México tiene tratados de libre comercio firmados con más de 46 países, siendo el Tratado México-Estados Unidos-Canadá el más importante y el que concentra la mayoría del comercio.  Sin embargo, si uno considera el comercio total del país, es decir, la suma de las exportaciones y las importaciones, resulta que el segundo socio comercial de México es China, con quien no se tiene ningún tratado comercial establecido.  China es el segundo proveedor de importaciones, casi 4 veces mayor que el siguiente país y el tercer destino de las exportaciones mexicanas, casi el doble del siguiente lugar. China provee el 18% de nuestras importaciones y le exportamos el 1.6% de nuestros productos. 



Durante la segunda década del presente siglo tanto las exportaciones como las importaciones con China crecieron a una tasa promedio anual de 6%, la cual es superior al total que fue de 4.5%.  El dinamismo del comercio con China se inició a partir de 2010 y aunque los intercambios comerciales han crecido a la misma tasa, debido a que la base inicial es diferente, el déficit comercial de México ha aumentado sostenidamente.  

El comercio con China es un buen ejemplo de los impactos colaterales que generan los tratados de libre comercio, incrementa el intercambio comercial no nada más entre los signatarios.  Los principales productos que importamos de China se destinan a sectores de exportación por lo que China incrementa, de manera indirecta, su participación en mercado de América del Norte a través de lo que le vende a las empresas mexicanas.   La gran mayoría de los bienes que importamos de China se integran en la producción de los bienes que México exporta a Estados Unidos, que es el destino del 80% de nuestras exportaciones.

Por lo que respecta a nuestras ventas a China, la mayoría están relacionadas con la industria de la alimentación, se concentran en cerveza, lo cual no es raro ya que México es el mayor exportador de cerveza en el mundo, harina de pescado, aguacate, algodón y mariscos.

La importancia de China en Suramérica es mayor, para Brasil, Chile y Perú, constituye su principal socio comercial, es el principal destino de sus exportaciones, alrededor del 30% las mandan a dicho país, y el principal proveedor de importaciones, 23% de sus compras del exterior provienen de China. 

De acuerdo con la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China, la inversión extranjera directa de China en México en lo que va del presente siglo ascendió a 14 mil millones de dólares.  El 40% se localiza en el sector de energía, como resultado de un proyecto realizado en 2020, y el 29.7% en la industria automotriz y de autopartes, una de las principales actividades exportadoras.  Llama mucho la atención del proyecto realizado en 2020, porque se llevó a cabo en momentos de incertidumbre en el sector energético con motivo de las reformas que el gobierno desea realizar, lo cual es una señal que los chinos consideran que ese sector tiene un gran potencial en los próximos años. 

También la inversión extranjera directa de China a otros países de América Latina es superior a lo que invierte en nuestro país.  Para el mismo periodo la inversión de China canalizada a Argentina fue 4 veces la dirigida a México, la de Perú fue el doble y la de Chile 50% mayor.  El destino sectorial de dicha inversión refleja el interés de China de participar en el sector energético y los enfocados a las exportaciones.  En Brasil y Chile la mitad se destinó al sector energético y en Perú fue el segundo destino principal, en tanto que el sector minero, que fue el más importante en Perú, ocupa el segundo lugar en Chile y el tercero en Brasil, después del electrónico. 

Es de esperarse que el interés de China por acrecentar su comercio con América Latina continúe porque sus conflictos comerciales con Estados Unidos lo empujan a encontrar otros mercados para diversificar sus ventas.  De manera simultánea México debe aprovechar dicha situación para proveer algunos de los bienes que actualmente Estados Unidos está exportando a ese país.   

Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!