en universidades norteamericanas magníficas les hace madurar más, mejor y antes que si se quedan acomodados en casa de papá y mamá hasta los veintitantos (o treinta y tantos...). Además, lo habitual en EEUU es que la mayoría de los hijos de 17-18 años se marchen a vivir a la universidad una vez acabado el High School. De hecho muchos incluso eligen universidades en otros estados norteamericanos precisamente para no tener que volver a casa todos los fines de semana sino solamente en Navidad y verano. Porque el trauma de la separación o del nido vacío lo vivimos los padres, no los hijos. Para ellos, los incentivos de comenzar su vida universitaria en entornos tan idílicos son tantos y tan potentes que, a poco que vean algunos videos de youtube (al pie de esta página encontraréis una selección) de cómo es la vida universitaria en USA, su motivación va a ser imparable, ante la sorpresa de sus progenitores.

Los padres y madres de niños, pre-adolescentes y adolescentes deben concienciarse de que es muy posible que sus hijos deban emigrar a otros países para conseguir una vida tan acomodada como la que han tenido sus padres. Y que si no les facilitamos y propiciamos esa emigración, les estaremos condenando de facto a tener que abrirse camino en un entorno económico decadente, en el que sus probabilidades de progresar profesional y financieramente son escasas. Por tanto, siempre que les sea económicamente viable, es responsabilidad de los padres dotar a sus hijos de esa titulación y de esa experiencia vital que les va a abrir literalmente todo un mundo de oportunidades. Y el proceso debe inciarse con bastante tiempo de antelación, puesto que no es sencillo ser admitidos en las mejores universidades de USA. Pero de la mano de los profesionales adecuados, es más accesible y barato de lo que la mayoría de familias creen. Para que os hagáis una idea, se puede hacer la carrera en universidades espectaculares de EE.UU. desde unos 28.000 eur anuales sin contar con ninguna beca y absolutamente todo incluído (matrícula, vivienda y comidas dentro del campus de la Universidad, seguro sanitario, libros y material, billetes de avión, etc). Si además se consigue alguna beca deportiva o académica, el coste se puede reducir drásticamente. En "Estudiar en una universidad en los Estados Unidos" podréis encontrar los detalles de todos los costes y del proceso.



¿Es fácil conseguir becas en universidades de USA?

Como ya explicamos en "¿Cuánto cuesta estudiar en Estados Unidos?", no es fácil conseguirlas si no se baja temerariamente el listón de calidad de la universidad o se tienen méritos deportivos o académicos suficientes. Lógicamente, sin becas deportivas o académicas significativas, estudiar la carrera un una Universidad en los EEUU no está al alcance de las familias cuya herencia para sus hijos vaya a ser inexistente. Pero sí que lo está para aquellos que tengan posibilidad de dejarles unos ahorrillos.

Y con toda probabilidad, para los hijos va a ser infinitamente más útil haberse graduado en una universidad en los Estados Unidos y haber vivido, madurado y crecido los mejores 4-6 años de sus vidas allí que heredar medio apartamento más en la playa o 100.000 euros más en una cuenta corriente cuando sus padres fallezcan. Para ese entonces su destino ya se habrá escrito mediante una formación doméstica como tantas otras, un empleo precario y un puñado de peces menguantes en un cesto.

