Sobre la decadencia moral que lleva al... Colapso

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Hola, Buenos Días:

Hace ya bastantes días me leí un buen artículo de Charles Hughes Smith y que me pareció tan interesante que os voy a plasmar lo que comentó...

Se puede argumentar con mucha razón que los Estados Unidos son un "pozo negro" en cuanto a la moral se refiere. Consideremos tres casos: Jeffrey Epstein, el Director ejecutivo de Pfizer y JPMorgan Chase.

Lamentablemente, Epstein es el epítome de la élite estadounidense: salirse con la suya abusando de niños durante años, si no décadas. Finalmente, acabó siendo capturado, peroooo sin cuestionar la adquisición de una fortuna de $ 200 millones sin crear puestos de trabajo, innovaciones o valor, comprando su camino al "éxito" gracias a Harvard y un desfile interminable de celebridades, políticos, científicos, etc.

Y, sin embargo, los crímenes de Epstein eran conocidos por las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, pero en lugar de acusarlo, lo convirtieron en un "activo de inteligencia" que debía protegerse de la exposición a las consecuencias del Estado de Derecho.

Cuando se arrojó una pequeña franja de luz sobre sus décadas de descarada corrupción y explotación, una franja que implicó a los ricos y poderosos, entonces Epstein fue "ejecutado" al estilo clásico del Estado Profundo, con unas maneras que dicen mucho sobre la "naturaleza" actual que impera en los EE.UU.

Pasando al Director ejecutivo de Pfizer organizó una venta masiva de acciones de Pfizer y luego programó la programación de datos sobre vacunas sobrevaloradas para maximizar sus ganancias privadas.

No hay nada ilegal en ello, solo un ejemplo más de lo que es un saqueo legalizado...

Por su parte, JPMorgan manipuló los mercados para obtener más y más beneficios, y su multa de mil millones de Dólares es solo el costo de hacer negocios en una Sociedad y Economía corruptas. Nadie va a la cárcel por estas estafas y desfalcos de millones de Dólares. Los delincuentes financieros obtienen una carta "gratuita para salir exento de ir a la cárcel" con cada delito.

Esos tres ejemplos son solo algunos de los miles de ejemplos de información privilegiada y engaños del Sistema: abusos de poder, fraude, malversación, extorsión y otras formas de corrupción que enriquecen a unos pocos a expensas de muchos otros... que son la mayoría.

Cuando se menciona la decadencia de los Estados Unidos, siempre aparecen los de siempre con sus acostumbrados clichés: "siempre ha habido corrupción" o "es la naturaleza humana, nunca te librarás de ella", etc.

Estas excusas patéticamente endebles enmascaran la realidad de que la decadencia moral de los Estados Unidos ha llegado a extremos que eventualmente desencadenarán el Colapso en los ámbitos financiero, social y político.

La decadencia de la virtud cívica y el contrato social es tan gradual que sólo unos pocos que recuerdan puntos de referencia específicos de generaciones anteriores notan siquiera el avance de podredumbre.

Un tercio del Senado romano murió en combate durante la desastrosa derrota de Cannas, ¿Podemos imaginar que un tercio del Senado de los Estados Unidos ponga en riesgo sus vidas? No podemos. Ese nivel de sacrificio es impensable en los Estados Unidos de hoy. Las élites protegidas no tienen una piel real en el juego. Las consecuencias de su mala gestión recaen sobre muchos desprotegidos.

¿Podemos imaginar a los dos hijos mayores de un vástago político actual ofreciéndose como voluntarios para combatir en el extranjero, con uno muerto en combate y el otro gravemente herido? (Joe Kennedy, Jr. y John F. Kennedy en la Segunda Guerra Mundial). Tal sacrificio de élite es inimaginable en los Estados Unidos actuales.

Sí, de nuevo nos encontramos con las "élites"... Sabemos que la corrupción siempre está presente, pero el buen gobierno requiere limitar la corrupción de esas élites como parte del contrato social en el que los ciudadanos apoyan al Estado (pagando impuestos, etc.) porque éste proporciona el "bien común".

Cuando decae el código moral que exige el servicio al bien común, la legitimidad del Estado se derrumba. En otras palabras, un código  moral estricto que requiere que las élites dediquen recursos y liderazgo al bien público es la base fundamental de todo el orden social, económico y político. Cuando ese código moral decae, el Estado y sus élites pierden tanto la legitimidad como el consentimiento de los gobernados.

Dicho de otra manera: una vez que las élites se han convertido en parásitos explotadores, egoístas y lucrativos, el público no tiene interés en apoyar al Estado y sus élites. Más bien, acabarán alegrándose del colapso y de la ruina de las élites parasitarias.

En fin, casi todos os habréis dado cuenta de que lo que sucede en el Imperio es un reflejo de lo que vivimos en una de sus "provincias"...

Saludos.
  1. en respuesta a AbuelitoDimeTú
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    #2
    05/12/20 08:16
    Hola, AbuelitoDimeTú: Tomo nota de la película, ya que no la he visto. Gracias.

    NO siempre gana "Goliat"... Hay notables excepciones a lo largo de la Historia y nuestra "civilización" anda muy tocada en todos los aspectos. Es posible que ni yo ni tú veamos el triunfo de "David" y tampoco la durabilidad que pudiera tener, pero que llegar, llegará...

    De todas formas, la podredumbre actual es tan abundante que está indicando que la Sociedad actual ya ha entrado en lo que podríamos considerar un período de "caducidad"...

    Respecto a nuestro país, poco se puede decir que ya no sepamos... Pimentel fue una "rara avis" en la Política, aunque ha habido unos cuantos más. Pocos, la verdad sea dicha, pero han existido aquellos que han antepuestos sus principios a las "prebendas" que emanan desde el Poder. Eso por lo menos los ha dignificado, aunque sea a los ojos de unos pocos.

    Un abrazo.
  2. #1
    05/12/20 04:50
    Buenos días Fernando,

    Que gran verdad.

    Permiteme recomendar la película "Aguas Oscuras" de Mark Ruffalo, basada en hechos reales, y que nos trae una gran reflexión al respecto.

    Esto no deja de ser una romantica versión de David y Goliat, pero siento ser portador de malas noticias, en la realidad siempre gana Goliat.
    Y aunque remotamente perdiese, David jamás tendrá la mínima oportunidad de ser resarcido, en derecho.

    Al menos los romanos, el códio japonés, etc... llevaban el código del honor y de la deshonra, hasta las últimas consecuencias.

    Aunque debo romper una lanza, al Gobierno del Imperio, allí al menos las mentes siniestras son inteligentes. y de vez en cuando, alguien dimite y se va.

    En esta tierra, nuesta querida patria, salvo Manuel Pimentel (que para más inri, fue por principios y no por ser acusado), y algún caso peregrino más, no podemos ver muchos casos de dimisiones, mejor no hablemos de responsabilidades...

    Un abrazo,