Aunque con altibajos, siguen las ganancias en las bolsas

Durante mayo volvieron los altibajos a los mercados de renta variablepero el saldo final fue positivo, impulsados por los datos de actividad estadounidenses y unas políticas monetarias que siguen siendo acomodaticias. 
 
Por el lado menos alentador, se debilitaron las expectativas de crecimiento mundial. El último organismo internacional en revisar sus previsiones fue la OCDE, que a nivel mundial rebajó el crecimiento para este año hasta 3,1% desde 3,4%, mientras que en 2014 se situaría en 4%. Por regiones, revisa a la baja la Euro-zona (-0,6% en 2013 y 1,1% en 2014), y al alza Japón (1,6% en 2013). Para EE.UU. se mantuvieron sin cambios en 1,9% y 2,8%, respectivamente. 
 
También la Comisión Europea revisó a la baja sus previsiones para la UME lo que apoyó la decisión de relajar los objetivos de reducción del déficit a varios países: Francia, Holanda, Portugal, Eslovenia y Polonia tendrán un año más para lograr la meta de 3% de déficit sobre PIB. 
 
En el caso de España, la CE concedió dos años más hasta 2016 para alcanzar el objetivo de 3% y de cara a este ejercicio las cuentas públicas deberán cerrar con un déficit de 6,5% (objetivo menos exigente que el presentado por el gobierno de 6,3%). A cambio, se ha requerido una revisión del sistema impositivo que aumente los ingresos (limitación del uso del IVA reducido y menores deducciones), una revisión de las pensiones (adecuando la edad de jubilación y desligando las actualizaciones de estas del IPC). El gobierno deberá profundizar también en las reformas estructurales: mercado laboral, energético y racionalización de las Administraciones Públicas. En el plano institucional, destacó la aprobación del texto directorio del mecanismo de resolución de crisis bancarias, que deja exentos a los depósitos menores de 100.000 € de la posibilidad de asumir futuras pérdidas. El Consejo Europeo deberá ahora adoptar una decisión y se prevé la entrada en vigor del mecanismo a partir de 2016. 
 
En política monetaria, el BCE rebajó en 25 pb los tipos oficiales hasta 0,5%. Asimismo, continuará con la adjudicación plena de liquidez hasta al menos julio de 2014 y se mostró dispuesto a implementar nuevas medidas de estímulo al crédito que faciliten la financiación a las PYMES. 
 
En cuanto a datos macroeconómicos, el PIB del primer trimestre de la Euro-zona cayó un 0,2% trimestral (-1% interanual). Entre las grandes economías, solamente Alemania creció un 0,1% trimestral, mientras Francia retrocedió un 0,2%, Italia y España cayeron un 0,5% trimestral. La inflación repuntó en mayo y la primera estimación del IPC mostró un avance de 1,4% interanual. La nota positiva, vino de los indicadores de confianza que repuntaron en mayo: la confianza económica subió hasta 89,4 y el PMI compuesto se elevó hasta 47,7. 
 
En España, aunque sigue la debilidad de los datos de actividad, moderaron el ritmo de caída: las ventas al por menor retrocedieron un 4,9% interanual en abril (-8,6% en marzo). La inflación volvió a repuntar, la primera estimación del IPC de mayo se situó en 1,7% interanual, impulsado por la subida de los precios de los alimentos y el menor descenso de los energéticos. El déficit del Estado acumulado hasta abril alcanzó el 2,38% del PIB (niveles similares al registrado el año pasado) mientras la deuda pública escaló a finales del primer trimestre hasta un nuevo máximo (87,6%). La economía continuó con el saludable ajuste de sus cuentas externas, y en marzo la balanza comercial logró el primer superávit de la serie histórica (+635 M€). 
 
En Estados Unidos, los datos relativos al consumo fueron positivos con las ventas al por menor creciendo en abril a ritmos de 3,7% interanual, a lo que se unió un repunte del índice de confianza de los consumidores de la Conference Board hasta máximos de los últimos cinco años (76,2). En el sector inmobiliario las ventas continuaron aumentando y el precio de la vivienda avanzó en marzo a ritmos de 10,9% interanual. En este entorno, aumentó la creación de empleo y la tasa de paro descendió en abril una décima hasta 7,5%. La buena evolución de la economía estadounidense en los primeros meses del año, propiciaron una mejora de los ingresos fiscales, a lo que se unió los mayores recortes de gasto que entraron en vigor en marzo. Con ello, la Oficina Presupuestaria (CBO) revisó a la baja su estimación para el déficit fiscal previsto para este año hasta el 4% del PIB. 
 