  1. en respuesta a Leando
    #15
    08/02/21 12:13
    Quizá no vivais la hecatombe del ser humano ni del planeta, pero sí de nuestra civilización. Cuando nació mi padre, la población del mundo era un tercio de la actual. En este tiempo, todo lo relacionado con la actividad humana y económica ha crecido a un nivel exponencial hasta llegar a un punto insostenible en relación al medio ambiente. ¿Cuánto tiempo más puede seguir esto así antes de colapsar, como han colapsado todas las civilizaciones del pasado? Yo no le doy más de 20 o 30 años. Es posible que si hay un colapso los estudios no sirvan para nada, lo único que te salve la vida es saber y poder practicar una agricultura o ganadería de subsistencia. 
    Hay un libro llamado Colapsología que explica muy bien todo esto, basándose en datos científicos.
  2. en respuesta a Gurús Mundi
    #14
    07/02/21 15:44
    La preparación es fundamental en esta sociedad, en esta y en todas, pero antes debe existir la voluntad de esa preparación, es decir las ganas y el sacrificio y eso es mas difícil, mientras papa estado o papa escriba este ahí
  3. en respuesta a Leando
    #13
    07/02/21 13:51
    Estoy de acuerdo contigo, Leando, en cuanto a que hay un futuro para nuestros hijos en España, pero éste va a ser tremendamente difícil, incluso para la mayoría de los licenciados en universidades españolas, y tratamos de abrir los ojos sobre lo que se nos viene encima. Por otra parte, en el artículo dejamos claro que "las familias cuyos padres no vayan a poder dejar a sus hijos ni inmuebles ni dinero, sólo van a poder allanarles el camino mediante una buena educación familiar y académica doméstica pública o privada." Y por tanto el resto del post se refiere a aquellas familias que sí que van a poder dejar una cierta herencia a sus hijos, resaltando que consideramos mejor opción gastar parcialmente esa herencia en una educación extraordinaria (como la universitaria en los EEUU) que darles una educación ordinaria y además un dinerito en el banco o medio apartamento. Por ello, no puedo compartir que el post sea clasista, puesto que alude explícitamente a aquellos padres que sí vayan a poder dejar una mínima herencia a sus hijos, aunque esas familias efectivamente cada vez sean más minoritarias en España. 
    Saludos
  4. #12
    07/02/21 12:49
    Con todo el respeto... Me parece poco acertado el post. No por no llevar razón, sino por las soluciones. Demasiado concretas y accesibles para una minoría. 

    Supongamos que soy un joven en paro y mis padres están en la más completa ruina. ¿Cómo van a pagarme 28.000 euros durante unos años para irme a América si ni siquiera ellos tienen recursos. Demasiado clasista. 

    Por otra parte, dejar lo que se pueda dentro de lo que cabe es más acertado. Pero hay padres que lo único que pueden dejar en herencia son deudas... (Sí, hay familias que para pagar deudas todavía llegan hasta los nietos de los pufos dejados por nuestros padres). En ese caso lo mejor es darle toda la educación posible en todos los campos posibles (financiero, histórico, matemático, lingüístico e incluso me atrevería decir emocional). 

    En fin, yo tengo unos padres que sólo me dejarán deudas, por lo que al final busco cómo prosperar en el futuro y me gusta todo el conocimiento que pueda adquirir. Hoy uno de los puntos por los que más me intereso es por la historia, pues todo lo que estamos viviendo nuestros pasados en cierta medida también lo vivieron (pese a que no todos los hechos son iguales, podemos ver cómo al final vivieron y solucionaron problemas pasados... ni que una pandemia fuese algo nuevo, ni siquiera el hecho de la existencia de negacionistas). 

    Como Millenial, creo que sí, nos toca vivir peor que nuestros padres, pero creo que no vamos a vivir la hecatombe del ser humano, más bien viviremos experiencias similares a nuestros abuelos: muchos cambios económicos, políticos y sociales. Y es que nuestros abuelos vivieron una guerra, una postguerra, una dictadura que tuvo varias etapas, vivieron la transición, un cambios de monedas, de leyes, de sociedad, hambre, desprotección... Todos afectando sobre todo a ese generación de abuelos que ya están acabando su vida por vejez. 

    Creo que a los jóvenes nos va a tocar vivir también una etapa turbulenta, llena de muchos altiBAJOS. Hay muchas diferencias (por ejemplo: somos una generación que ha tenido la suerte de estar no sólo más alfabetizada, sino con mayor preparación académica, pero también somos una generación más frágil emocionalmente). No sabemos si nos tocará vivir más pandemias, si los recursos básicos escasearán, si viviremos una guerra (cosa que no me extrañaría con la polarización que se ha producido entre ideales de izquierda encabezados por Podemos e ideales de derechas encabezados por Vox), cambios incluso constitucionales (¿podría haber una nueva dictadura o una nueva república? ¿seguiremos en la UE? ¿seguiremos usando euros o cambiaremos de moneda). En fin, HAY FUTURO, difícil pero lo hay... Lo mejor es enseñar a surcas esas olas.

