COVID-19, desobediencia civil y derecho a expropiar

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Vaya por delante que el carácter de este artículo es divulgativo y debe entenderse en el contexto que lo planteo. Para nada quiero alentar a ninguna persona a seguir parámetros de comportamiento que puedan resultar ilegales o moralmente censurables. 

La Universidad Johns Hopkins de Baltimore, que es la que está aportando los datos más certeros en relación a la pandemia del COVID-19, eleva a 1.8 millones el número de fallecidos en el todo mundo durante el año 2020 y principios del 2021 como consecuencia de la misma.

Los datos de la ONU cifran en 7.700 millones las personas que actualmente habitan el planeta Tierra. Si hacemos una simple regla de tres porcentual podemos constatar que los seres humanos que perdieron la vida por COVID-19 en los últimos doce meses representan un 0,023376 de la población mundial. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe publicado en 1999, durante la primera mitad del siglo XX cada año murieron alrededor de dos millones de personas a razón de la malaria. A día de hoy se estima que fallecen un millón de personas anualmente por culpa del paludismo. 

Por otra parte, la tuberculosis representa la décima causa de mortalidad en el planeta. Tan sólo en 2018 mató a 1,5 millones de personas y contagió a diez millones a tenor de las cifras facilitadas por la OMS.  Las rígidas restricciones debido al COVID-19 están generando un hacinamiento de alrededor de mil millones de personas que intentan sobrevivir en barrios cuyas condiciones de salubridad e higiene son infrahumanas. Se trata del escenario perfecto para el incremento de la transmisión de la enfermedad, que se produce cuando un contagiado expulsa bacilos tuberculosos al aire al toser o estornudar.  

Cito estas dos enfermedades porque, además de ser más mortíferas que el COVID-19, desde hace años tienen tratamiento y cura, pero la población que las sufre no dispone de dinero para pagar la medicación. 

En mi opinión deberíamos elevar a la categoría de genocidio lo que ocurre respecto a las pandemias de la malaria y la tuberculosis. Y lo hago basándome en que, aunque no existe ningún acuerdo internacional o declaración política de carácter internacional que reconozca expresamente el derecho de toda persona a acceder a los medicamentos esenciales, cabe entender que este se infiere del derecho a la vida y a la salud, constituyendo un aspecto esencial de ambos derechos. Recuerdo que el derecho a la salud es objeto de reconocimiento explícito en el preámbulo del tratado constitutivo de la OMS, en vigor desde el 7 de abril de 1948. 

Volviendo al COVID-19 es obvio que se actuó rápido en comparación con las pandemias que acabo de mencionar. Quizás tenga algo que ver en ello que comenzó siendo un virus “medio comunista” y ahora ya es totalmente capitalista. 

La gripe A y la gripe común fueron desplazadas de las tertulias cotidianas, no obstante, los medios de comunicación al servicio de Estados- empresa cuentan cada fallecido por COVID-19 a una velocidad primorosa y lo publicitan hasta en el Thomson Reuters Building de Times Square. A base de miedo y de intereses de grandes corporaciones económicas lograron sobredimensionar un problema notable hacia el status de Guerra Mundial. Ni siquiera Hitler consiguió confinar a dieciséis millones de personas en Lombardía como ha sucedido en el infausto año 2020 bajo el paraguas de la pandemia.

Es más, a la hora de contabilizar fallecidos por COVID-19 con el permiso de biólogos, epidemiólogos y médicos en general, me atrevo a afirmar que las autoridades lo hacen sinfónicamente. Lo que quiero transmitir es que, si una persona padece un trastorno autoinmune, contrae COVID-19 y fallece, bajo mi perspectiva no debe ser categorizada como víctima del virus.

En definitiva, su afección primaria se habría visto agravada por ese motivo como podía haber empeorado por cualquier otro. De aplicarse esta misma lógica a un resfriado común que afectase a personas con patologías previas habría que contabilizar a millones de fallecidos cada año por un simple resfriado. ¿Sería razonable? Saquen sus propias conclusiones. 

¿Cuantas personas que no pertenecen a grupos de riesgo mueren directamente a causa del COVID-19? Un porcentaje ínfimo. Entonces la contabilización de fallecidos por contraer el virus está viciada y magnificada premeditadamente. 

