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Estados Unidos apoya de una manera clara y abierta al nuevo gobierno de Ucrania, que va en contra de Rusia, y el bloque de países opositores, liderado por Rusia y el gigante asiático, China, lo saben muy bien. Según dijo este martes el presidente Vladimir Putin, Estados Unidos experimenta con otras naciones...
... como si fueran ratas, sin entender las consecuencias de lo que hacen.
Y no le falta razón.
 
Por supuesto que lo mencionado anteriormente no es novedad, viene al caso de nuevo con el recien aumento de tensiones bélicas entre Rusia y Ucrania, que en su día formaron parte de la Unión Soviética. Putin se defiende de las acusaciones occidentales de "clara violación" de la soberanía e integridad ucranianas por la invasión militar de Crimea, respondiendo que muchas de las intervenciones militares que ha realizado Estados Unidos han sido ilegítimas, como las de Afganistán, Irak y Libia en años recientes.
 

El problema

Putin lamenta que los experimentos americanos hayan llevado hoy en día a una mentira en la que no se respeta ninguna Constitución en Ucrania, refiriéndose por supuesto a la salida forzada del gobierno del entonces presidente Víctor Yanukóvich, contra quien se perpetró un golpe de Estado con el consentimiento de los aliados de la OTAN. La importancia estratégica de la situación geográfica de Ucrania, es muy elevada.
 
Por eso mismo para Rusia, Yanukóvich continúa siendo el presidente legal, y su sucesor, Oleksandr Turchynov, un presidente ilegítimo. En este sentido, la intervención rusa en Crimea respondió, según Vladimir Putin, a una “solicitud oficial” realizada por el propio Yanukóvich.
También avisó a los gobiernos occidentales que quieren imponer penalizaciones para aislar a Rusia, que son ellos mismos quienes deberían pensar en las consecuencias, pues se perjudicarían ambos lados. Me apuesto cualquier cosa a que no es mera casualidad que ayer mismo sus Fuerzas Estratégicas probaran un Misil Balístico Intercontinental desde una región cercana al mar Caspio y que impactó su objetivo en Kazajistán.
 
No cabe duda alguna. El gobierno de Moscú no retrocederá en cuanto a sus intenciones declaradas de actuar conforme a sus intereses, y en defender a ciudadanos de Rusia y rusoparlantes, sobre todo, en la parte oriental ucraniana. Hay que mencionar también que el nuevo gobierno de Kiev, ha prohibido el uso de la lengua rusa como oficial, lo que ha probocado un claro malestar entre los habitantes orientales.
Está claro que el propósito real de Putin va mucho más allá de defender camaradas, pero nunca lo hará público: defenderse de la artera intrusión de Estados Unidos en su vecindario. 
 
La visita del secretario de Estado, John Kerry a Kiev, y el anuncio de un paquete de ayuda financiera por 1000.000.000 de dólares americanos, son la prueba que indica el apoyo y soporte de Obama al nuevo gobierno ucraniano, que aborrece todo lo que huela a Rusia. Estados Unidos es pues, el titiritero que mueve los hilos de la nueva administración en Ucrania, no dice nada ante la violencia de grupos ultranacionalistas de ese país (que cabe la posibilidad de que los esté financiando) y que avanza así en su meta final de largo plazo: debilitar a Rusia, que junto con el gigante asiático, constituyen los dos últimos grandes pilares de resistencia contra la hegemonía estadounidense.
 

¿División de Ucrania?

Teniendo esto en mente, facilita el entendimiento de la complejidad de los alcances de este conflicto, que podría acabar con la división de Ucrania en dos partes. Ninguno de los bandos, el estadounidense y el ruso, se rendirá.
Desde luego, si bien puede explicarse el actuar de los rusos, lo cierto es que nada justifica la invasión de un país soberano. 
Esta es una reacción tardía que trata de solucionar un problema que Putin debió atender de forma preventiva. Al no hacerlo, permitió que los occidentales se adentrasen en su zona de influencia y será muy complicado que ahora se pueda revertir esta situación. Intentarlo por la fuerza no solamente no tendría los resultados esperados, sino que el coste material y humano sería muy, pero que muy alto. Los radicales ucranios ultranacionalistas, con el apoyo de Obama, han ganado un poder que no dejarán escapar.
 
A Rusia entonces no le queda otra opción más que recurrir a la Inteligencia, para evitar futuras incursiones auspiciadas por Washington que terminen por acorralarla, y en el peor de los casos, por someterla. 
De igual manera, debería prepararse (al igual que China) para contraatacar a Estados Unidos en su punto más débil: el dólar. Y es que por ahora, una amenaza rusa de suspender o disminuir sus exportaciones de petróleo y gas para afectar a Europa y EE.UU., solamente agrandaría las tensiones en su perjuicio, por lo que las opciones se reducen. La vía armada, parece descartada pese a los discursos.
Del otro lado, Washington no disparará el primer tiro ante un riesgo real de un colapso general en Wall Street, en medio del fin de la supuesta “recuperación” económica.
 

El Oro

Entonces, puesto que un enfrentamiento militar EE.UU. (Rusia a través de Ucrania estaría descartado por ahora) la única opción real para Rusia es acumular oro a tipos más altos de los que mantiene hoy en día. Cabe recordar que actualmente todo el oro que extrae se queda dentro de sus fronteras, pero es insuficiente.
 
Se necesita mucho más oro que tendrán que importar, para aumentar su poder e influencia en el nuevo sistema que resurgirá entre las cenizas, luego del inevitable colapso del actual basado en deudas exponenciales y dinero fíat (papel).
Ese derrumbe forzará a un replanteamiento de fuerzas en todo el orbe, y al inicio de una nueva era, en la que la transferencia de riqueza que está ocurriendo de Occidente hacia Oriente, supondrá para Rusia y China la gran oportunidad de coronarse como súper potencias.
Toca a Rusia analizar lo que le conviene pero el tiempo se le acaba. No responder pronto podría poner en riesgo su propia seguridad nacional, y la colocaría en peligro de caer en manos del “Gran Titiritero”.
 
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  1. Top 100
    #2
    11/03/14 08:29

    Fantástico artículo como siempre, los americanos están acostumbrados a entrometerse en las naciones que les interese y controlarlas a su gusto pero esta vez se encontró con Rusia, que no va a ceder ante la presión de los Estados Unidos. Aparte del oro otro de los elementos clave del conflicto va a ser el gas ya que Rusia abastece a gran parte de Europa y a países como Alemania no les interesa un conflicto contra ellos por lo que parece que Rusia tiene la iniciativa en esta situación.
    Saludos Guillermo y gracias por tu post.

  2. #1
    10/03/14 09:28

    Buen artículo, ¿Y qué es de las reservas de divisas en dólares y los bonos estadounidenses que tiene Rusia? También son un arma de negociación por el impacto que podría tener una venta masiva de éstos en detrimento de la riqueza de los estadounidenses... ¿Qué opinas?

    Un saludo y enhorabuena por el artículo.