    En fin... Futuro hay, difícil, pero lo hay. 
  5. en respuesta a Enverto
    #11
    07/02/21 06:30
    ¿Y todo eso qué tiene que ver con lo que he mencionado? ¿Con el estancamiento secular, el pico del petróleo, el crecimiento exponencial que está sobrepasando ampliamente las capacidades del planeta? En el Egipto antiguo les faltaban miles de años para llegar a la situación actual. 
  6. en respuesta a Raukm
    #10
    07/02/21 06:27
    ¿Te refieres a otro planeta? Porque los problemas medioambientales son globales. Y la economía también es global, con su pico del petróleo, su estancamiento secular... vienen malos tiempos para todos. 
  7. en respuesta a Enverto
    #9
    07/02/21 05:30
    No aprendemos a ser hijos hasta que somos padres. Y no aprendemos a ser padres hasta que somos abuelos. Es decir, que no aprendemos a vivir hasta que lo vida ya ha pasado. Y nuestros hijos, además han nacido y crecido en un entorno acomodado que no les prepara para lo que se les viene encima. De ahí nuestra insistencia en que, para paliar esta dinámica que muchos aún ignoran, como padres tenemos la responsabilidad de concienciarlos y dotarles de una formación extraordinaria y no ordinaria. Sólo así tendrán algunas posibilidades de éxito mayores que el resto de su generación con la que competirán en todo el planeta. Una competencia feroz que, para los jóvenes españoles sin ni tan siquiera estudios, nos recordará demasiado a los Juegos del Hambre. 
    Saludos
  8. en respuesta a Gurús Mundi
    #8
    07/02/21 04:42
    Así es nada nuevo bajo el sol     
    UN RAPAPOLVO HISTORICO

    La escritura se inventó en Sumer y los primeros escritos se realizaban sobre arcilla fresca efectuando pequeñas muescas las cuales correspondían al alfabeto sumerio.

    Comprobaremos que el ser humano no ha cambiado demasiado a lo largo de los milenios. Prueba de ello es el pasaje que transcribimos acerca de la discusión que mantienen un padre y su hijo por ser el joven poco menos que un holgazán.

    El texto está inscrito en 37 tablillas de arcilla y se remonta a 3.700 años atrás, aunque es posible que la redacción original sea anterior en varios siglos. En él se recoge esta conversación que al principio se caracteriza por ser un diálogo distendido, en el que el padre, escriba de profesión, explica al hijo por enésima vez las normas básicas de comportamiento. Incluso hace repetir al muchacho sus palabras para asegurarse de que le está prestando atención.


    Reproducimos aquí solamente fragmentos de la parte final, cuando la conversación se convierte en un monólogo del escriba que insta a su hijo a ir a la escuela, que en este caso debe de tratarse de algún tipo de centro de estudios superiores, y dejar de perder el tiempo cuando vuelve a casa vagando por las calles.

    “Sé hombre, caramba. No pierdas el tiempo en la plaza ni vagabundees por las avenidas. Cuando vayas por la calle no mires a tu alrededor. Sé sumiso y da muestras a tu vigilante de que le temes. Si le demuestras miedo, estará contento de ti… ¿crees que llegarás al éxito, tú que vagas por las plazas? Piensa en las generaciones de antaño, frecuenta la escuela y sacarás un gran provecho… Malvado que tengo bajo mi vigilancia; no sería hombre si no vigilase a mi propio hijo; he interrogado a mis parientes y amigos, he comparado a sus hombres, pero no he hallado a ninguno que sea como tú.
    Lo que voy a decirte tansforma al loco en sabio, paraliza la serpiente a modo de hechizo y te evitará que des fe a las palabras falsas. Puesto que mi corazón se colmó de cansancio de ti, yo me aparté de ti y no di oídos a tus temores y tus quejas… A causa de tus protestas, sí, a causa de tus protestas, monté en cólera contra ti…

