Segundo debate presidencial: quién ganó, quién perdió

Segundo debate presidencial: quién ganó, quién perdió

El segundo debate presidencial (con la retirada de Margarita Zavala)  entre los candidatos Andrés Manuel López Obrador, Ricardo Anaya, José Antonio Meade y Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” se llevó a cabo el Tijuana y esta vez los temas a debatir fueron: comercio exterior e inversión, seguridad fronteriza y combate al crimen trasnacional y derechos de los migrantes. Analicemos brevemente e independientemente de las encuestas (que arrojarán sus primeros resultados confiables en unos 10 días aproximadamente) lo que respondieron los candidatos, y con base en ello tratemos de decir quién ganó y quién perdió el segundo debate presidencial 2018.

Segundo debate presidencial: Quién ganó, quién perdió

El formato del debate tuvo mucho que ver, pues los periodistas León Krauze y Yuriria Sierra quienes fueron los moderadores, hicieron preguntas directas a los aspirantes presidenciales y además podían ir haciendo más cuestionamientos, lo cual pondría en una verdadera prueba las propuestas de quienes aspiran al poder.

 

Este encuentro entre candidatos tenía importancia económica debido a los temas que tocarían:

 

  1. Comercio exterior e inversión.
  2. Seguridad fronteriza y combate al crimen trasnacional.
  3. Derechos de los migrantes.

 

Por desgracia ninguno de los cuatro dio propuestas con detalles, o sea que en el fondo no respondieron la parte central de las preguntas de los moderadores, así que podríamos decir que todos perdieron el objetivo de este ejercicio que era explicarle a los votantes sus propuestas en los tres temas anteriores.

 

Otro de sus errores es que en su mayoría, todos se centraron en la relación comercial México-Estados Unidos (El Bronco incluso dijo "tenemos que destetarnos ya de los americanos"), abordando prácticamente los temas de la actual agenda bilateral del gobierno federal, no hablaron de comercio con el resto del mundo a pesar que México tiene tratados comerciales con más países así que prefirieron no mencionar a ninguno de ellos, ¿por qué no exponer sus planes comerciales (si es que los tienen) con otras naciones? todos dieron sus puntos de vista a partir de Estados Unidos y perdieron la oportunidad de verse más conocedores del tema, mostrar su visión del mundo, hacer propuestas más amplias y ofrecer un mayor abanico de oportunidades comerciales y de inversión, así que empoderaron y privilegiaron nuestra "alianza" con el país vecino con el cuál últimamente hemos tenido una relación muy accidentada.

 

Además de no hacer propuestas detalladas, el candidato que más atacó a otro fue Anaya con 13 veces, López Obrador en 7 ocasiones, Meade 8 y El Bronco 2; de hecho los ataques del panista hacia Andrés Manuel pueden dejarlo mal parado, pues se mostró discriminador, intolerante y contradictorio al descalificar al puntero por su edad, mientras que en su propaganda dice que hará un gobierno de la mano de la gente mayor “por su experiencia” mientras que la noche del debate llamó al tabasqueño obsoleto y anticuado, lo cual podría restarle puntos entre los votantes de mayor edad al menos.

 

Quien más veces cambiaron los temas que les plantearon los moderadores fueron Ricardo Anaya, le sigue Obrador y al último Meade, El Bronco fue el único que no desvió las respuestas ni le “dio la vuelta” a las mismas.

 

Esta vez Andrés Manuel se enganchó más con las acusaciones de sus adversarios y les respondió dejando un poco de lado su discurso de amor y paz; aunque también pudo haber sido una estrategia y recomendación de sus asesores, ya que en el primer debate se mostró muy mesurado.

 

Por su parte, Meade fue el más controlado y cómodo hasta cierto punto, pero sin ofrecer nada extraordinario ni sobresaliente. Por otro lado, El Bronco podría ser el mejor calificado, pues esta vez se apegó más al formato dejando de lado la polémica, ¿será que quienes iban a votar por Margarita ahora se inclinarían por él?

 

En general pareciera que ninguno de los cuatro candidatos ganó contundentemente el debate pero tampoco hay perdedores, es decir, todo indicaría que las preferencias electorales en las encuestas quedarán prácticamente igual, con AMLO a la cabeza.

 

Pero sí hubo un ganador en cuanto a tema de tendencias en la red, nos referimos al moderador León Krauze, quien según apreciaciones de la gente en las redes hizo importantes cuestionamientos a los candidatos, sacándolos de su zona de confort y poniéndolos en aprietos en algunos momentos, por ejemplo, pidiéndole a los aspirantes a contestar concretamente los cuestionamientos para que dejaran de evadir las preguntas centrales.

Segundo debate presidencial: Quién ganó, quién perdió Segundo debate presidencial: Quién ganó, quién perdió

La conclusión sería: las encuestas quedarán prácticamente igual, gana el formato del segundo debate así como la elección de los moderadores y todos perdieron una gran oportunidad de hablar sobre apertura con el mundo exponiendo sus planes en comercio e inversión con más países, pues prácticamente todos hablaron sólo de Estados Unidos, centrándose en nuestra dependencia económica con ese país, algo que nos ha traído ventajas y también desventajas. Al menos hubieran hablado de algún proyecto con Canadá por ser socio comercial del TLC.

 

Por último, pareciera que el segundo debate presidencial mostró que ya se les agotaron los temas a lo candidatos, que la contienda ya dio lo que tenía que dar, pues no pudieron o no quisieron hacer aportaciones importantes; fueron redundantes, recurrieron a atacarse, descalificarse, ridiculizarse y ser confrontativos; de modo que podemos anticipar que el tercer debate (así como el resto de la campaña) será más de lo mismo, sin propuestas, sin temas nuevos en la agenda de los candidatos, generando aburrimiento, y sin algo relevente para llevar a la mesa de los electores en las seis semanas que todavía le quedan e la campaña, serán unas semanas electorales y tediosas, de modo que vale la pena preguntarse lo siguiente ¿y no sería mejor recortar el tiempo de campaña a máximo dos meses o (mejor aún) un mes o mes y medio? de ese modo no gastamos tanto dinero (28 mil millones), no se cansa al electorado, ni tampoco se desgasta la imagen de los candidatos. Si continuamos con tres meses como ahora, se corre el potencial riesgo de que los reflectores que están sobre los aspirantes presidenciales acaben por chamuscarlos y pasen a un segundo plano en la agenda y la mente de las personas.

 

 

 

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