Decenas de gobiernos lograron, en base a los confinamientos, una reducción de las libertades colectivas e individuales, pero en absoluto que se frenase el contagio. Sujetos a este totalitarismo temo que la tercera ola del virus sea la que más afecte a la salud mental. La gente alcohólica, ludópata, con trastornos obsesivo-compulsivos y otros desórdenes están incrementado sus dolencias al mismo ritmo que se agudiza el maltrato familar, los suicidios y la violencia.

En base a esa misma línea argumentativa sostengo que no existe una sola evidencia que justifique que en los espacios cerrados el contagio se vea reducido gracias al uso de mascarillas.  Si apelamos a un símil, en un ascensor, en el salón de nuestras casas o en una panadería muy transitada quedan partículas suspendidas en el aire (aerosoles) y por tanto, aunque guardemos la distancia de seguridad, también se acumulan partículas que ayudan a la transmisión. 

Con esto que acabo de escribir no estoy incitando a nadie a que deseche las mascarillas, aunque recele de su efectividad. De lo que no me cabe duda es de que cada vez que las uso respiro dióxido de carbono, se agrupan bacterias en ellas y aunque las cambie cada cierto tiempo mi sistema inmunológico cae en depresión. Está documentado que durante la gripe española de 1918 murió muchísima gente por usar mascarillas ya que se acumulaban bacterias en ellas (estafilococos, estreptococos, gramnegativos…) que a posteriori derivaban en neumonías u otras enfermedades potencialmente mortíferas. 

Entiendo que sean usadas en quirófanos como siempre se ha hecho y por el personal sanitario en general porque están muy expuestos, o para ayudar a proteger a grupos de riesgo en casos especiales, pero no que se imponga como algo generalizado. En este sentido, que las vendan hasta de colorines como un complemento de ropa me parece ineficaz e indecoroso por parte de los que hacen caja con ello. 

Con la Unión Europea ahogada financieramente dependemos más que nunca del endeudamiento y ayuda externa, a lo que gustosamente se prestarán los EEUU y China, a cambio de una mayor apertura comercial y reducción de aranceles. Cuando hablamos de dinero no creo en las causalidades y que los países que componen la eurozona sean de los más afectados en términos financieros dudo que sea fruto del azar. 

En medio del caos apareció la famosa vacuna de Pfizer, una de las compañías farmacéuticas más grandes del mundo que se encuentra entre las 60 empresas de EEUU por volumen de ingresos totales. En seis meses crearon una vacuna exprés que compite con la de Oxford-AstraZeneca, ya que la Sputnik rusa o la que se fabrica en china están fuera de juego quizás porque inoculen una especie de comunismo (mal entendido) o quiten mercado a los anglosajones, muy puritanos a la hora de gestionar el binomio salud-balances contables. 

Consulté a un biólogo de prestigio sobre este tema, Juan Cuñarro Gómez, oriundo de Chantada, que actualmente forma parte de la estructura de la Universidad de Santiago de Compostela en calidad de investigador. 

Su opinión, bajo mi punto de vista, tiene una validad enorme. En definitiva, él confía en que si estas vacunas ya están siendo inoculadas a la población es porque realmente son seguras en un alto porcentaje.

Afirma que la velocidad a la que se realizó un proceso que normalmente llevaría entre cinco y diez años responde a factores críticos como el económico, burocrático y de ensayos con voluntarios. Al parecer las farmacéuticas solventaron todos estos inconvenientes contando con muchos más recursos de los habituales. La explicación es convincente y más viniendo de una persona letrada. 

También lo es Beatriz Andreia Teixeira Moreira, natural de Portugal y residente en Chipre, titulada en la University of Technology of Sydney en Biomedical Sciences, Máster en Health Sciences por la Universidad Europea de Madrid y Postgrado en Harvard. 

Está parcialmente de acuerdo con las reflexiones de Juan Cuñarro Gómez, partiendo de la base de que el desarrollo fuese tal cual lo describe, pero pone en duda que la velocidad a la que se desarrolló la vacuna responda únicamente a la cuantiosa inversión, agilización de trámites burocráticos y a una ingente movilización de recursos humanos. Bajo su prisma, seis meses son insuficientes para que una vacuna ofrezca garantías, fundamentalmente en relación a los efectos secundarios graves que podría ocasionar en pacientes con patologías previas tanto a corto, medio o largo plazo. 

