El problema del estancamiento económico

La economía mexicana se encuentra desde Junio de 2012 en un proceso de estancamiento grave. Según el Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (Idic) y diversos catedráticos, esta contención económica es muy preocupante ya que no se había registrado anteriormente un estancamiento tan prolongado, ni siquiera en 1995 cuando se produjo la mayor crisis ecónomica de la era moderna, ni en otros tiempos de recesión como en 2009, 2001 o 1998.

Efectos de la desaceleración

A pesar de que el periodo de estancamiento de la economía mexicana coincide con un entorno de lento crecimiento de la industria a nivel mundial, en el caso de México se ha agudizado, lo que provoca que esta desaceleración pueda resultar incluso más grave que una recisión tradicional. A pesar de que los datos publicados por el INEGI muestran que esta desaceleración lleva produciéndose desde Junio de 2012, Gabriel Pérez, Director de la Escuela de Economía de la Universidad Panamericana, afirma que este estancamiento se observó desde Febrero de 2011.

Según varios analistas, este problema de desaceleración provocará que el Gobierno deba recortar sus expectativas sobre el crecimiento, situadas en el 3,9% y que ahora mismo parecen inalcanzables. Además recalcan que en caso de que la desaceleración se prolongue durante más tiempo, sus efectos para la economía de México podrían ser más perjudiciales que una crisis.

En palabras del experto del ITESM '' una desaceleración continuada motivaría el regreso al pizarrón de la ciencia económica que no suele equivocars''. Mientras que según el analista del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, el Gobierno de Enrique Peña Nieto no tuvo en cuenta los efectos reales de este proceso de desaceleración económica a la hora de elaborar sus reformas, ya que éstas reformas estaban orientadas al crecimiento pero como soluciones para más largo plazo.

Plan de expansión a corto plazo

Lo que parece evidente es que la economía mexicana no puede crecer por encima del 3% a diferencia de lo que pronosticaba el Gobierno y a pesar de estar tratando de incentivar el desarrollo económico mediante reformas estructurales, éstas no sirven de nada con una dinámica tan lenta de crecimiento.

Por último, el experto del ITESM, además de reafirmar que la Secretaría de Hacienda deberá rebajar sus previsiones del 3,9% hasta una tasa de crecimiento cercana al 3% afirma al igual que muchos otros analistas que se debería comenzar a elaborar un plan de expansión con vistas al corto plazo para incentivar el consumo privado.

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