    Como tú no quieres poner a prueba tus cualidades de hombre, mi corazón ha sido transportado como por un viento furioso. Tus quejas me han dejado acabado; tú me has conducido al umbral de la muerte. En la vida te he ordenado que llevaras cañas al juncal. En toda tu vida has tocado siquiera las brazadas de juncos que los adolescentes y los niños transportan. Jamás te he dicho. “sigue mis caravanas”. Nunca te he mandado a trabajar, a arar mi campo. Nunca te he mandado a cavar mi campo. Nunca te he mandado a trabajar como peón. Jamás te he dicho: “ve a trabajar para mantenerme”. Otros muchachos como tú mantienen a sus padres con su trabajo. Si tú hablases con ellos y les hicieses caso, les imitarías… No obstante tú solo eres un hombre cuando haces tus maldades, pero, comparado con ellos, no tienes nada de hombre…. Malvado contra quien estoy encolerizado“


    Finaliza el padre comentando las dificultades de su profesión y exhortando al hijo para que se dedique a la misma actividad: “De todos los oficios humanos que existen en la tierra y cuyos nombres Enki (dios de las arte y de los oficios) ha dispuesto, no dispuso nombre de profesión más difícil que el arte del escriba. Ya que si no existiese la canción (la poesía) como la orilla del mar, la orilla de los lejanos canales, es el corazón de la canción lejana tú no prestarías oídos a mis consejos y yo no te repetiría la sabiduría de mi padre. Conforme a las prescripciones que Enlil (el dios del cielo, del viento y de las tempestades) decretó para el hombre, el hijo debe seguir al padre en su oficio. Y yo, noche y día, estoy atormentado por tu causa. Noche y día tú derrochas el tiempo en placeres. Has amontonado grandes riquezas, has llegado aquí y allá, te has vuelto gordo, grande, ancho, poderoso y orgulloso. Pero los tuyos esperan a que la adversidad te coja por su cuenta, y entonces se alegrarán porque tú te olvidas de cultivar las cualidades humanas.”

    Sin ningún género de dudas estamos ante lo que podemos denominar un rapapolvo histórico.

    O sea, estamos ante el nieto pordiosero

  9. en respuesta a Alfon1974
    #7
    07/02/21 04:39
    Efectivamente olvidamos algo fundamental, el medio físico donde vivimos, que se deteriorará como nunca en los próximos años. 
    Quizá lo más sensato sería buscarse un lugar con buenas perspectivas medioambientales para poder vivir un par de generaciones.

  10. #6
    07/02/21 04:09
    Le agradezco el artículo, muy necesario para determinar lo más importante que tenemos algunos en nuestras vidas, nuestros hijos. Ese ser al que mirando esos dos ojos inocentes prometimos darle lo mejor que pudieramos y supieramos. Que supiéramos es la palabra clave aquí, pues su educación empieza por la nuestra, por saber comprender este mundo y guiarles en sus inicios.
    Debemos saber hacerles ver (no solo decirles, pues nuestras palabras les llegarán a incordiar, ya me entendéis) las leyes que rigen el mundo y su educación empieza por llevarlos a ver lo mejor (llevarlos a ambientes ricos, bonitos, con gente agradable y educada) y lo peor (llevarlos por las zonas deprimidas donde no falten miseria, gente rebuscando en la basura, drogadictos pinchándose, ...) y decirles donde quieren vivir.
    Luego que decidan si quieren estudiar una carrera (sabéis que no garantiza nada, los emprendedores de éxito apenas las acabaron o empezaron, pero ayuda) y donde estudiar. 
    Abono la tesis en general del artículo excepto que EEUU sea el mejor lugar para ello, dependerá de si tiene suerte en integrarse en el ámbito elegido.. por cierto que he visto alguno de esos videos promocionales y no sé si se van a estudiar o a jugar al futbol americano, al beisbol o de fiesta en fiesta. 
    En definitiva , los padres tenemos mucha faena por delante, y entiendo que el presente artículo tiene una parte de promoción de venta de los estudios estadounidenses. Pero sirve si piensas que, por ejemplo Finlandia, Eslovaquia, Alemania, Canadá y resto de países tienen mejor reconocimiento en su educación.

  11. en respuesta a Enverto
    #5
    07/02/21 03:08
    Jajajaja, Bravo Enverto, muy buena historia. Como la vida misma!
    Saludos
  12. en respuesta a Alfon1974
    #4
    07/02/21 01:39
    Esto viene de lejos, seguramente en Sumeria tendrían algo parecido:


    Aconteció que pasados dos años tuvo el Faraón un sueño. Le parecía que estaba junto al río;

    2 y que del río subían siete vacas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado.

