BBVA Bancomer: Informe Situación México 3T16

BBVA Bancomer: Informe Situación México 3T16

El pasado 7 se septiembre se dio a conocer el reporte “Situación México 3T16”, donde el Economista en Jefe de BBVA BANCOMER, el Dr. Carlos Serrano, en compañía del grupo de economistas senior de la institución, presentaron ante la prensa económica y financiera, los aspectos más destacados de este reporte; además de dar a conocer la visión del Banco sobre el escenario económico nacional e internacional para el tercer trimestre del año. Haciendo énfasis en la revisión a la baja que hizo la institución financiera sobre el crecimiento económico para México en 2016.

Véase Un vistazo a los mercados con Carlos Serrano, Economista en Jefe de BBVA Bancomer

 

Humberto Calzada Díaz, economista y colaborador en Rankia México, cuestionó al Dr. Carlos Serrano sobre la posibilidad de que se presentara en un futuro un  colapso financiero, debido a los riesgos latentes que se están presentando en la economía y los mercados, el Dr. Serrano indico que la institución no visualiza un escenario de crisis financiera o un ajuste importante en los índices accionarios.

 

A continuación les damos a conocer la nota de prensa con lo más destacado de la presentación del equipo de economistas de BBVA Bancomer  y su visión sobre la coyuntura económica.

 

 

 

BBVA Bancomer Informe Situación México 3T16

 

 

La inflación acumula más de 15 meses consecutivos por debajo del objetivo de 3.0%

 

La previsión de crecimiento del PIB se revisa a 1.8% para 2016 y a 2.2% para 201

 

La economía global crece a un ritmo moderado, también la de Estados Unidos, principal socio comercial de México; el estimado de crecimiento es de 1.6% para 2016.

 

En México se revisó a la baja el pronóstico de crecimiento del PIB de BBVA Bancomer a 1.8% principalmente por:

 

i) la revisión a la baja del crecimiento del primer trimestre; ii) la contracción trimestral de este indicador en el segundo trimestre; y iii) el pronóstico de menor crecimiento económico de los Estados Unidos.

En un contexto de deterioro de la balanza comercial petrolera, el menor crecimiento de la economía mexicana se ha reflejado en un significativo incremento en el déficit de cuenta corriente a un nivel de 3.1% del PIB.     

La consolidación fiscal es complicada pero indispensable ya que con ella disminuirá la deuda pública como porcentaje del PIB, evitará una reducción de nota por parte de las calificadoras, y se contribuirá a reducir el déficit de cuenta corriente.

El traspaso del tipo de cambio a la inflación se mantiene limitado a los precios de las mercancías. BBVA Bancomer prevé que la inflación cerrará el 2016 en 2.9% y que tendrá un aumento moderado en 2017.

El precio del petróleo y la comunicación de la Reserva Federal han retomado relevancia para el comportamiento del tipo de cambio en un contexto de menor aversión al riesgo.

En ausencia de una depreciación significativa del peso o de un deterioro adicional de las cuentas externas, Banxico se alinearía al ritmo de normalización monetaria de la FED por lo que para BBVA Bancomer implica una probable alza en la tasa de interés de referencia en el último trimestre del año.   

 

BBVA Bancomer estima un crecimiento del PIB de 1.8% y 2.2% para 2016 y 2017, respectivamente, y la inflación anual se mantendrá por debajo del objetivo del 3% el resto del año.

 

De acuerdo con el análisis “Situación México” elaborado por BBVA Bancomer, la moderación en el crecimiento económico de México se ha reflejado en los ingresos presupuestarios totales del sector público. Durante el periodo enero-julio de 2016 estos ingresos mostraron un crecimiento anual real de 0.1% al excluir el Remanente Operativo de Banxico. Por su parte, el gasto neto pagado del sector público en dicho periodo registró una caída anual real de 0.3% mientras que la deuda bruta se ubicó en 47.1% del PIB al primer semestre de 2016, mostrando un incremento de 2.6 puntos porcentuales con respecto al cierre de 2015.   

 

El deterioro en la balanza comercial petrolera así como el crecimiento en los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) observados en los últimos años se han reflejado en un relevante incremento en el déficit de cuenta corriente que al momento se encuentra en alrededor de 3.1% del PIB. El rápido incremento de este indicador (en 2011 el déficit se encontraba en alrededor de 1.2% del PIB) y las dificultades para su financiamiento, dada la escasez de flujos de cartera en un contexto de menor apetito por riesgo en los mercados financieros y de normalización monetaria en EE.UU, lo han convertido en una de las preocupaciones principales del banco central. En efecto, Banxico ha señalado que la reducción en el gasto público es más eficiente para lograr el ajuste de la cuenta corriente. BBVA Bancomer coincide con esta visión.

