M&G Dynamic Allocation Fund: Perspectivas de valoración

Ciertos mercados de renta variable son atractivos respecto a la liquidez y la renta fija soberana a corto plazo

En general, determinadas áreas de los mercados de renta variable global continúan ofreciendo primas de riesgo muy atractivas, sobre todo respecto a la renta fija y el efectivo. Actualmente detectamos muy poco valor en la mayoría de las emisiones de deuda soberana occidental, aunque los bonos estadounidenses a largo plazo todavía podrían actuar como herramienta de diversificación para la exposición a la renta variable durante ciertas fases, y algunos bonos no occidentales de mayor rentabilidad siguen presentando valoraciones atractivas.
 
El siguiente gráfico muestra el marco de valoración empleado por el equipo Multi-Activos de M&G para evaluar el atractivo de varias clases de activos en relación a sus niveles de equilibrio, o de valor histórico. 

 

M&G Dynamic Allocation Fund: Perspectivas de valoración

 
El equipo opina que: 
 
Dada la política de los bancos centrales y las valoraciones de la renta variable, ambas favorables para la clase de activo en la mayoría de regiones, unidas a la ausencia de indicios de inflación global, continuamos prefiriendo las acciones a los bonos. Por consiguiente, seguimos sintiéndonos cómodos con la sobreponderación de la renta variable en la cartera, que se ha incrementado hasta cerca del 48% en las últimas semanas.
 
Aunque el crecimiento económico global permanece moderado, y pese a ser conscientes de los riesgos potenciales capaces de impedir una recuperación sostenida, creemos que el mercado ya descuenta gran parte de estos temores, y que las primas de riesgo en muchas áreas de los mercados de renta variable remuneran en exceso a los inversores. En particular, cualquier subida de los tipos de interés (o incluso una reevaluación del panorama de tipos por parte del mercado) es susceptible de desencadenar una caída de la renta fija, pero la renta variable también podría verse perjudicada a corto plazo. No obstante, siempre que no haya señales de inflación creciente, una subida de los tipos de interés impulsada por el crecimiento económico debería beneficiar a la renta variable a largo plazo, con lo que la volatilidad a corto podría presentar oportunidades interesantes.
 
En cualquier caso, sigue siendo importante adoptar un enfoque selectivo a la hora de invertir en renta variableNuestra mayor exposición es a Europa (cerca del 13%), donde muchas áreas todavía presentan valoraciones atractivas en base a beneficios deprimidos, como consecuencia de la crisis de la eurozona. En agosto fuimos testigos de una debilidad considerable, debida a temores que tienen poco que ver con los fundamentales de la mayoría de los países europeos, como por ejemplo la tensión creciente en Ucrania e Irak. Consideramos esta volatilidad provocada por factores conductuales como una oportunidad, que aprovechamos para ampliar nuestra exposición a Europa mediante un aumento de dos puntos porcentuales de nuestra posición en Alemania. 
 
También mantenemos una posición cercana al 8% en el Reino Unido; además de la mejora generalizada de los datos económicos, el mercado británico de renta variable también está muy orientado al extranjero, y por lo tanto se halla expuesto a temas de crecimiento global de mayor amplitud. 
 
Por lo demás, algunas partes de Asia todavía sufren verdaderos riesgos de naturaleza fundamental. No obstante, pensamos que las valoraciones en mercados como Corea (donde tenemos una posición cercana al 7%) remuneran bien el riesgo que conllevan. La renta variable japonesa presenta niveles de valoración razonablemente atractivos, y podría beneficiarse del enorme estímulo monetario y de la debilidad del yen.
 
La valoración del mercado estadounidense nos parece neutral, pero sus fundamentales todavía son alentadores y ciertos sectores cotizan a niveles atractivos. Por este motivo, mantenemos exposiciones a determinadas industrias –principalmente tecnología y banca– y una posición corta del 2% sobre el índice S&P 500. 
 
Las rentabilidades de la deuda han disminuido considerablemente en lo que va de año, y mantuvieron esta tendencia en las últimas semanas. En nuestra opinión, esto significa que el episodio sufrido el verano pasado en torno al tapering de la Reserva Federal (taper tantrum) ya se ha superado. Por este motivo, hemos reducido la exposición a la deuda soberana mediante sendos recortes de 100 puntos básicos en las posiciones en treasuries y gilts a 30 años, lo cual condujo al cierre de la posición en deuda británica. Los bonos estadounidenses a largo 
plazo todavía ofrecen cierto valor y pueden actuar como diversificador respecto a la renta variable, pero continuamos monitorizando muy de cerca su evolución, sobre todo en lo que respecta a su correlación con las acciones. 
 
El fondo tiene posiciones largas en ciertos bonos soberanos que ofrecen una rentabilidad superior (ponderaciones objetivo: 11,5% EE.UU. a 30 años, 5% México a 30 y a 10 años, 4% Sudáfrica a 5 años, 3,5% Portugal a 5 años, 3% España a 10 años, 2% Brasil a 2 años y 1,5% Malasia a 3 años) frente a posiciones cortas en otros bonos con una remuneración más baja (10% EE.UU. a 5 años, 7% Alemania a 30 y a 5 años, y 7% Japón a 10 años). Como consecuencia de los saldos de efectivo que compensan estas posiciones cortas considerables, la posición neta de liquidez ronda el 36%. Por consiguiente, esta cifra de efectivo representa una asignación de activos muy dinámica, en lugar de una decisión de inversión de mantener liquidez en cartera. 
 
Por lo que respecta a divisas, continuamos infraponderando el euro (con una posición cercana al 63%) e inclinándonos por el dólar, la libra esterlina y ciertas divisas emergentes, que ofrecen mayores rentabilidades frente a un trasfondo fundamental más sólido.
 

Posicionamiento del fondo

Los siguientes gráficos ilustran cómo se han traducido los anteriores pareceres y previsiones en el M&G Dynamic Allocation Fund en términos de asignación de activos.
 
 
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