Turquía va a ser una de las grandes perjudicadas por la exención de sanciones para el Petróleo iraní

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Hola, Buenas Noches:

 

Hace tiempo que tengo dejada de lado la Geopolítica en este Blog y hoy voy a tratar un tema relacionado con ella. Curiosamente, tiene una enorme dimensión, pero desde luego NO se está reflejando en los medios de comunicación de nuestro país y cuya calidad informativa es más que dudosa...

Es sabido que los Estados Unidos han anunciado recientemente, y de forma muy abrupta, que la exención de sanciones para el Petróleo iraní había llegado a su fin. Esta medida es especialmente perjudicial para China, India, Turquía, Corea del Sur, Grecia e Italia, que hasta ahora habían adquirido el crudo iraní sin el temor a represalias económicas por parte de los EE.UU. Al mismo tiempo, uno de sus "perros falderos", Arabia Saudita se comprometía a aumentar su producción de Petróleo, junto con sus países aliados, y poder así compensar la aparente pérdida del Petróleo iraní en el mercado abierto.

Desde luego, esta medida con respecto a China podríamos considerarla como "provocativa", máxime si tenemos en cuenta que se están desarrollando negociaciones entre los EE.UU. y China para llegar a un acuerdo que ponga fin a la actual Guerra Comercial que sostienen. Pero es que los casos de Corea del Sur, Japón, Italia y Grecia "claman al cielo"... Es la evidencia más clara de lo POCO que a los Estados Unidos le importan los requisitos económicos básicos de los países aliados con los que, además, Washington NO tiene disputas significativas ni peligrosas. Sin embargo, el caso de Turquía es "punto y aparte"... Es con mucho el país más perjudicado.

A finales del pasado año, justo cuando Turquía y los EE.UU. parecían estar camino de un acercamiento, después de que las relaciones bilaterales se hubieran "enfriado" desde 2016, el Presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, recibió a una importante delegación iraní encabezada por el Presidente Hassan Rouhani. Independientemente de los meros símbolos de intercambio cultural que se efectuaron, Erdogan declaró con firmeza que Turquía apoyaría a Irán y que se oponía claramente a las sanciones estadounidenses contra este país.

Desde entonces, Turquía ha seguido defendiendo a Irán y dejando de lado las presiones ejercitadas por los Estados Unidos. Curiosamente, Turquía ha sido el país que ha utilizado una retórica pro iraní más contundente que otros más representativos como Rusia, China, Alemania, Reino Unido, Francia e incluso que la misma UE.

Existen razones claras para que Turquía haya adoptado esta actitud. En primer lugar, Turquía e Irán han trabajado mucho para desarrollar e incrementar los lazos bilaterales, a pesar de los desacuerdos ya conocidos con respecto al conflicto sirio. Asimismo, Turquía ha confirmado que Irán ha participado en una operación conjunta contra el "terrorismo" en las fronteras de ambos países con el objetivo de reducir la presencia del PPK y los grupos armados relacionados con los kurdos. Y luego lo que es más fundamental para la Economía de los dos países: las exportaciones de energía iraní a Turquía.

Más allá de todo esto, se está amenazando a Turquía, miembro destacado de la OTAN, con sanciones importantes por la negativa de Ankara de abandonar su compra de los sistemas de defensa de misiles S-400 de Rusia y que, probablemente, se le entregarán a lo largo de este año. Como resultado de ello, los EE.UU. ya han sacado a Turquía de su programa F-35 en el que Ankara desempeña un papel muy valioso.

En cualquier caso, Turquía tiene otras opciones cuando se trata de comprar aviones de combate de quinta generación, aunque la actitud de los Estados Unidos hacia un país que siempre había sido un aliado confiable, no solo se considera insultante en Ankara, sino que que también ha abierto la preocupación real de que al cortar el suministro de un importante proveedor de energía del mercado turco como es Irán, los EE.UU. podrían intentar sancionar a Turquía por la "puerta de atrás" y obligar a Ankara a elegir entre suministros de energía asequibles desde Irán o derivar hacia enfrentamientos económicos más profundos con los Estados Unidos.

Sin embargo, hay que dejar bien claro que si Turquía "pasará" de los EE.UU., NO estaría violando las reglas del Derecho internacional. De hecho, quienes lo están haciendo son los propios Estados Unidos y conocedor de cuáles son sus "fuerzas": el predominio del USD como moneda de reserva internacional, la primacía de sus instituciones financieras y el hecho de que los EE.UU. representan un mercado altamente valorado para las exportaciones globales.

En fin, ya veremos cómo se resuelve este asunto con el tiempo y que NO parece que vaya a ser amplio... Ahora bien, el "daño colateral" que se le quiere aplicar a Turquía tiene toda la "pinta" de ser intencionado por parte de Washington...

 

Saludos.

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