¿Es obligatorio ponerse la vacuna? Hasta el momento no, a pesar de que algunos Estados intentan ejercer una presión velada sobre la ciudadanía impidiendo viajar al extranjero a los que hayan decidido no vacunarse. 

Desde un punto de vista politológico es justificable, en este escenario, rememorar La desobediencia civil, un escrito publicado en 1849 por el norteamericano Henry David Thoreau donde explica los principios básicos de la desobediencia civil que él mismo practicó como cuando se negó a pagar sus impuestos, justificándolo porque no quería darle un solo dólar a un Estado que por aquél entonces estaba inmerso en guerras ilegítimas y que amparaba un severo régimen de esclavitud. 

Thoreau es considerado un gran pacifista, de hecho fue mencionado en uno de los libros de Gandhi en su campaña de resistencia contra la colonización británica en la India. También influyó en Martin Luther King y en su lucha no violenta en defensa de la no discriminación de la población negra en EE.UU. 

Existe una gran diferencia entre respetar las leyes y beatificarlas. De lo contrario las mujeres tendrían prohibido votar en más países o la esclavitud seguiría vigente, por poner dos ejemplos. Los políticos inmovilistas que defienden la ley a ultranza por su categoría jurídica, en ocasiones están promoviendo injusticias inadmisibles en base a ella.  Cuando se llega a estos casos es cuando cobra valor la desobediencia civil como medio para cambiar el status quo e intentar que la sociedad sea más justa y democrática.

Y si alguien sabía sobre desobediencia civil ese era Don Lucio Urtubia, recientemente fallecido en París a la edad de 89 años. Anarquista convencido, se podrá disentir de su ideología, desaprobar muchas de las diabluras en las que incurrió, pero lo que es incuestionable es que fue un hombre fiel a sus principios desde el inicio hasta el final de su longeva vida. En consecuencia, merece mi más profundo respeto. 

Alentaba a la expropiación de las grandes fortunas, bancos o entidades que abusan de la gente humilde, en pos de la justicia social. Empleaba la palabra expropiar porque sostenía que estaba repartiendo entre la gente necesitada lo que esos avasalladores le robaban a la población. De ahí la diferenciación que hacia entre las palabras expropiar y robar. 

El término expropiar según la RAE significa: Dicho de la Administración. Privar a una persona de la titularidad de un bien o de un derecho, dándole a cambio una indemnización. Se efectúa por motivos de utilidad pública o interés social previstos en las leyes.

A condición de esa definición, solo se considera su aplicación desde el ámbito público, sin embargo, Don Lucio Urtubia también la extrapoló al ámbito privado. En lo que coinciden es en la búsqueda “de la utilidad pública y del interés social” suponiendo que las expropiaciones acaben en manos de personas pobres. 

Siguiendo el hilo anterior, lo contrario a la expropiación por parte de la Administración Pública es la privatización. Apelando a varios ejemplos, ¿cómo han conseguido las compañías eléctricas, previamente en manos del Estado español, hacerse con la explotación y comercialización de la mayoría de recursos naturales?, ¿qué sucedió con Repsol y Telefónica? El objeto de sospecha es que hayan privatizado las empresas productivas y las deficitarias sigan en manos del Estado español. Corrupción, puertas giratorias, clientelismo … nada nuevo bajo el sol.  Por descontado no todo lo que está gestionado por entidades públicas funciona a la perfección, especialmente en países con un Estado de Bienestar escasamente desarrollado como los mediterráneos (a diferencia de los nórdicos). Ahora bien, de lo que no cabe duda es de que lo único que se consiguió con estas privatizaciones publicitadas como una bendición para la ciudadanía, por aquello de fomentar la libre competencia que supuestamente traería consigo una bajada de precios, fue una expoliación de escala napoleónica. 

