El nuevo Tratado de Libre Comercio (TLC o TLCAN) tendrá que esperar al menos 2 años

Desde mayo, en Rankia habíamos dicho que “El Reporte Mueller” sentaría las bases para que la política interna de EU tuviera efectos en la economía de ese país y en México también, pues el documento del fiscal especial Robert Mueller (encargado de investigar a Trump) presentó las bases morales, éticas y políticas (de acuerdo a la idiosincrasia estadounidense) para que el actual presidente sea destituido del cargo porque demostró su incapacidad para desempeñarlo. Esto se convirtió en una gran oportunidad para que los opositores políticos (los demócratas) golpeen a Trump lo más que puedan para que llegue muy debilitado a las elecciones de 2020 y así no pueda reelegirse. Este escenario pone en riesgo la aprobación del nuevo Tratado de Libre Comercio (TLC o TLCAN) el cual podría esperar al menos 2 años para ser ratificado (por ahí de 2021) y que entre en vigor, pues hay que esperar a ver quién gana la presidencia de Estados Unidos y cómo quede conformado el Congreso.

El nuevo Tratado de Libre Comercio tendrá que esperar al menos 2 años

Desde ahora y hasta las votaciones, los demócratas buscarán desgastar, dañar, exhibir y desacreditar al presidente Trump valiéndose de toda guerra mediática posible para lastimarlo lo suficiente y así no pueda reelegirse en noviembre del próximo año. Del otro lado, esto obligará al mandatario a tener pulso de cirujano para ejecutar un buen control de daños, pero al mismo tiempo seguramente usará su “política del garrote” que ha demostrado en lo que va de su administración para defenderse, y ello incluye “agarrar a México de piñata” y usarnos (como lo ha hecho) para lograr sus propósitos.

 

El escenario que ya está en puerta es golpear a Trump y eso incluye retrasarle la revalidación del TLC. Técnicamente en EU la cámara de representantes debería estar revisando el nuevo TLC para aprobarlo, sin embargo esto no sucederá pronto, pues la energía de los enemigos del presidente estadounidense estará enfocada a no darle ninguna ventaja, y ello incluye no ratificarle el acuerdo comercial con México y Canadá para no darle puntos electorales ni ninguna otra esperanza para que sea reelegido por otros cuatro años.

 

El nuevo TLC debería estar ratificado en octubre o noviembre. Hace unas semanas tenía 50% de probabilidades de ser aprobado, pero el proceso de juicio político hacia Trump y la guerra electoral estadounidense se ha metido al ambiente de negocios y por ahora debemos descartar la revalidación de este tratado. En el mejor de los casos volveremos a hablar de este tema después de las elecciones de EU (noviembre 2020) pero dependiendo de quién gane la presidencia y de cómo quede conformado el Congreso más bien será hasta el 2021 cuando sepamos alguna noticia de la ratificación del TLC. Por ahora, los adversarios del presidente no van a darle ninguna ventaja para que así no obtenga puntos electorales y ello incluye no aprobarle el nuevo tratado con México.

 

El nuevo Tratado de Libre Comercio tendrá que esperar al menos 2 años

¿Qué va a pasar con el actual TLC?

Sigue vigente porque así está previsto en el mismo tratado, hay reglas para una salida, por ejemplo que esta debe presentarse al menos 6 meses antes, pero es muy probable que (conociendo al presidente Trump) ocurra lo siguiente:

 

  1. Que para presionar a su congreso y hacer juego electoral a su conveniencia, el presidente estadounidense quiera obligarlo a ratificar el TLC diciendo que Estados Unidos se sale del mismo (no olvidemos que un porcentaje importante de la sociedad norteamericana piensa que el TLC es negativo para EU y quieren que se cancele, así que Trump tiene apoyo popular por ese lado). Una salida de EU del actual TLC traería al menos estas consecuencias para EU:

 

  • Subirían alrededor de 4% los impuestos a las importaciones y los pagarían los consumidores estadounidenses, esto impactaría la inflación, así como el poder de compra de los norteamericanos.
  • Si suben los impuestos a las exportaciones en EU, es seguro que México y Canadá también suban los suyos, eso bajaría las importaciones de diversos bienes y perjudicaría a los productores estadounidenses.
  • Los cambios en los aranceles afectarían los procedimientos en las aduanas y en las cadenas productivas, esto tendría impacto directo en los costos afectando la rentabilidad de las empresas manufactureras.
  • Al subir los impuestos, las tiendas departamentales así como los centros comerciales verían afectadas sus utilidades, pues los precios subirían en artículos como ropa, calzado, productos para el hogar, etcétera.
  • México tendría que buscar otras relaciones comerciales con nuevos países (principalmente con Asia, pues los chinos han tenido más acercamientos con México luego del triunfo de Andrés Manuel López Obrador) y ello reduciría la demanda de productos de EU, lo cual afectaría a sus empresas; además esto le daría fuerza económica, mayor presencia e influencia en territorio de América a China, gran rival comercial de EU.
  • EU mandaría el mensaje al resto del mundo de ser un país poco confiable (como pasó con México al cancelar el Aeropuerto Internacional de Texcoco) y ello lo afectaría frente a las naciones con las cuales tiene otros acuerdos y convenios comerciales.

 

El presidente Trump sabe que todos los escenarios anteriores generarían una gran incertidumbre comercial y financiera en su país, y sabe que por ahí puede ejercer presión al Congreso. Aunque una salida del TLC no está en los planes actuales de su presidencia, sí podría ser una carta que se juegue si así lo considera conveniente.

 

El nuevo Tratado de Libre Comercio tendrá que esperar al menos 2 años

Estas serían las consecuencias para México si Estados Unidos se sale del TLC:

 

  • El solo rumor de una salida del tratado generaría temor, incertidumbre y altibajos en algunas variables financieras y económicas, por ejemplo en el tipo de cambio, así que el dólar subiría de precio.
  • Afectación en el crecimiento económico y en la inflación.
  • La industria automotriz sería la primera afectada.
  • Si llegara a confirmarse la salida del tratado, México prácticamente tendría que replantear todo su modelo económico y el modelo de relación comercial con Estados Unidos.

 

 

 

 

¡Sé el primero en comentar!