Negra Perspectiva para PEMEX

Durante 2019 Pemex registró una pérdida de 658.1 miles de millones de pesos, que contrasta fuertemente con los 42.9 miles de millones de pesos que ganó en 2018.  La pérdida se debió a que sus ingresos disminuyeron 16.5%, como resultado de una reducción de la producción de 7.8% y una baja en los precios de 9.4%.  Normalmente se argumenta que las pérdidas de Pemex se deben a los impuestos que paga, pero ello no es verdad, en 2019 aún sin contar los impuestos, que por cierto ya se los había reducido la actual administración, tuvo una pérdida de 298.3 miles de millones de pesos.

Negra Perspectiva para PEMEX

 

Si se excluyen gastos como impuestos, intereses y depreciación, durante 2019 Pemex tuvo una ganancia de 339 miles de millones de pesos, lo que representa apenas el 60% de lo que había ganado un año antes y se ubica por debajo de los niveles alcanzados en 2017. Bajo cualquier indicador que se utilice, los resultados de Pemex se han deteriorado respecto a 2018 y en 2020 van a ser peores. 

Se calcula que el costo directo de producción de Pemex de un barril de petróleo anda alrededor de los 15 dólares y que el costo total debe estar en los 30 dólares.  De acuerdo al documento “Pre-Criterios de Política Económica para 2021” de la Secretaría de Hacienda, publicado el pasado 1 de abril de 2020 y que es la base para ir preparando el presupuesto del año entrante, el gobierno estima que el precio promedio del barril en 2020 se va a ubicar en 24 dólares, equivalente a la mitad de lo que había previsto en noviembre de 2019 cuando se elaboró el presupuesto del gobierno para este año.  Esto significa que los ingresos petroleros del gobierno federal de este año van a ser alrededor de la mitad de lo que habían presupuestado e implica que cada vez que se produzca un barril de petróleo Pemex va a estar perdiendo dinero.   Para 2021 lo estima en 30 dólares, por lo que en ese año tampoco Pemex podrá tener utilidades en la producción de petróleo.

 

La reducción de impuestos a Pemex de 65 mil millones de pesos que anunció el presidente López Obrador hace unos días no va a afectar los resultados de Pemex de manera sustancial, pues aun descontando los impuestos continúa teniendo pérdidas.  Si realmente se quiere que Pemex se vuelva rentable es necesario hacer una transformación profunda de sus procesos productivos, reducir de manera importante el personal, que continúa a los mismos niveles de hace 5 años a pesar de que la producción disminuyó 35% en ese lapso. La transformación tomaría algunos años y los resultados no serían inmediatos, pero si permanentes. Tampoco el incremento en la producción de gasolina va a contribuir a mejorar las finanzas de la empresa, lo más seguro es que las deteriore. Las refinerías trabajan con petróleo ligero porque es de la forma en que generan mayor cantidad de gasolina por barril de petróleo, pero resulta que en México la producción de ligero ha disminuido a casi la mitad en los últimos 5 años, el 63% de la producción es de petróleo pesado, que es el de menor precio.  Por lo tanto, entre más gasolina produzcamos más petróleo crudo tendremos que importar y producirla seguramente saldrá más cara que importarla, sobre todo mientras prevalezcan las condiciones actuales en el mercado internacional. 

 

Las perspectivas del mercado petrolero no son nada favorables, la demanda internacional del petróleo y sus productos derivados va a tardar en recuperarse, al igual que sus precios. La rentabilidad del mercado petrolero se mantendrá baja por un lapso largo, por lo que los resultados financieros de Pemex seguirán deteriorándose y los apoyos que le otorgue el gobierno no modificarán dicha situación. 

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