Continuando con el paradigma del Estado español, Hacienda identificó que el 75% del fraude fiscal que se perpetra en la patria de la rojigualda lo llevan a cabo las grandes fortunas, no los autónomos que intentan sobrevivir operando en “B” para poder afrontar el pago de los recibos correspondientes a sus maltrechos negocios. En el año 2020 el señor Amancio Ortega evitó abonar a las arcas públicas 120 millones de euros a cambio de una donación de 60 millones de euros. Permítanme añadir que su conglomerado empresarial fue condenado en Brasil por trabajo esclavo y es presuntamente responsable de la muerte de al menos un millar de personas por el derrumbe de un edificio en ruinas, el Rana Plaza de Bangladesh, donde trabajaban personas en condiciones de esclavitud al igual que en Argentina, entre otras muchas cosas

Al inicio de este artículo afirmé que no quería “alentar a ninguna persona a seguir parámetros de comportamiento que puedan resultar ilegales o moralmente censurables”.  Y lo mantengo. Por eso mismo si alguien necesita ropa para que sus hijos no pasen frío considero ético que la soliciten en Zara de forma gratuita o en la fábrica de Arteixo (A Coruña) directamente, donde el señor Amancio Ortega suele estar de cuerpo presente contando billetes. En relación a la anterior idea si decidiesen expropiarla, lo harían con cargo a lo que este señor beatificado por algunos iletrados debería reembolsar a las arcas públicas. 

En esta crisis, como en casi todas, miles de trabajadores fueron arrojados a los leones por patrones sin escrúpulos amparándose en una ley laboral retrógrada y fratricida que además los autoriza a emplear a becarios bien formados a cambio de exiguos salarios acompañados de mentiras. Les prometen estabilidad y los sustituyen a los seis meses a pesar de su buen desempeño para contratar a otros becarios tan ilusionados como baratos. Paralelamente explotan a inmigrantes a pesar de demonizarlos en primera instancia. 

Vista la realidad de esta manera quizás sea moralmente tolerable que las masas, sumidas en la pobreza extrema, decidan expropiar en grandes superficies de la industria alimentaria al estilo Lucio Urtubia. Porque a no ser que opten por el fallido modelo económico del CEPAL convirtiendo las habitaciones de sus casas en huertos, dudo que puedan sobrevivir dentro de este marco social. 

A nivel global, ¿cómo es posible que alrededor de trescientas familias posean el 70% de los recursos del planeta mientras cada 5 segundos muere un niño de hambre? Con tan sólo el 1% de la riqueza que ostentan se acabaría con la desnutrición en el mundo. Urge muchísimo más una vacuna para ese mal. Inocular equidad y justicia social evitaría bastantes más muertes que cualquier cóctel de laboratorio. Lo más lacerante es que dichos linajes comercializan desde armas hasta vacunas, diamantes de sangre o petróleo como el controlado por la familia Al Saud en Arabia Saudí, donde cada día se violan los derechos humanos más elementales. Resulta evidente que dominan el mundo en la mayoría de los casos con dinero obtenido ilegítimamente gracias a la connivencia y complicidad de los Estados-empresa. 

En síntesis, si estuviésemos gobernados por profesionales honestos en vez de por negligentes sin escrúpulos, expropiar a cambio de indemnizar estaría más que justificado. Tal vez así el propósito de cambiar el orden mundial imperante fuese más factible. De ahí que la desobediencia civil salga a colación como un muelle que impulsa la lucha en favor de la salvación de la humanidad y del planeta. 

Unión, amor y resistencia!
  1. en respuesta a Joyero
    -
    #20
    13/01/21 16:27
    Ya no te cuento lo que estamos viviendo en mi Comunidad (Cataluña). Aquí se están pasando por el "forro" la casi totalidad de los derechos de la Ciudadanía. Y todo ello propiciado por un Gobierno que practica de forma continuada la dejación de funciones... De manera, que estando en un mismo país tenemos restricciones diferentes en cada Comunidad y a capricho de los sátrapas de turno. Absolutamente surrealista...

    Saludos.
  2. en respuesta a Safillo
    -
    #19
    13/01/21 16:21
    No tiene porqué disculparse. Tiene todo el derecho a expresar su opinión, faltaría más. Sin embargo, le voy a enfatizar lo siguiente: la divulgación se refiere a la acción de exponer y difundir un contenido que puede ser de interés público, bien sea sobre un tema general o específico.

    A lo que Vd. se refiere se conoce más como divulgación científica... y ahí también suelen haber grandes discrepancias.

