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Los fondos de inversión y ETFs son dos vehículos de inversión muy útiles al momento de obtener rentabilidad de los mercados financieros. Ambos productos funcionan de formas diferentes y conocerlos te permitirá el que mejor se adapte a tus necesidades. A continuación veremos qué son y cuáles son las diferencias entre fondos de inversión y ETFs.

Diferencias entre fondos de inversión y ETFs

 

 

Fondos de inversión y ETFs: ¿Qué son?

Antes de analizar las diferencias entre fondos de inversión y ETFs es necesario evaluar qué son cada uno de estos productos y cómo funcionan:

Fondos de inversión

Los fondos de inversión son portafolios de gestión activa en los que varias personas invierten cantidades de dinero que unidas forman un patrimonio, el cual será el capital del fondo. Este patrimonio es gestionado por operadoras de fondos, las cuales arman una cartera de inversión de acuerdo con distintos criterios de riesgo-rentabilidad, de manera que cada persona pueda escoger según su perfil.

Al final de un plazo establecido, el fondo de inversiones habrá podido generar una rentabilidad esperada que puede variar en función del tipo de fondo. Los fondos de deuda, que se basan en inversiones de renta fija, son más estables en cuanto a su rentabilidad, aunque esta ciertamente es menor. En cambio, los fondos de inversión de renta variable suelen tener rentabilidades más alta, pero expuestas a mayores riesgos.

ETFs

Un ETF (Exchange Traded Fund - Fondo de Inversión Cotizado) es un fondo de gestión pasiva, es decir, no es necesario que una operadora esté detrás de una cartera de inversión decidiendo cuándo comprar o vender activos con el dinero invertido. Los ETFs están asociados directamente a un índice bursátil, o una parte de él, o con una determinada canasta de activos en la bolsa.

Lo que hará el ETF es tratar de replicar de la manera más exacta los movimientos del índice o canasta de activos que busca replicar. Esto convierte a los ETFs en productos derivados, vehículos de inversión anclados a un activo subyacente cuya rentabilidad depende de la evolución de este activo. Por ejemplo, un ETF que replique al DJ30 se moverá en la misma dirección del índice, de manera que si este sube, el ETF también lo hará, igualmente si baja.

 

Diferencias entre fondos de inversión y ETFs

Una vez analizados los conceptos básicos de ambos productos, veamos las principales diferencias entre fondos de inversión y ETFs:

Fondos de inversión

ETFs

Son de gestión activa, es decir, un grupo de profesionales analizan el mercado y deciden cuándo comprar o vender para obtener rentabilidad.

Son de gestión pasiva, es decir, solo replican a su activo subyacente por lo que su rentabilidad estará ligada por la rentabilidad del índice o canasta de activos.

El patrimonio de los fondos de inversión está formado por los aportes de varios inversionistas, y es unido bajo un objetivo común.

Los ETFs se comprar o venden directamente en la bolsa  al igual que las acciones, por lo que cada inversionista decide cuándo comprar o vender.

Son gestionados por una operadora de fondos.

No requieren de gestión por parte de una operadora.

Existen fondos de inversión de renta fija y renta variable para ofrecer diversificación.

Los riesgos de los ETFs están ligados al índice que replica, por lo que son inversiones de renta variable. Aunque algunos pueden incluir renta fija en sus carteras.

Al ser de gestión activa, sus comisiones suelen ser más altas.

Sus comisiones son más bajas porque su tipo de gestión es pasiva.

En cuanto a fiscalidad, los fondos de inversión gozan de exención tributaria.

Los ETFs tributan igual que las acciones.

En vista de que un grupo de profesionales administrará el fondo, no es necesario que el inversionista sea un experto en las inversiones de bolsa. Aunque debe estar consciente de los riesgos de algunos fondos.

Es necesario que el inversionista tenga conocimientos en análisis técnico para determinar qué ETFs es más probable que genere rentabilidad y cuándo abrir o cerrar una posición.

Lo más recomendable es dejar el capital invertido en el fondo durante el plazo establecido para obtener rentabilidad.

El inversionista puede abrir y cerrar posiciones sobre su capital siempre que lo desee.

Los fondos tratan de superar al mercado.

Los ETFs tratan de imitar al mercado.

 

Semejanzas entre fondos de inversión y ETFs

Por otra parte, también es importante mencionar que entre los fondos de inversión y ETFs también existen semejanzas:

  • Permite a los inversionistas minoritas y ahorristas acceder a los mercados financieros y a empresas de alta capitalización con menos dinero.
  • En ambos casos, es posible diversificar el riesgo dependiendo de la composición de los activos del fondo.
  • Son vehículos de inversión muy útiles para aprovechar determinados movimientos en la bolsa a mediano y largo plazo.  
  • Tanto los fondos de inversión como los ETFs ofrecen una amplia variedad de opciones para adaptarse a diferentes perfiles y horizontes de inversión, así como diferentes composiciones de carteras.

 

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