El coste de oportunidad en el trading

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Al hablar en este artículo del coste de oportunidad del trading, no me refiero a la definición que se da en economía, ni al rendimiento que obtendríamos si dedicásemos nuestro dinero a otras cosas. Sino a lo que supone para cada uno el hecho de dedicarse al trading.

Pongamos el ejemplo de 3 inversores diferentes:

Inversor A:Es un inversor que se dedica al daytrading, se pasa las horas frente al ordenador, desde antes de empezar la sesión regular hasta pasado el cierre de esta. El objetivo de beneficios anual que espera obtener es un 40% de revalorización de su cartera.

Inversor B:Inversor que invierte a más medio plazo, sus operaciones pueden durar desde días hasta semanas. El tiempo que le dedica al trading son un par de horas diarias. El objetivo de beneficio en su cartera es del 20%.

Inversor C:Inversor que invierte a muy largo plazo, su objetivo es obtener una rentabilidad algo por encima de la inflación, entre 5% y 10%. Le dedica un par de horas semanales, durante el fin de semana, para ver que han hecho los mercados y si sus posiciones necesitan algún tipo de ajuste.

Como vemos el cada tipo de inversor, necesita de un tiempo de dedicación diferente, y a cambio de conseguir una determinada rentabilidad deberá renunciar a ciertas cosas, este será el coste de oportunidad que tendrá que afrontar. Deberá dejar de hacer según qué cosas que le resulten más interesantes que sentarse en el ordenador para poder obtener esos resultados.

Personalmente, pienso que el dinero no da la felicidad, e intento que el trading sea una herramienta que me ayude a disponer de más tiempo para disfrutar de la vida. Dicho esto volvamos de nuevo a los 3 tipos de traders.

Podemos decir que estos tres tipos de inversores, reflejan mi idea sobre lo que pretendo sea mi experiencia en los mercados a lo largo de mi vida, las diferentes etapas que he de quemar, en mi caso 3 etapas.

Etapa 1 – Inversor A:Refleja los comienzos, donde se dispone de poco capital, y se busca la forma de incrementarlo de forma rápida y constante durante años, para poder obtener un capital decente para operar con más tranquilidad, se suelen asumir más riesgos en la cartera y la varianza de la cuenta es grande. Se está dispuesto a renunciar a una gran parte de nuestro tiempo libre, y lo tomamos como un trabajo, donde se está pendiente del mercado gran parte de la jornada y seguramente se dedican más horas de lo que correspondería a una jornada de 40 horas semanales en cualquier trabajo normal.

Como vemos en esta etapa, el coste de oportunidad es elevado, pero no mucho más del que supone un trabajo normal. A cambio del esfuerzo realizado, esperamos en un futuro poder disponer de mayor capital y cambiar el estilo de inversión. Nuestra mayor preocupación es hacer crecer el capital, y destinar una parte a nuestros gastos.

Etapa 2 – Inversor B:Durante esta etapa, ya se tiene cierto capital, las necesidades de hacerlo crecer son menores, y simplemente se buscan unas rentabilidades que nos permitan vivir con comodidad, renunciando a mayores rentabilidades a cambio de un trading más tranquilo y sin tanto sobresalto.

El coste de oportunidad es moderado, aunque mucho más bajo que el que supone un trabajo en el cual no estás a gusto a jornada completa. En esta fase, buscamos cubrir dos necesidades, por una parte, proporcionarnos un cierto nivel de vida, la mayor parte de las ganancias irán destinadas a este propósito. Una parte menor de las ganancias, se destinaran a seguir aumentando el capital, pero el objetivo principal es obtener unos beneficios similares a un trabajo pero pudiendo disfrutar de más tiempo libre que en un trabajo.

Etapa 3 – Inversor C:Para mí esta seria la culminación de mi carrera como trader, tengo un capital suficiente que me permite vivir como quiero, los beneficios que necesito obtener son bajos en términos porcentuales respecto a mi capital para mantener mi nivel de vida. Buscaré inversiones a muy largo plazo, sin grandes sobresaltos y dedicándole el mínimo tiempo posible.