    Saludos. 
  3. en respuesta a Fernandojcg
    -
    #18
    13/01/21 16:09
    Los gobernantes de España han aplicado medidas liberticidas,como bien dices
    Han realizado la suspension efectiva del 19 de la constitucion y tambien
    han ignorado los tratados internacionales(si,tambien de obligado
    cumplimiento),derechos humanos,principios Siracusa,estatuto Roma,pacto
    internacional derechos civiles politicos,bioetica,etc.
    Tal como dicen profesionales del derecho como Raul Castañeda Cruz,o Jose
    Ortega Ortega,solo se pueden suspender ese(y otros cuantos)derecho
    en estado de excepcion o estado de sitio,lo pone bien clarito en el 55 de
    dicha constitucion
    En fin,ke la lista de crimenes da pa rato...
  4. en respuesta a Fernandojcg
    -
    #17
    13/01/21 15:41
    Perdóne por disentir Fernandojcg, pero el sentido de la divulgación en las redes sociales, deberiamos entre todos tenerlo en mayor estima y protegerlo para protegernos.
    Según las definiciones y sinónimos del diccionario, lo que se hace en las tertulias televisivas es también divulgación?...permítame unas risas.
    Añado que los contenidos en una divulagación, no deberían ser opinables, deberían ser ciencia contrastada y neutra en cuanto a contenido ideológico.
    Un saludo.
     
  5. #16
    13/01/21 14:38
    4 sinónimos de Divulgar: Difundir, Propalar, Transmitir, Informar... Cumplen con los cuatro sentidos de la palabra divulgar. El artículo, aunque subjetivo y, por tanto, cargado de opinión, se ajusta a lo que pretende. Otra cosa es que pueda gustar o no...
  6. #15
    13/01/21 14:02
    A un artículo tan absolutamente cargado de opinión, con la que puedo estar o no de acuerdo, pienso que es muy osado calificarlo en la entradilla como "divulgación".

  7. en respuesta a Eilenn
    -
    #14
    13/01/21 11:20
    Hola, Buenas Tardes: Con el "rollo" de la "Pandemia" se han adoptado todas las medidas de restricción de las libertades individuales y encima llevando a buena parte de la Sociedad a una Crisis económica alarmante que afecta a sectores del tejido productivo y laboral. Quiénes no vean algo tan evidente es que andan ciegos por mucho que crean ver...

    Respecto a las mascarillas, solamente hay que usar el "sentido común" y que es el menos común... y es que la OMS hizo anteriormente estudios con el virus de la Gripe y dedujo que las mascarillas no prevenían el contagio. Entonces, si la OMS dice que para la Gripe no previene el contagio, ¿Cuál es la razón para que se sigan imponiendo las mascarillas utilizando los métodos coercitivos que se están utilizando? 

    Está muy claro lo que se pretende con esta "Pandemia"... Por cierto, ¿Se sabe algo de la Gripe estacional? Por estas fechas nos solían bombardear con distintos productos de las farmacéuticas para aliviarla y ahora nada... porque no hay. Raro, rarooooo...

    Saludos.
  8. en respuesta a Mbmbmb
    -
    #13
    13/01/21 09:48
    Una eminencia en cirugía me ha dicho y puedo demostrarlo que una mascarilla quirúrgica como la que el llevaba puesta en ese momento, contra un virus no sirve absolutamente para nada.
  9. #12
    13/01/21 09:37
    Aunque alguna cosa la tengo que releer, me ha encantado, gracias

    Esa desobediencia civil pacífica, es la que tanto me atrae de Bitcoin. Es la oportunidad de una vida de poner límites a tanto despropósito

    Un saludo
  10. #11
    13/01/21 09:31
    ¡¡Impresionante artículo!!.
     Destaco la enorme cultura del autor así como la aportación de datos evidentemente contrastados, aunque  la nomenclatura que le da al virus no se ajusta: su nombre es VICSHV.
     Casi todo lo que ha dicho trasciende y va mas allá de lo meramente simple se puede decir que observo cierta radicalidad, algo cada vez menos común.
     Por ello me permito formular unas preguntas: ¿ Han fracasado los principales sistemas políticos sean del signo que sean?. ¿No es lo mismo un comunismo capitalista "totalitario" carente de libertad y un mínimo de derechos fundamentales, que un capitalismo "totalitario" basado en la usurpación de los derechos y libertades inclusive los más básicos?.
     Ante la información que usted aporta, ¿se puede concluir que estamos ante la mayor farsa y mentira de la historia de la humanidad, en la que no dejamos de ser números con los que un grupo de poderosos se divierten haciendo algoritmos?. (Incluidos miembros elitistas de Países Nórdicos).
     Es la desobediencia civil pacífica la única solución? o es demasiado tarde si lo que se está instaurando es en realidad el Nuevo Orden Mundial. 
      
