Las Instituciones de Ahorro y Crédito Popular. Un sector que crece y genera oportunidades

Las Instituciones de Ahorro y Crédito Popular. Un sector que crece y genera oportunidades

 

Hola José Antonio. Gracias por dedicarle tiempo a los usuarios de Rankia para esta entrevista. Las Cajas de Ahorro y Crédito Populares han venido ganando terreno en los últimos años. Para que nuestros lectores entiendan más sobre estas instituciones financieras, te pido que nos platiques sobre el Sector de Ahorro y Crédito Popular en México.

 

Hola Edgar. Mira, hablar del Sistema de Ahorro y Crédito Popular en México es un reto importante, debido a que es un Sector poco conocido entre la población mexicana, autoridades y usuarios de servicios financieros; para esto se requiere conocer un poco los antecedentes y el origen para poder entender este importante Sector que impulsa la economía mexicana a través de la oferta de servicios financieros a más de 9 millones de personas en el país a través de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, Sociedades Financieras Populares y Sociedades Financieras Comunitarias.

 

 

Es mucha gente a la que le ofrecen servicios. ¿Cómo empezaron las cooperativas de Ahorro y Préstamo?

 

Para que los lectores de Rankia entiendan este largo proceso nos tenemos que remontar a finales de los años cuarenta cuando comenzó el movimiento cooperativo en México, con el apoyo de la Iglesia Católica se generaron las primeras cajas de ahorro administradas y operadas por el párroco de la iglesia de la región con el apoyo voluntario de personas de la localidad; conforme fue pasando el tiempo paulatinamente estas iniciativas fueron creciendo hasta que lograron multiplicarse y crecieron con servicios de ahorro y crédito a sus socios en diversas localidades, municipios y estados del país, principalmente en el centro–occidente de México.

 

Los mecanismos de control de estas cajas de ahorro se realizaba bajo un concepto de “controles morales”, principios cooperativos, autocontrol y auto-vigilancia establecidos en primer instancia en grupos de cajas que posteriormente se convirtieron en Federaciones de Cajas de Ahorro; así paulatinamente fue creciendo el Sistema Financiero Cooperativo para que sin leyes, disposiciones, reglamentos oficiales se acrecentara el movimiento cooperativo que cubría las necesidades de servicios financieros en diversas latitudes de México.

 

 

Cajas de ahorro y prestamo

 

 

Jose Antonio, hay un dicho: “La burra no era arisca, la hicieron a palos”. El inversionista mexicano se ha vuelto desconfiado. ¿Qué nos puedes decir sobre la regulación del sector que representas?

 

Hoy existe toda una regulación para nosotros, te platico al respecto. El 27 de diciembre de 2001 mediante la Reforma a la Ley General de Organizaciones y Actividades Auxiliares del Crédito (LGOAAC) el Gobierno Federal dio por primera vez en la historia una personalidad jurídica a las “Cajas de ahorro” reconociendo de cierta manera sus actividades como complementarias creando la figura de “Sociedades de Ahorro y Préstamo” (SAP); al respecto este intento por regular a las cajas de ahorro tuvo un impacto menor ya que solo aquellas grandes y con estructura lograron ajustarse a la figura de Sociedades de Ahorro y Préstamo, dejando a la mayoría en la clandestinidad y opacidad al no ser reconocidas por las Autoridades Financieras.

Sin embargo, al amparo de esta laguna legal y oportunismo de diversos actores con intereses económicos personales entre los años 1999-2000 se generaron diversos fraudes de “pseudo cajas de ahorro” donde una sola persona o grupos de personas aprovecharon la ocasión para desviar los recursos de miles de ahorradores que depositaron su confianza en ciertas “cajas de ahorro”.

 

El caso más relevante de esas fechas fue la “Caja el Arbolito” donde salieron afectados miles de ahorradores de diversas regiones del País; razón por la cual el 4 de junio de 2001 se crea la “Ley de Ahorro y Crédito Popular” (LACP) como respuesta del Gobierno Federal en coordinación con el sector cooperativo organizado y diversas entidades de Microfinanzas que operaban en ese entonces en el país con el objetivo de identificar, organizar, regular y autorizar a las más de 650 sociedades que en ese momento realizaban alguna operación de ahorro y crédito; en la LACP se establecen que las organizaciones de carácter social, mutual o cooperativo podían ajustarse para adoptar la figura de “Sociedad Cooperativa de Ahorro y Préstamo “ (SCAP) y aquellas con un carácter privado para hacer negocio podían adoptar la figura de “Sociedad Financiera Popular” (SFP).

