Patenta tu invento y protege tu idea

Desde siempre o por lo menos hace mucho es bien conocido el talento mexicano para crear, inventar o hacer reparaciones y adaptaciones a máquinas, aparatos de diversos tipos, entre otras cosas; el problema es que no registra o patenta sus invenciones originales o las mejoras que hace a artículos ya existentes. Para el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), a través del tiempo muchos mexicanos han perdido la autoría de sus inventos o adaptaciones principalmente porque nunca las registraron, pero sí las dan a conocer o las muestran.
 
En contraste, en países como Japón desde la infancia explican a su población la gran importancia y la funcionalidad que tiene patentar los inventos o las ideas, así que explican desde el kínder la importancia de hacerlo. Otro gran ejemplo lo tenemos en Estados Unidos, pues debido al tamaño de su mercado y economía allá patentan prácticamente todo. Según registros históricos, las primeras patentes datan del siglo XV en Venecia.
 
                                                          Patenta tu invento y protege tu idea
 
 

¿Por qué el mexicano no patenta sus inventos ni protege sus ideas?

Algunos investigadores atribuyen la falta de patentes en nuestro país (apenas 280 mil en toda nuestra historia, concretamente desde el siglo XIX a la fecha) a una característica muy nuestra: la falta de cultura legal, así como nuestra falta de prevención; la otra cuestión es la poca capacidad económica para proteger las creaciones. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) va más allá y asegura que en México “La gente no sabe qué es una patente ni para que le sirve”.
 
Otro problema es este: los mexicanos que logran patentar su invento nunca lo comercializan para explotarlo comercialmente, de modo que les sirve como una especie de trofeo para colgar en la pared de su casa y presumirlo. Aunque no hay estudios contundentes que nos digan cuantas patentes mexicanas no se explotan, se estima que entre seis y siete de cada 10 inventos no han sido comercializados jamás.
 
 

¿Y quiénes sí patentan en México?

Antes de decir cuál sector de nuestro país sí tiene el hábito de patentar, hay que mencionar que la mayoría de las patentes que otorga el IMPI son para extranjeros y que de cada 100 registros otorgados, únicamente entre tres y siete son de mexicanos, de modo que de los 15 mil trámites que se inician en México cada año, solamente 5% son desarrollos nacionales.
 
Entonces, de ese escaso 5% (apenas 750 patentes otorgadas a mexicanos) 25% (o sea 187) son solicitadas por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), la Universidad de Puebla y el TEC de Monterrey.
 
 

¿Qué inventos podemos patentar?

La Ley en México protege inventos físicos, químicos, biotecnológicos, mecánicos, eléctricos, textiles, de la industria de la construcción, aplicaciones de tipo industrial, y estas deben ser nuevas en nuestro país y resto del mundo.
 
 

¿Cómo podemos patentar algo?

Se pueden solicitar las siguientes patentes ante el IMPI:
  • Patente de invención: aplica para productos o procesos nuevos. Protege por 20 años.
  • Patente por modelos de utilidad. Protege utensilios, aparatos o herramientas que tengan funciones nuevas o diferentes a las que hacen originalmente. Esta es por 10 años.
  • Patente de diseños industriales. Protege figuras, combinación de colores o líneas asociadas a un producto industrial y su duración es de 15 años.
  • Patente por modelos industriales. Se usa para proteger moldes o patrones utilizados para crear otros productos.

Procedimiento para patentar invento en México:

Si tienes algún producto o idea de los anteriores debes acudir al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, llenar la solicitud de patente IMPI-00-001 y a ese documento debes anexar un formato que describa tu invento, describiendo sus ventajas o las diferencias que tiene con otro similar; también deberás incluir un dibujo técnico a modo de ilustrar tu innovación.
 
Si eres particular el costo del trámite es de 8 mil pesos aproximadamente, pero si la patente es solicitada por centros de investigación o micro y pequeñas empresas el costo se reduce a la mitad.
 
Una vez admitidos los documentos, se harán pruebas a tu invención tres meses después y durante ese tiempo el IMPI hace un rastreo para ver si no existe otro igual.
 
En total el trámite dura cuatro años aproximadamente. Debes considerar que si la obtienes, esa patente sólo es válida para el lugar donde se concede, de modo que si buscas extenderla debes tramitar una patente internacional y ese trámite puede hacerse desde México.
 
 
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