Se le acaba la gasolina a la estrategia de AMLO

Se le acaba la gasolina a la estrategia de AMLO

No deseo que a este gobierno le vaya mal, mucho menos veo que se esté descarrilando como otros piensan o quisieran, eso debe ser  impensable por varias cosas: principalmente porque esta administración apenas comienza en sus funciones y en siete semanas no hay posibilidad de que ya manifieste señales de muerte, en otros países eso podría suceder, pero en México no. Hay decisiones de AMLO que comparto y otras no, sin embargo el hecho de pretender que al presidente la vaya mal significaría que al país le tendría que ir mal y en consecuencia a nosotros también muy probablemente. Hay que saber hacer equipo y trabajar con quien está hoy (guste o no) tomando las riendas del país, lamentablemente los mexicanos generalmente destacamos muy poco (prácticamente nada) en actividades de conjunto, ya sean deportivas o empresariales.

Se le acaba la gasolina a la estrategia de AMLO

Precisamente por lo anterior, veo que el pueblo de México ha hecho una parte importante de su trabajo como ciudadanía al respaldar las decisiones del nuevo gobierno, esto a pesar que por un lado hay una élite de periodistas, políticos, empresarios, líderes de opinión, etcétera que siembran división, la realidad es que en últimas encuestas la gente está con el presidente y con lo que ha decidido. Los números no mienten, muchas veces dan un golpe de realidad, las cifras ayudan a tomar decisiones y a quitar las dudas a ciertas situaciones, y a pesar que a hay grupos que no les agrada López Obrador, son (aunque les duela) una minoría pero “hacen mucho ruido” porque están en sectores de élite y en roles clave de la sociedad mexicana.

 

Sin embargo y con todo ese apoyo, se le está acabando la gasolina a la primera parte de la estrategia política de Andrés Manuel: en su conferencia mañanera del jueves pasado ya no hubieron tantos temas sobre las gasolinas y su intervención fue de apenas 40 minutos, cuando normalmente la duración promedio de sus conferencias dura más que eso. Esto puede ser una muestra de que se le va a empezar a agotar la fórmula sobre la cual ha venido comunicando sus acciones (y que viene siendo así desde la campaña), es decir, cuanto antes debe dejar de fincar su comunicación sobre la misma línea que ha estado siguiendo hasta ahora, por ejemplo en el caso del robo de gasolina ya deben dar nombres de funcionarios públicos implicados en estos casos, ya debe dar nombres de líderes huachicoleros, es decir, debe pasar de discursos más prolongados a datos concretos y duros sobre los problemas que estamos padeciendo, una buena parte de la prensa y de la sociedad estamos en espera de ello.

Se le acaba la gasolina a la estrategia de AMLO

No veo mal el estilo del presidente ni su forma de comunicar las cosas en una conferencia mañanera, de hecho veo positivo que haga lo ahora que por austeridad achicó la comunicación social del gobierno, está bien contestar las preguntas de la prensa porque los periodistas llevan la información a la población para crear contrapesos, de hecho eso nos hacía mucha falta porque el gobierno anterior cuidaba mucho y hasta evitaba la exposición de Peña Nieto ante comunicadores y ante la sociedad en general, prácticamente no lo expusieron al escrutinio de la prensa.

 

Pero ofrecer conferencias tempraneras no debe considerarse como una rendición de cuentas o transparencia en datos e información, las conferencias mañaneras aún están lejos de eso: AMLO debe ya dejar de hablarle más a su base electoral porque ya no está en campaña, ya es gobierno y debe empezar a soltar la inercia de las elecciones y pasar a la rendición de datos duros y concretos sobre cosas que nos afectan, por ejemplo: ¿va a perseguir a los funcionarios de Pemex y de otras dependencias que fomentaron el robo de gasolina? ¿van a investigar y fincar responsabilidades a los sindicalizados de Pemex involucrados en el robo de energéticos? ¿quiénes son? ¿los conoce? ¿tiene nombres o al menos los tiene ubicados? ¿los investigará? ¿removerá a los funcionarios de Pemex que informan a los delincuentes cuáles tubos con gasolina deben perforar? ¿por qué no actúa contra los maestros que tienen bloqueadas vías de comunicación en Michoacán? Ofrecer datos duros, con transparencia y que puedan verificarse es lo que muchos esperamos de un cambio en la forma de hacer gobierno y en su momento este tipo de cambios nos vendió el candidato López Obrador.

