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El duro camino del Trader




¿Quién dijo que sería fácil ser Trader? si, ya sé, tal vez uno de los gurús de turno que nos encontramos en los anuncios de Youtube, Facebook o Instagram pero la verdad es que de fácil no hay nada. La realidad que se vive en el largo camino del trading es no solo largo sino espinoso, insensible, psicológicamente devastador y puede llegar a ser hasta humillante si no lo sabemos manejar de la forma adecuada.

En este artículo hablaré acerca de lo que he vivido en carne propia y de lo que he sido testigo que han vivido otros traders en sus años de mercado. En el duro camino del guerrero de élite llamado Trader

El “fácil” inicio


Por una extraña razón que hasta el día de hoy desconozco. Cuando somos novatos en el trading y estamos recién iniciándonos en la operativa con dinero real, todo nos sale perfecto y pasamos por caja y no a pagar, sino a cobrar. Pareciera que es tremendamente fácil ganar dinero en los mercados, que hasta regalan el dinero sin embargo llega ese día, ese duro día en que chocamos contra un muro. Este muro es el muro de la realidad, el muro que abre nuestra billetera y nos la vacía sin importar si necesitamos ese dinero o cuánto nos costó ganarlo.

Ni el más inhumano de los ladrones nos quita el dinero de forma tan fría y emocionalmente desconectada como lo hace el mercado. El mismo mercado que queremos conquistar o al menos pensábamos que podríamos hacerlo sin mayores contratiempos, nos termina girando la situación y se nos convierte en una bestia hambrienta de dinero, y lo peor es que especialmente, gusta del sabor de nuestro dinero.

Parece que no era tan fácil


Luego de pasar por una durísima dosis de realidad nos encontramos nuevamente de pie, listos para tomar decisiones de forma sabia o como algunos optan por hacer; ponerse en el plano negacionista, mimado y egocéntrico de no aceptar la realidad del trading y lo que significa ganar dinero con esta actividad.

Nuestro “amigo” el mercado


Cuando era niño veía una serie de anime que estaba de moda en mi generación; “Los supercampeones” cuyo nombre original era “Capitán Tsubasa”. En los primeros capítulos de la serie, el protagonista, “Oliver Atton” (Capitán Tsubasa) nos enseña que el “balón es su amigo” y de tal manera que lo “acompaña” a todos lados. Con ello es capaz de lograr un exquisito dominio del mismo, convirtiéndose en el futbolista favorito de la serie (bueno, es el protagonista). Cuando hablamos del mercado, me recuerda a Oliver de la serie y digo, el mercado es como el balón, si logras dominarlo (o al menos en una parte), lograrás tener una maquinita que haga dinero sin necesidad de papel ni tinta, dinero digital que se puede generar “fácilmente”.

La realidad es que a diferencia del “balón” de Capitán Tsubasa, el mercado no es posible dominarlo, el mercado es tan grande y poderoso en sí, que se mueve por sí solo, sin que se deje tan siquiera acariciar por nosotros ya que ante todo somos una pequeña gota en un gran océano. ¿Cómo podemos pretender guiar la marea si apenas somos una gota de ese gran océano?.

Queda claro que nuestra posición como Traders minoristas (retail) nos impide tener el más mínimo nivel de dominación de este balón denominado mercado, esto no significa que no podamos ser “amigos” de él, o al menos nosotros considerarlo como nuestro amigo aunque a él poco le importemos serlo. Si logramos ver al mercado como nuestro amigo, alguien que nos genera una oportunidad y no una amenaza, podremos no dominarlo pero al menos acercarnos a poder percibir sus sentimientos, cuando está triste o está feliz, cuando cree que todo se vendrá abajo o cuando está tan optimista que eleva la ola hasta niveles de altura inimaginables…

De víctima a amigos del mercado


Una de las primeras leyes del éxito en el duro camino del trading es dejar la posición de víctimas que se enfrentan inútilmente a la ola a surfear sobre ella leyendo su movimiento y aprovechando su fuerza e impulso para que nos lleve hasta donde quiera llevarnos porque mientras estemos a favor de la ola y no contra ella, nuestra billetera sabrá de llenado de dinero y no de pérdidas. Pero ¿cómo hacemos para terminar surfeando dejándonos llevar por la ola o dejar de ser aplastada por ella?. La respuesta es, convirtiéndonos “amigos” del mercado. 

Cuando se es amigo de alguien, ese alguien va abriendo sus sentimientos a nosotros, va confiando en nosotros y logramos desarrollar una empatía, confianza y seguridad en ese amigo como si fuese un [email protected] más para nosotros. De esta misma manera debemos hacernos amigos del mercado. Si logramos conectar, entenderlo y no juzgarlo, escuchando lo que nos “quiere decir” y dejamos de cuestionarlo y en vez de ello, lo seguimos hacia dónde va, podemos ser parte de su camino, creciendo juntos, apalancándonos de su fuerza y de sus sentimientos y ni tratando de forzar sus decisiones: Al final del día ¿quiénes somos nosotros para decirle al mercado si está correcto o no?.

Al final tenemos que contar con la claridad de que como buenos amigos, no podemos pedirle más de lo que este nuevo amigo nos está dispuesto a dar, no podemos ser caprichosos y esperar a que nos de lo que le pidamos y por el contrario debemos estar agradecidos por lo que nos da, ser paciente en sus tiempos y no exigirle de más.

Conclusión


Simplemente se trata de ser humildes, se trata de “escuchar” al mercado. Se trata de eliminar las expectativas y revelarnos contra cualquier instinto de arrogancia, autoritarismo y deshonestidad que nos pueda nacer desde nuestro interior. No olvidarnos que no podemos influir en el movimiento del precio (aunque queramos, no podemos) y de lo único que podemos tener control es de nuestra propia y muchas veces desconocida mente. Por lo tanto, en vez de mirar hacia afuera, debemos mirar hacia nuestro interior ya que esa es la clave para ser uno solos con el mercado con lo cual eso que se ve inicialmente como un duro camino se convertirá en algo suave. Al final de todo, como aprendí en las artes marciales: "Lo suave y flexible termina venciendo a lo duro y rígido". Eso aplica al mercado...
  1. #1
    30/06/21 10:42
    DEFINITIVO, TRADER OR DIE!... "NEVER GIVE UP"... Saludos cordiales....