 

Es así que en 2001, comienza un proceso de Regularización del Sector para que esas más de 650 sociedades fueran ajustadas a estándares financieros y regulatorios a través de la Ley de Ahorro y Crédito Popular, sin embargo, los esfuerzos dieron pocos resultados en los primeros años, comenzando con la Autorización de la primer Sociedad Cooperativa de Ahorro y Préstamo en marzo del 2006 y la Autorización de la primer Sociedad Financiera Popular en diciembre de 2008.

 

 

Fedrural


 

¿Con estas nuevas regulaciones el sector pudo crecer o se generaron restricciones para su crecimiento?

 

Mira, a finales de 2009, había 42 Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo y 33 Sociedades Financieras Populares Autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), que atendían en ese momento aproximadamente a 3.9 millones de personas con servicios financieros de ahorro y crédito y otros servicios financieros adicionales como son dispersión de programas gubernamentales, pago de remesas nacionales e internacionales, micro-seguros de vida, entre otros.

 

Se promovió a partir de una iniciativa del Sector Cooperativo Regulado una Reforma estructural en el Sector Financiero Popular para separar a las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo de la Ley de Ahorro y Crédito Popular y crear una Ley especial para las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, logrando que en agosto de 2009 se emitiera la Ley para Regular las Actividades de las Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo (LRASCAP).

 

En la Ley de Ahorro y Crédito Popular se reguló a las Sociedades Financieras Populares, adicionando como respuesta a la iniciativa de las organizaciones de productores rurales organizados un capítulo especial para crear una figura que responde a las necesidades de organización, funcionamiento y operación del sector financiero rural, donde se crearon las figuras de “Sociedad Financiera Comunitaria” (SOFINCO) para dar servicios financieros a los productores , así como un mecanismo de adicional de integración operativa, financiera y organizacional del cual se deriva la figura de “Organismo de Integración Financiera Rural” (OIFR).

 

A partir de esa fecha se aceleraron las autorizaciones de Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, Sociedades Financieras Populares y Sociedades Financieras Comunitarias al amparo de un nuevo Marco Regulatorio derivado de la Reforma de agosto de 2009, para lograr que al día de hoy existan Autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores 147 Sociedades Cooperativas de Ahorro y Préstamo, 47 Sociedades Financieras Populares  y 1 Sociedad Financiera Comunitaria, que representan el Sector Financiero Popular en México.

 

 

¿Cómo resumirías los números al sector de Ahorro y Crédito Popular?

 

Son números muy interesantes, el sector tiene una presencia relevante en todos los Estados de la República Mexicana, sus Municipios y Localidades, atendiendo a poco más de 9 millones de personas con servicios financieros que representan en Activos Financieros alrededor de $131 mil millones de pesos.

 

 

Por último Jose Antonio, ¿Qué oportunidades observas en el sector que representas?

 

Edgar, te puedo mencionar que el Sector Financiero Popular como parte del Sistema Financiero Mexicano, contribuye a la inclusión financiera, contribuye al fortalecimiento y desarrollo de la economía mexicana; beneficia con sus servicios a la población que no es atendida por la Banca Comercial; permite tener oportunidades a las personas para acceder a servicios financieros que mejoran la calidad de vida de sus familias y sus condiciones sociales logrando cumplir con los objetivos de mitigar la desigualdad financiera en México. Te diría que La Inclusión Financiera es un proceso de Inclusión Social.

 

 

Perfil de Jose Antonio Ortega Carbajal.

 

Jose Antonio Ortega Carbajal

  • José Antonio Ortega Carbajal, es Gerente General de la Federación de Instituciones y Organismos Financieros Rurales.
  • Contador Público con vasta experiencia en Supervisión y Auditoría de Entidades del Sector Financiero Bancario y No Bancario. Experto en procesos de negocio, identificación de riesgos y establecimiento de planes de mejora para el cumplimiento de la Normatividad y Regulación Prudencial. Siete años de experiencia en Auditoría de Bancos, Casas de Bolsa, Sociedades de Inversión, Uniones de Crédito, Factorajes Financieros, Almacenes de Depósito.
  • Miembro de la Red de Finanzas Rurales “Foro Latinoamericano de las Finanzas Rurales” (Foro LAC) con sede en Lima Perú, para el tema de Marcos Regulatorios y Políticas Públicas
  • Colaborador de la Asociación Mexicana de Uniones de Crédito del Sector Social (AMUCSS) especialista en Regulación y Normatividad de Intermediarios Financieros Rurales.
  • Catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México en el Posgrado de Economía.
  • Ocho años de experiencia como Presidente del Comité de Supervisión de FEDRURAL.

 

 

  1. #1
    15/09/16 09:16

    Bien chida!! me podrías contestar a una pregunta? Crees que es mejor dejar nuestro dinero en los bancos o en estas instituciones?