 

Hace unas semanas el presidente dijo “a ver quién se cansa primero y a mí ya me conocen” refiriéndose a que veremos si se cansa primero él o los huachicoleros, pero tal vez no consideró que la ciudadanía, sus detractores y quienes aún tienen duda sobre él se pueden cansar antes, aunque ahora goza de un gran apoyo entre la población (cercano al 70%), la paciencia también tiene fecha de caducidad.

 

Esta administración sin duda goza de un fuerte apoyo, pues hay países donde si un gobierno nuevo y de oposición hubiera empezado con una crisis en energéticos por gasolina hubiera sido motivo más que suficiente para que su popularidad cayera y hasta para que renunciara; en el caso de nuestro país la población acabó respaldando al presidente y hasta subió puntos en simpatía. La estrategia ha funcionado, pero AMLO no debe abusar de ello y si quiere pasar a la historia como dice debe ir de los discursos a los datos, a los hechos concretos, señalar culpables y dejar en el cajón su discurso de amnistía, si quiere trascender ya debe comenzar a hacer la diferencia y dejar de alimentar la impunidad ya sea por acción u omisión.

 

Se le acaba la gasolina a la estrategia de AMLO

Hablando de datos: fue un error el recorte del INEGI

De por sí el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) ya nos debía mediciones más profundas, datos más sensibles sobre varios asuntos importantes de México, ahora con este recorte a rajatabla aplicado a todo el gobierno, implica que en este año el instituto ya no hará 14 estudios, es decir que el recorte generará recorte de información, algo paradójico y contradictorio en la era de la información y el conocimiento.

 

Los que trabajamos con números seguramente los obtendremos de otras fuentes serias y confiables como universidades públicas y privadas, organismos no gubernamentales, fundaciones, cámaras empresariales, etcétera, pero con este recorte en un área de información del gobierno él mismo se puso un balazo en el pie, ¿cómo va a contrastar ahora el mismo gobierno de AMLO las cifras que las ONG's, ORG's, periodistas, etcétera le presenten en sus conferencias mañaneras? ¿AMLO va a seguir diciendo "nuestros números dicen” tal o cual cosa? algo así sólo va a generar más dudas en la manera en la cual se maneja su administración y en la forma en la cual toma decisiones.

 

De por sí desde que era candidato, el presidente siempre tuvo un tache por manejar y justificarse con sus propias cifras, descalificando aquellas que la prensa le presentaba, al grado que eso de manejar y trasparentar los datos y las fuentes no era lo suyo, pero ahora que ya está en el gobierno se hace indispensable que tenga la mayor información oficial posible, a todos nos es útil, pero le es más necesaria a una administración pública, pues para decidir siempre es indispensable contar con datos ya que no se puede mejorar aquello que no se puede medir. Era mejor fortalecer al INEGI en lugar de debilitarlo.

 

Este gobierno ganó de manera apabullante y llegó con una gran fortaleza (en parte) gracias a la debilidad del PAN y el PRI, en México ya era impensable que alguna de estas dos organizaciones políticas ganara la presidencia nuevamente. Ahora es momento de que el presidente se fortalezca y esté a la altura de la enorme expectativa que se le tiene, donde cualquier caída o trastabillar está siendo tremendamente magnificada.

 

De ninguna manera el gobierno de AMLO es un fin en sí mismo, una meta o una consolidación de nuestros problemas, en dado caso apenas sería un medio o un instrumento de tránsito que nos servirá para ir corrigiendo las cosas que hicimos mal en el pasado, por ello es vital la autocrítica y auto corrección en la administración gubernamental, y que la sociedad civil, la opinión pública y el periodismo lo vaya corrigiendo en lo que hace mal y en lo que está repitiendo del pasado. AMLO ya debe dejar el discurso y las prácticas electoreras,  porque aunque esa fue la estrategia que lo llevó al poder, claramente ya se le está agotando el combustible a ese recurso.

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