Como sabemos en México hay que cumplir con ciertos trámites aún después de haber fallecido, por desgracia durante esta pandemia por Covid han muerto más de 130 mil mexicanos y aunado a ese dolor se debe cumplir con uno de los más importantes que es la baja del Registro Federal de Contribuyentes (RFC) que a veces va acompañado de la declaración anual y hasta del respectivo pago de impuestos. Veamos en qué casos después de muerto se deben pagar los impuestos correspondientes.

 

Lo primero que hay que decir que deben ser los familiares quienes se encarguen de hacer ese trámite y tienen empezar por saber el régimen fiscal en el cual estaba su familiar, es muy importante tener esta información porque a partir de ahí se sabrá si bastará con presentar el aviso de cancelación al RFC o si hay que hacer otro proceso para poder darlo de baja del patrón de contribuyentes.
 
¿En qué casos no se presenta declaración anual al momento de dar de baja el RFC?
Basta presentar solamente el aviso de cancelación al RFC, es decir, sin presentar la declaración anual cuando:
  • Los contribuyentes no tienen la obligación de presentar declaraciones periódicas.
  • Los contribuyentes obtenían sus ingresos por sueldos y salarios.
  • Trabajadores tenían ingresos por honorarios en la modalidad de asimilados a salarios.
  • Cuyos ingresos venían de una actividad en la que formaban parte directamente, por ejemplo, servicios profesionales.
  • Pertenecían al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF).
 
Para esos casos, el familiar o un tercero solamente debe presentar el aviso de cancelación por defunción en el registro federal de contribuyentes y debe hacerlo antes de 30 días después del fallecimiento.
 
 
¿En qué casos sí se presenta declaración anual al momento de dar de baja el RFC?
Esto deben hacerlo los familiares o el representante legal de los contribuyentes que:
  • Tenían la obligación de presentar declaraciones periódicas.
  • Hicieron una fuente de ingresos que sigue generando beneficios económicos sin su presencia física y del cual un tercero u otros se beneficien.
 
Para estos casos un representante legal del fallecido debe tramitar la cancelación del RFC por liquidación de la sucesión antes de 30 días después de la muerte del contribuyente, además que se deben cumplir las obligaciones fiscales correspondientes, y si por ejemplo las fuentes de ingreso les fueron heredadas a los familiares, estos no pagan impuestos por la herencia, pero sí adquieren los créditos fiscales pendientes de pago si es el caso. 




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