¿Quebraste por el confinamiento? Cómo volver a empezar

¿Quebraste por el confinamiento? Cómo volver a empezar

El confinamiento obligatorio derivado por la crisis del Coronavirus (Covid) ha sido un duro golpe a la economía de prácticamente todo el mundo. El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que tendremos la peor caída en la economía mundial desde la gran depresión de 1929 (calcula una contracción global de 4.9%, en México se espera una caída de 10.5%). La falta de ventas por el aislamiento de los clientes significó el quiebre de empresas, de negocios y la pérdida de empleos, tan solo el gobierno de la Ciudad de México reporta que hasta el momento tenemos 220 mil empleos menos por la pandemia. Si fue tu caso y quebraste por el confinamiento, te damos algunos tips de cómo volver a empezar.

 

Lo primero es reducir tus gastos

Comienza por identificar tus prioridades, luego revisa gastos frecuentes y reduce tus egresos a lo absolutamente necesario, con ello elabora un presupuesto y apégate a él.

 

Acaba con los gastos hormiga

Ante situaciones económicas complejas cada peso es importante, debes eliminar los gastos hormiga porque son fugas de dinero, de a poco a poco que casi no notas pero que son verdaderos agujeros a tu bolsillo. Algunos de esos gastos son la compra de cigarros, cafés, dulces, taxis, etcétera. Como en el punto anterior identifica tus prioridades.

 

Identifica las deudas más importantes

Ante situaciones económicas complejas, las deudas son de las primeras cosas que nos agobian. Tenemos que seguir cubriendo nuestros compromisos financieros, sólo que ante una crisis se pagan de manera diferente: ordénales de la más costosa a la más barata, y primero las más urgentes, hecho esto entonces en ese orden debes pagarlas.

 

Estudia a fondo tu red de contactos

A través del tiempo hacemos (o debemos hacer) una red de personas que en un momento dado nos podrían ser útiles si los tenemos bien identificados, incluso pueden pasar años antes de que alguno de ellos sea la clave para lo que queremos realizar. Debemos ser capaces de clasificar bien a las personas en aquellas que pueden ser un socio operativo o un socio capitalista por ejemplo, así que en la medida de lo posible hay que mantener buena relación con casi todo el mundo.

Crear más fuentes de ingresos

Crear más fuentes de ingresos

Hay un dicho que dice “nunca hay que poner todos los huevos de oro en una sola canasta”. Todos los negocios o giros tienen su mala época y si únicamente ganas dinero por una sola actividad te estás poniendo en mucho riesgo. Si no aprendiste a diversificarte este es un buen momento para hacerlo, pues cuando un negocio falle por cualquier razón debes tener dos, tres o más fuentes de ingresos para que no padezcas las crisis de manera más profunda. Muchas veces una crisis económica o una mala época puede convertirse en una aliada si te pones creativo para generar ingresos en medio de la tormenta de la necesidad, incluso con todo y crisis puede que sea el momento para iniciar un nuevo negocio basado en una necesidad del momento.

 

No al trabajo duro, sí al trabajo efectivo

En México tenemos muy arraigada la idea de que a casi todo hay imprimirle trabajo duro, esa cultura laboral no está del todo mal pero no es una verdad universal. Muchas veces puedes llegar al mismo resultado en menos tiempo si haces un plan de trabajo más efectivo en lugar de enfocarte en el trabajo duro como único método. Para lograrlo tienes que reinventarte, aprender y reaprender, es decir debes estar dispuesto a cambiar, tomar riesgos calculados y actualizarte. No te enamores tanto de tu proceso, piensa cómo podrías cambiarlo para hacerlo más eficiente.

 

La pelea se acaba cuando decides ya no levantarte de la lona

Nunca hay garantías al 100% de que todo saldrá como lo queremos, pero lo único constante sin duda es el cambio. A veces perdemos y cuando ello suceda no debe ser motivo de rendición. En mi caso durante el camino del emprendimiento hice negocios que no prosperaron, pero no perdí del todo esas inversiones, me pagué mis lecciones de “cómo no debo hacer las cosas” así que hay que levantarse de la lona, tomar aire y continuar afrontando lo que venga.

 

Los tips anteriores pueden ser muy útiles cuando estamos quebrados no solo por crisis económicas, también cuando por abuso de confianza nos estafan, hacemos una mala inversión, perdemos el trabajo, sufrimos nosotros o alguien cercano un accidente, enfermedad o imprevisto importante; no debemos perder de vista que ninguno estamos exentos de sufrir un problema que comprometa nuestra estabilidad económica, pero si ello ocurre (y alguna vez sí que sucederá) debemos tener muy presente que no es el fin de todo, tenemos que aprender a anticipar escenarios y cuando lo hayamos logrado, las ideas para prevenirlos surgirán.

 

 

 

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