¿Cuándo un contrato es inválido, ilegal o nulo?

¿Cuándo un contrato es inválido, ilegal o nulo?

Cada época de Navidad por el pago de aguinaldo, pago de utilidades y en algunos casos cuando las empresas dan el fondo de ahorro es un momento que muchos aprovechamos para comprar aquello que nos hace falta en casa como muebles, electrodomésticos, pantallas, etcétera y muchas veces por la emoción no comparamos precios ni tampoco leemos el contrato que firmamos. Omitir este proceso de la compra puede traernos verdaderos dolores de cabeza debido a que a veces dichos contratos contienen cláusulas abusivas por parte de quien presta un servicio o vende un producto, y cuando ello sucede entonces el contrato se vuelve inválido o nulo.
 
                                                           Contrato inválido, ilegal o nulo
 
 
Ejemplo:
Hay veces que algunos proveedores explícitamente en los contratos dicen que no se hacen responsables por desperfectos como golpes o maltratos en las mercancías que compran los clientes, esto sin duda es un abuso, pero lo cierto es que hay empresas que así lo estipulan en sus contratos para deslindarse de reclamos y cambios en las mercancías, por ello es muy importante tomarse el tiempo para leer los contratos de compra que firmamos.
 
Otro ejemplo:
Algunos contratos de telefonía, ya sea residencial o celular, así como los servicios de televisión por cable obligan al cliente a tener el servicio por un plazo forzoso, y si alguien quiere darse de baja argumentando cobros inexistentes o fallas en la entrega del producto contratado (Cablevisión es un ejemplo de ello) simplemente no puede rescindir el contrato, o bien hay que pagar sumas considerables a cambio de abandonar el bien o producto contratado. Esto sin duda es un abuso, por ello es muy importante leer los contratos antes de firmarlos.
 
Aquí la recomendación es que no te gane la emoción y leas todo lo que firmas. Busca cuidadosamente la parte en donde se especifica a qué se comprometen vendedor y comprador, así como las responsabilidades específicas de cada uno.
 
Ante la Ley Federal de Protección al Consumidor, una compra es una relación de consumo entre proveedores y consumidores, por tanto esta relación debe tener información ordenada y clara sobre los productos y/o servicios ofrecidos.
 
La relación de compra debe estar en los contratos y por lo menos debe explicar los siguientes puntos:
  • Las características del producto o servicio.
  • El precio total.
  • Especificaciones correctas de la cantidad, estructura, garantías, tiempos de entrega, etcétera sobre el producto o servicio contratado.
  • Deben estar redactados en español.
  • Deben ser legibles a simple vista.
  • Debe estar foliado o tener un número de registro.
  • Debe decir específicamente los nombres de quienes lo celebran (con la opción de que pueden existir representantes legales).
  • Ambas partes deben identificarse (por lo regular con copias simples de la credencial de elector).
  • Debe contener cláusulas.
  • Lugar y fecha de acuerdo.
  • Firmas.
  • Número de registro ante Profeco.
  • Anexos (si es el caso).
 
No cumplir con lo anterior puede tener consecuencias jurídicas para una o ambas partes, es decir para proveedor y cliente.
 

¿Cuántos tipos de contratos hay?

Básicamente son dos:
Hay uno abierto en donde antes de firmarlo, proveedor y cliente negocian las condiciones de la compra y estas quedan plasmadas en el documento.
 
Hay otro llamado contrato de adhesión en el que su principal característica es que el proveedor ya lo tiene elaboradas previamente las cláusulas y en este caso el cliente no puede modificarlas, por ello se entiende que el cliente se adhiere a las condiciones ya establecidas, se trata de un documento de elaboración unilateral.
 

¿Cuándo un contrato es ilegal, inválido o nulo?

Para la Ley Federal de Protección al Consumidor un contrato en México es ilegal (sin importar que el cliente lo haya firmado) cuando presenta las siguientes cláusulas o características:
 
  • Le permite al proveedor del producto o servicio modificar unilateralmente el contenido del contrato.
  • Cuando le permite al proveedor evadir sus responsabilidades ante el cliente de forma unilateral.
  • Cuando el contrato libera al proveedor de responsabilidades civiles, excepto cuando en el caso que el consumidor incumpla con el contrato.
  • Cuando el proveedor traslada al consumidor o a alguien que no sea parte del contrato sus responsabilidades civiles.
  • Cuando en el contrato diga que las responsabilidades del proveedor caducan antes de los tiempos establecidos por ley.
  • Cuando el contrato diga que el consumidor renuncia a la Ley de protección al consumidor.
  • Cuando el contrato diga que por cualquier inconformidad habrá que acudir a tribunales extranjeros.
  • Cuando en los créditos, el proveedor se reserve la posibilidad de cambiar el tipo de interés acordado.
  • Cuando el precio del producto o servicio se establece hasta que se entrega dicho bien o servicio.
  • Cuando el precio final aumenta al que ambos hayan pactado, sin otorgarle al consumidor el derecho de rescindir el contrato en caso que ello suceda.
  • Cuando por responsabilidad del proveedor se tenga que rescindir el contrato y este no contemple indemnizar al consumidor por la misma cantidad de abonos que haya hecho al proveedor.
  • Cuando el contrato permite al proveedor cobrarle servicios adicionales al consumidor sin que este pueda aceptarlos o rechazarlos.
  • Cuando el contrato no establece una fecha de entrega del bien o servicio.
  • Cuando el contrato tenga como condición suscribirse a otro contrato de adhesión.
  • Cuando el contrato condicione a que el cliente tenga que recibir información con fines mercadotécnicos o publicitarios.
  • Cuando el contrato diga que el proveedor no tiene responsabilidades por daños  causados al consumidor.
  • Cuando el contrato diga que el producto o servicio tiene garantías menores a las establecidas por la Ley de Federal de Protección al Consumidor.
  • Cuando el documento establece únicamente causas de incumplimiento de contrato por parte del consumidor y no para el proveedor y ellas originan la terminación o rescisión, es decir cuando no se especifican las causas de incumplimiento del proveedor.
  • Cuando haya cantidades de dinero o porcentajes a pagar solo para el consumidor y no para el proveedor, o bien cuando sí existan pero seas desproporcionadas.
  • Cuando los contratos impongan la duración de plazos forzosos en la prestación del servicio sin estar plenamente justificados.
  • Cuando el contrato tenga plazos forzosos excesivos en la duración del servicio.
  • Cuando en el contrato no se determine una bonificación o compensación al consumidor si el servicio no se presenta en la forma y términos convenidos por ambos.
 
Si tienes algún problema de este tipo puedes hacer la reclamación ante la Profeco sin importar que en esas condiciones hayas firmado el contrato, pues este es ilegal por no cumplir con las leyes mexicanas.
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