El incremento de la deuda pública y el déficit de las cuentas externas no sólo han atraído la atención del banco central, sino también la de las agencias calificadoras. Las calificadoras mencionan al crecimiento de la deuda pública y el servicio de ésta como los principales riesgos, por lo que de continuar el deterioro de estos indicadores, podría generar una modificación a la baja en la calificación soberana del país en los siguientes 24 meses. Por ello, es de vital importancia que el gobierno cumpla con el objetivo de lograr un superávit primario el año próximo.

En los mercados financieros, el apetito por riesgo, el comportamiento de los mercados accionarios y de las divisas de economías emergentes, y cierta reactivación de flujos hacia estas economías por parte de extranjeros se han visto favorecidos por el incremento de los estímulos monetarios por parte de algunos bancos centrales de países desarrollados y las perspectivas de una normalización monetaria más gradual en EE.UU. En el caso particular del peso mexicano, en un entorno de menor aversión al riesgo tras la reacción de diversos bancos centrales ante el Brexit, tanto el precio del petróleo como los comentarios de los miembros de la Reserva Federal retomaron su poder explicativo. En caso de que se presentara un nuevo episodio de diferenciación negativa del peso en relación a otras monedas de economías emergentes, Banxico se desligaría nuevamente de la Reserva Federal e incrementaría la tasa de referencia

En relación a la economía mundial, ésta continúa con una evolución moderada que mantiene su crecimiento en niveles por debajo de lo observado previo a la recesión económica global de 2008-09. A pesar de un incremento del comercio mundial en junio y de cierta mejoría en los datos de confianza del consumidor, las cifras del segundo trimestre señalan un crecimiento muy similar a la media de los últimos cinco años.

La atonía en el ritmo de actividad económica global es un reflejo de lo que pasa en las diversas geografías, principalmente en el mundo desarrollado y de la importante caída en el comercio global observado en los últimos años. En el caso de las economías en desarrollo, el menor dinamismo económico se ha visto mitigado, por el reciente incremento de los estímulos monetarios.

En Estados Unidos los datos de crecimiento de la primera mitad del año resultaron por debajo de lo esperado y estuvieron influidos por la continua debilidad tanto de la inversión no residencial como de la demanda externa. Por lo anterior, la tasa de crecimiento económico de Estados Unidos para 2016 se revisó de 2.0% a 1.6%.

Para la zona Euro, el impacto del Brexit se empezará a notar, sobre todo para el próximo año, en un deterioro de la confianza que frenará las decisiones de consumo e inversión. En este contexto se mantiene la previsión de crecimiento del PIB de 1.6% para 2016 y se revisa a la baja en 0.4% a 1.5% el pronóstico correspondiente a 2017.

Para el caso de la economía china, si bien las preocupaciones sobre una abrupta desaceleración se han reducido en cierta medida, se mantienen los riesgos sobre la estabilidad financiera, la salida de capitales y el endeudamiento de las empresas. Todo esto mantiene la previsión de una desaceleración hacia 6.4% en 2016 y 5.8% en 2017. 

En este entorno de debilidad global, en particular de EE.UU., el sector externo de la economía mexicana se ha visto afectado. Las exportaciones totales en el periodo enero-julio retrocedieron alrededor de 10% a tasa anual, lo cual se ha reflejado en un crecimiento trimestral promedio de apenas 0.2% del sector industrial durante los primeros dos trimestres del año. Adicionalmente, en los últimos meses se ha observado una debilidad del sector servicios que representa dos tercios de la actividad económica. La tasa de crecimiento trimestral de este sector cayó de 1.1% durante el primer trimestre a -0.1% durante el segundo.

En buena medida las cifras mencionadas explican la caída de 0.2% trimestral del PIB en el periodo abril-junio (-0.8% a tasa trimestral anualizada), lo cual aunado a la revisión a la baja del primer trimestre (de 3.2% a 2.0% a tasa trimestral anualizada) conduce a BBVA Bancomer a reducir su expectativa de crecimiento de 2.6% a 1.8% para 2016. Esta previsión supone que la economía crecerá en promedio a una tasa trimestral anualizada de 3.0% en la segunda mitad del año.

Esta desaceleración se refleja en una mayor holgura de la economía, lo cual ha incidido en el comportamiento de la inflación dada la ausencia de presiones de demanda sobre los precios. De hecho la inflación acumula 15 meses consecutivos por debajo del objetivo de 3.0% y dicha holgura hace menos probable que se presenten efectos de segunda ronda derivados de la depreciación cambiaria. Para finales de año se espera que la inflación cierre en 2.9%.

 

SITUACION MEXICO 3T 16

 

 

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