Durante esta etapa el coste de oportunidad será mínimo. Podremos disfrutar de otras actividades y el trading simplemente será la forma que nos proporciona esto, pero no será una parte importante de nuestro tiempo.

Estas etapas pueden costar más de alcanzar o menos, dependerá de cada uno. Puede que alguien directamente tenga capital y se sitúe en la etapa 3 sin pasar por las dos primeras. O que no le importe dedicarle mucho tiempo al trading porque lo prefiere estar en la etapa 1 antes que realizar otras cosas. Esto es una visión personal y cada uno puede tener la suya, lo que creo que es importante es decidir el camino que queremos recorrer y trazarnos un mapa con las metas y objetivos que queremos alcanzar. Si lo comparamos con un trabajo normal seguramente el coste de este último sea mucho peor, sobretodo como he dicho, si además no te gusta el trabajo que haces.

Esta es mi forma de enfocar el trading, en una primera etapa, estoy dispuesto a dejar de hacer cosas para poder dedicarle más tiempo a una actividad que me roba mucho tiempo a cambio de más tiempo libre en un futuro.

Durante la segunda etapa, donde ya he acumulado capital suficiente, puedo permitirme el lujo de renunciar a ciertas rentabilidades, y empezar a disfrutar de ese tiempo libre y esa libertad que no tenía en la primera etapa. Aunque sigo dedicándole una parte importante porque el objetivo de la libertad económica aun no está conseguido.

La última etapa, es la mejor de todas, se vive con comodidad, y se tiene casi todo el tiempo que se necesita. Nuestro capital es capaz de cubrir nuestras necesidades sin tener que estar demasiado pendientes del mercado.

Si os fijáis busco más la rentabilidad en cantidad de tiempo libre más que en dinero. Para mí alcanzar estas 3 etapas, no resulta un camino difícil, pues no pretendo viajar en jet privado ni nada por el estilo, tengo una vida sencilla y me gusta. Aquí volveríamos al tema del éxito que tratamos la semana pasada, que difiere según las metas que cada uno se ponga. Deberíamos reflexionar un poco sobre el coste de oportunidad que tendrá elegir un tipo de operativa u otro, y ver si esta se adecua a nuestras preferencias, porque sentirnos a gusto con lo que hacemos será uno de los pilares del éxito.

Al final todo dependerá del valor que se le den a las cosas, casi todas con un valor subjetivo. Si se le da poco valor seguramente se opte por estar más tiempo en los mercados o trabajando, si se le da mucho, este tiempo se irá reduciendo a la mínima expresión, intentando disfrutar más y trabajar menos. A medida que nos vamos haciendo mayores, creo que vamos apreciando más las pequeñas cosas, hasta el punto que al final, cambiaríamos todo el dinero del mundo por estar un ratito más disfrutando de un poco más de tiempo, es ahí donde el coste de oportunidad es tan elevado que no podemos pagarlo.

Salu2!

 

F.C.Moltó

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  1. en respuesta a Finaba
    #3
    27/11/12 17:28

    Hola Finaba!

    Tienes toda la razón, antes de adentrarnos en los mercados, se requiere una preparación y es un coste elevado que he emitido en el articulo, muchas gracias por recordarlo.

    Añadiria que además no solo debes estar formado, sino muy bien formado, porque en esta profesión no valen las medias tintas. Se puede ser un arquitecto del médico del montón y aun así tener trabajo, en el trading ser del montón es perder dinero.

    Sau2 y muy buen apunte!

  2. #2
    27/11/12 16:20

    Tenemos otro coste de oportunidad referido a la larga formación que supone el trading (por encima de muchas actividades profesionales). Es decir, para hacer trading con alguna garantía de éxito, deberemos invertir mucho tiempo en formación que supondrá no realizar otra actividad que nos genere capital para luego invetirlo. En resumen, el trading es una disciplina individual muy seria de la que no es fácil vivir. Saludos.

  3. #1
    27/11/12 07:25

    Muy buen artículo.
    Yo añadiría que no debemos olvidar que lo importante es el propio camino, más que conseguir las metas. Hay que disfrutarlo lo más que se pueda y verlo como un proceso de crecimiento personal.

    Paradójicamente, sin metas no hay camino.

    Saludos.