La segunda mitad del 2015 fue difícil para los mercados. El comienzo de 2016 no ha sido nada sencillo, con la devaluación del yuan reavivando las preocupaciones sobre China y el crecimiento global. El movimiento viene en un momento particularmente sensible: además de un fondo macro aburrido, hemos asistido a la primera subida de tipos de la FED en casi una década, añadida a la ansiedad del mercado. Precios del petróleo en mínimos de 12 años y venta generalizada de activos de riesgo.
 
La magnitud de las ventas fuera de China parece exagerada respecto a los fundamentales macroeconómicos. Se espera un crecimiento global moderado en 2016, desde un ritmo más lento post crisis en 2015. La recuperación cíclica en EE.UU. y Europa continua, y se espera que la media de crecimiento permanezca estable. Otras economías desarrolladas podrían acelerar su crecimiento. Mientras tanto, la perspectiva en los mercados emergentes continúa siendo un reto, con una menor recesión en Rusia y Brasil y una aceleración en India podría animar el crecimiento. Para China, la desaceleración gradual continúa, pero el miedo a una desaceleración aguda es exagerado. Un panorama digno del peor comienzo del año para el S&P500.
 
El impacto macroeconómico de la venta masiva de activos de riesgo hace poco probable que empuje a los bancos centrales a cambiar de rumbo. La Reserva Federal va a continuar sus subidas de tipos graduales, con los precios de mercado convergentes hacia la orientación de la Fed a lo largo de este año. En el caso del Banco Central Europeo, el incremento de la política monetaria en el corto plazo es posible dada la reciente caída de los precios del petróleo, pero una perspectiva de crecimiento elástico hace que el BCE se quede en espera. Pero de nuevo, 2016 será un año donde los comentarios de los banqueros centrales será mirados con lupa, generando volatilidad. 
 
Rebotes Técnicos en los activos de riesgo son posibles en el corto plazo, pero una recuperación sostenible requiere que la incertidumbre sobre China se desvanezca. Creemos que la volatilidad en el yuan irá poco a poco bajando, haciendo que los mercados se tranquilicen empezando a fijarse más en los resultados trimestrales del final de 2015 y perspectivas de las compañías. De manera más general, los mercados en 2016 puede que permanezcan laterales. La fortaleza del dólar debería continuar, aunque a un ritmo más modesto. Los ratios en Estados Unidos y Europa deberían subir. 
 
En cuanto a España, es probable que siga teniendo un rendimiento inferior al resto de índices europeos por la incertidumbre política y la exposición a mercados emergentes. También hay que tener en cuenta que el rebote también será más fuerte en España que en otros mercados en caso de quitarse las incertidumbres mencionadas. 
 
Finalmente, las materias primas han comenzado fuertemente a la baja en este año lideradas por el petróleo. No hay que olvidar que el precio del petróleo es clave para los indicadores de inflación en el que basan principalmente las políticas monterías los gobiernos. Esto está unido a las tensiones geopolíticas donde, de momento, parece que Arabia Saudí – Irán, Corea del Norte, Estado Islámico, … Por otro lado.es complicado saber cuál es el precio mínimo que tocará el petróleo, pero habrá que estar atentos al exceso de producción y a la OPEP. Por último, comentar que el precio del petróleo afecta negativamente al sector petrolero mientras favorece al resto, aumenta el poder adquisitivo de los consumidores y beneficia los países importadores.
 

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