    3 Y que tras ellas subían del río otras siete vacas de feo aspecto y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas a la orilla del río;

    4 y que las vacas de feo aspecto y enjutas de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.

    5 Se durmió de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas crecían de una sola caña,

    6 y que después de ellas salían otras siete espigas menudas y abatidas del viento solano;

    7 y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.

    8 Sucedió que por la mañana estaba agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños, mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón.

    9 Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo hoy de mis faltas.

    10 Cuando Faraón se enojó contra sus siervos, nos echó a la prisión de la casa del capitán de la guardia a mí y al jefe de los panaderos.

    11 Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio significado.

    12 Estaba allí con nosotros un joven hebreo, siervo del capitán de la guardia; y se lo contamos, y él nos interpretó nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño.

    13 Y aconteció que como él nos los interpretó, así fue: yo fui restablecido en mi puesto, y el otro fue colgado.

    14 Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.

    15 Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos.

    16 Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón.

    17 Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río;

    18 y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado.

    19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto.

    20 Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas;

    21 y éstas entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.

    22 Vi también soñando, que siete espigas crecían en una misma caña, llenas y hermosas.

    23 Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del viento solano, crecían después de ellas;

    24 y las espigas menudas devoraban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, mas no hay quien me lo interprete.

    25 Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer.

    26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.

    27 También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre.

    28 Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón.

    29 He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto.

    30 Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra.

    31 Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre siguiente la cual será gravísima.

    32 Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.

    33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.

    34 Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia.

    35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.

    36 Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre.

    José, gobernador de Egipto
    37 El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos,

    38 y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?

    39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

    40 Tú estarás sobre mi casa, y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú.

    41 Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.

    42 Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;

    43 y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: !!Doblad la rodilla!;[a] y lo puso sobre toda la tierra de Egipto.

    44 Y dijo Faraón a José: Yo soy Faraón; y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.

    45 Y llamó Faraón el nombre de José, Zafnat-panea; y le dio por mujer a Asenat, hija de Potifera sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.

    46 Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto.

    47 En aquellos siete años de abundancia la tierra produjo a montones.

    48 Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores.

    49 Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.

    50 Y nacieron a José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.

    51 Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés;[b] porque dijo: Dios me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.

    52 Y llamó el nombre del segundo, Efraín;[c] porque dijo: Dios me hizo fructificar en la tierra de mi aflicción.

    53 Así se cumplieron los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto.

    54 Y comenzaron a venir los siete años del hambre, como José había dicho; y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.

    55 Cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todos los egipcios: Id a José, y haced lo que él os dijere.

    56 Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía a los egipcios; porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.

    57 Y de toda la tierra venían a Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

    Aquí lo traducimos por 

    Abuelo carretero, hijo caballero, nieto pordiosero
  13. #3
    06/02/21 23:12
    El futuro de los niños y jóvenes es muy malo en general, da igual de qué país hablemos. La humanidad lleva dos siglos creciendo a nivel exponencial, en población, producción, contaminación, comercio, PIB, etc... Estamos al final del proceso, en la parte casi vertical de la curva, el medio ambiente está claramente sobrepasado, el clima se altera, el petróleo escasea... ¿cuánto tiempo más puede durar esto antes de un colapso de la civilización global? Yo le doy 20 o 30 años máximo. Primero se hundirán los países pobres, luego los medios como el nuestro, al final todos. Lo siento por los que sois padres, pero la mayor parte de vuestros hijos morirán prematuramente de hambre, enfermedades o violencia. Es el final que han tenido todas las civilizaciones anteriores y la nuestra no será una excepción. 
  14. #2
    06/02/21 14:36
    Otro consejo,aunque no para padres,sino para humanos en general,es
    el tema del metal precioso.Recomiendo a Francisco Llinares.
  15. #1
    06/02/21 14:35
    Respecto a herencia,si es por defuncion del padre/madre,esta queda exenta
    de impuestos,o al menos tengo entendido que de momento
    eso sigue siendo asi.