Por su parte, la Reserva Federal mantuvo los tipos oficiales en 0,25% y no modificó su programa de compra de activos (QE) en mayo. Sin embargo, en la segunda mitad del mes, la comparecencia del presidente de la autoridad ante el Congreso dejó entrever la posibilidad de una futura ralentización de las compras. Posicionamiento que se constató también en las actas monetarias de la Fed, que mostraron una mayor discrepancia entre los miembros de la autoridad sobre el momento adecuado para realizar dicha reducción. 
 
La economía japonesa y la británica confirmaron la reactivación al  crecer un 0,9% y 0,3% trimestral, respectivamente. Los agresivos programas de compras de activos que están llevando a cabo los Bancos Centrales, sobre todo el nipón iniciado en abril, han permitido una recuperación de la confianzaLas grandes economías emergentes no lograron alcanzar las expectativas de crecimiento en estos primeros meses del año. La economía brasileña creció en el primer trimestre un 0,6% trimestral (1,9% interanual), pero la inflación se mantuvo en abril en niveles elevados: el IPC se sitúa en 6,5% que es la banda alta del objetivo marcado por las autoridades. En este entorno, el Banco Central decidió elevar en 50 pb los tipos de refinanciación hasta el 8%, la segunda subida en lo que llevamos de año y aumentan las dudas sobre un posible escenario de estanflación para el gigante latinoamericano. 
 
En China, aunque la economía siguió creciendo a buen ritmo – la producción industrial avanzó a ritmos de 9,3% y las ventas al por menor un 12,8% – la decepción vino de los indicadores adelantados de mayo, al caer el PMI manufacturero (HSBC) hasta 49,2 situándose así en zona de contracción por primera vez en siete meses. El propio FMI rebajó sus previsiones de crecimiento para este año hasta 7,7%. Subidas en los mercados europeos y estadounidenses, que llevaron a nuevos máximos históricos al S&P 500 y también al DAX alemán. El Eurostoxx50 cerró con un avance superior al 2%, apoyado por una postura más flexible de las autoridades europeas, que debería impulsar la salida de la recesión. En clave doméstica, el Ibex 35 tuvo un peor comportamiento perdiendo más 1%: los temores a nuevas exigencias de provisiones a la banca y el escenario recesivo pesaron sobre el mercado nacional. 
 
La bolsa que centró más la atención fue la japonesa, que en la segunda mitad del mes trajo un incremento de la volatilidad al mercado y los inversores optaron por una recogida de beneficios, que llevó a cerrar el mes con ligeras pérdidas para el Nikkei. Por su parte, los emergentes registraron pérdidas que para el índice conjunto (MSCI Emergentes) se acercó al 3%. Por regiones, mejor comportamiento de Asia, mientras en Latinoamérica pesó la caída de Brasil. 
 
En los mercados de deuda, los tipos de interés de los bonos soberanos de mayor calidad repuntaron. La mejora de los datos de empleo estadounidense y el creciente debate en el seno de la Fed sobre una posible reducción de las compras de activos, llevaron a una subida de 43 pb de los tipos a 10 años hasta 2,18%, volviendo a situarse la rentabilidad en niveles de marzo. En Europa, la rentabilidad del bono alemán a 10 años subió 31 pb superando el 1,51%, movimiento similar en la deuda española: el tipo de interés a 10 años terminó en 4,5% desde 4,2%. Con ello, la prima de riesgo descendió ligeramente. Los bonos corporativos se vieron castigados por la subida de los tipos base y a nivel global registraron pérdidas superiores al 1,5% para las empresas con mejora calificación crediticia (el índice de grado de inversión). 
 
El dólar se revalorizó contra las principales monedas, en su cruce con el euro, el dólar se revalorizó un -1,2% cerrando el mes en niveles de 1.30 €/$. Por su parte, tanto la libra esterlina como el yen reanudaron su tendencia de depreciación y frente al euro, perdieron un 1% y un 1,8%, respectivamente. 
 
Debilidad de los precios de las materias primas: el barril de Brent siguió cotizando en niveles por de 100$, acumulando un descenso en el año del 10%. El oro, retrocedió otro 5% en el mes castigado por la menor aversión al riesgo y por la preciación del dólar.
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