A continuación, el comentario dobre el eterno debate gestión activa vs. gestión pasiva de Dave Lafferty, Senior Vice President – Chief Market Strategist de Natixis Global Asset Management. Los puntos a destacar incluyen:

 

El presente mes, en vez de repetir los eventos habituales del mercado, volvemos la vista al popular debate de activo vs. pasivo. Nuestro objetivo no es discutir si uno es mejor que el otro –ambos tienen sus méritos dentro de un portafolio de estrategias diversificado. En su lugar, analizaremos cómo el aumento en la indexación (paradójicamente) está obligando a los gestores activos a mejorar su desempeño –un avance positivo para los inversionistas de todos los estratos. Si bien los gestores activos siempre han competido entre sí, nunca han tenido que enfrentarse a una amenaza de esta magnitud. Pero irónicamente, las presiones que emanan de estrategias pasivas baratas podrían en última instancia salvar al sector de la gestión activa. Como lo demostró Darwin, las especies más adaptables son aquellas que al final pueden sobrevivir. En este caso, la inversión pasiva está obligando a realizar cambios en la gestión activa que debían haberse implementado hace tiempo. Observamos ahora cinco tendencias que deberían beneficiar a los gestores activos que son más aptos para adaptarse en los próximos años.

 

#1: Menos comisiones, Mejor Desempeño

Primero, y más evidentemente, la indexación está obligando a los gestores activos a reevaluar la competitividad de sus comisiones. A futuro, los gestores activos tendrán que alinear mejor sus comisiones con su habilidad para generar mayores retornos. Este ajuste a la baja, por definición, mejorará el rendimiento neto (ceteris paribus). Los cambios regulatorios también juegan un papel importante. Los directivos como RDR en el Reino Unido y la propuesta de nuevas reglas fiduciarias en EEUU obligan a los compradores de fondos a adquirir clases de acciones de menor costo con muchos de los gastos extremos eliminados.

 

#2: Menos es mejor

Además de un mejor rendimiento, una mirada más cercana a los costos podría generar beneficios adicionales. Creemos que los ingresos por menores comisiones derivarán en una era de mayor disciplina y eficiencia para los gestores activos. Durante años, elevados márgenes de ganancias en todo el sector han permitido que el enfoque de los gestores activos se haya dispersado. Muchos invirtieron de más en áreas del negocio no relacionadas con la generación de alfa, pero a medida que los márgenes se redujeron, los días de los derroches y regalos entre el sector están probablemente contados.

 

#3: El fin de los Indexadores de closet

Un mayor enfoque en la generación de mayor retorno naturalmente llevará a los gestores a crear portafolios más diferenciados. Ya en la década de los 80s, las instituciones empezaron a reconocer que los portafolios podrían volverse más eficientes al separar el beta barato del costoso alfa. Actualmente, incluso los inversionistas individuales entienden los peligros de aferrarse a la referencia y pagar de más por beta, y gradualmente están obligando a los indexadores de closet a dejar el negocio.

 

#4: ¿Quién está poniendo atención a los Fundamentales?

Una cuarta consecuencia del crecimiento en la inversión pasiva es un aumento en la asignación incorrecta del capital. Contrario a la intuición, la indexación podría estar generando mayores oportunidades para los gestores activos a la vez que más capital se coloca en piloto automático sin considerar la calidad de los activos. Actualmente, la mayoría de los activos indexados simplemente se asignaron con base en la capitalización del mercado (para las acciones) o volumen de la emisión (para los bonos). No se aplica ninguna distinción en cuanto a los fundamentales de las empresas, valoración, riesgo o prácticas de gobernabilidad. Si bien los inversionistas pueden esperar que los mercados se mantengan razonablemente eficientes, el aumento en los activos indexados puede crear depósitos más grandes de valores mal valuados.

 

#5: Los peligros del piloto automático   

Finalmente, algunas estrategias activas están estructuradas para beneficiarse de una de las debilidades inherentes de la indexación: la incapacidad de gestionar el riesgo. La gran capitalización de Mercado e índices ponderados de emisiones están invertidos en su totalidad en todo momento y proporcionan solamente beta, generando todo lo que brinda el mercado, ya sea bueno o malo. Desde el 2009 esto ha sido una bendición para las estrategias pasivas, ya que las acciones globales han subido mientras que las tasas de interés a la baja reforzaron a los bonos.

 

Señal de alarma

Ninguno de estos factores, individualmente o en su conjunto, asegura que el gestor activo promedio superará al índice o sobrepasará a las comisiones netas. Sin embargo, las presiones derivadas de la indexación pasiva están forzando a los gestores activos a atacar fuentes muy duraderas de ineficiencia y menores rendimientos. Al implementar comisiones más apropiadas y erradicar a los indexadores de closet, las estrategias activas deberán ganar lugares en los rankings competitivos. Además, la señal de alarma del próximo mercado a la baja obligará a los inversionistas a discernir más sobre la calidad de los activos que poseen, impulsando a muchos de ellos hacia estrategias que pueden manejar mejor los riesgos. En vez que quejarse, los gestores activos deben dar la bienvenida a los cambios surgidos en el sector de la gestión de activos. En el largo plazo, las presiones competitivas de la indexación pasiva podría salvar a la gestión activa.

¡Sé el primero en comentar!
Comentar