     Espléndido artículo ¡¡Felicidades!!




  11. #10
    13/01/21 08:47
    Reciba mis felicitaciones por tan incisivo artículo.

    Saludos.
  12. en respuesta a Alex Go
    -
    #9
    13/01/21 08:34
    La OMS depende de la ONU y en la ONU mandan los que venden armas a cambio de vidas.. Recursos sobran, otra cosa es que se quieran destinar para lo realmente importante. Un saludo.
  13. en respuesta a David Ramil
    -
    #8
    13/01/21 08:29
    Para mí las vidas también valen lo mismo estén donde estén las personas. Lo que no es lo mismo es el grado de responsabilidad de cada gestor público. Por ejemplo, el gobierno de Italia tiene infinitamente más responabilidad en como se gestiona la pandemia del Covid en Italia de la gestión de la misma en Egipto o en Suiza.
    La OMS debería recibir dinero suficiente para hacer frente a distintas enfermedades y el mundo sería mejor
    Los efectos del Covid en la economía mundial son mucho mayores que otras enfermedades vivas y los servicios sanitarios de los paises nordicos se están desbordando en estos momentos. El covid va por barrios y la mayor incidencia del mismo en una u otra región va cambiando por semanas.
    Una parte de culpa la tienen los gestores públicos con su inacción y su buenismo de intentar multar lo mínimo. Otra parte lo tienen una parte de la población que se cree que no va con ellos.
  14. en respuesta a Mbmbmb
    -
    #7
    13/01/21 07:50
    Agradezco tu apunte. En cualquier caso las mascarillas, suponiendo que se usasen bien que no es el caso, no evitan que la gente respire en espacios cerrados ¿correcto? Es obvio que respirar es inevitable. ¿Cómo controlas la "contaminación del aire" en ese tipo de espacios? O cómo puede salir en la prensa que un virus puede sobrevivir adherido a metales, plásticos o ropa más de dos días cuando es biológicamente imposible dado que necesita un organismo "huesped" para alojarse, como bien sabrás. Quizás en los billetes pueda suceder ya que contienen muchos microorganismo a las que el virus se puede adherir, pero lo otro me parece que está fuera de cualquier lógica científica. Sin emargo lo publicitan así ¿verdad? No creo en las coincidencias. Gracias por tu comentario, un saludo. 
  15. en respuesta a Alex Go
    -
    #6
    13/01/21 07:41
    En mi artículo no distingo entre países desarrollados y subdesarrollados, para mí las vidas valen lo mismo en cualquier parte del mundo. por eso hice una comparación con otras pandemias que tienen cura y para las que no se movilizan recursos. Respecto a los servicios sanitarios, en mi opinión, el problema es precisamente del sistema de bienestar poco desarrollado con el que contamos. Los servicios sanitarios de los países nórdicos no se vieron desbordados en ningún momento, por poner un ejemplo. Creo que los confinamientos no están dando ningún resultado y que fueron contabilizados muchos muertos por COVID-19 que en realidad no fallecieron por el virus,. Lo mismo que tú comentas de las residencias pasó también al revés y sigue pasando.  En mi caso padezco una enfermedad rara de tipo neurológico e inflamatoria. Tomo 10 pastillas al día para que esté bajo control. Soy grupo de riesgo y si contraigo COVID-19 y fallezco es a causa de mi enfermedad que se vería agravada. Al igual que si me atrapa otro virus o una herida o un catarro la agravase. Si estás totalmente sano y falleces por contraer COVID-19 es otra historia y la cantidad de casos así son ínfimos estadísticamente. Un saudo y gracias por tu comentario. 
  16. #5
    13/01/21 07:08
    Un apunte: el personal sanitario usa mascarillas en los quirófanos para disminuir la posibilidad de que bacterias que llevan de forma natural en la nariz y la boca caigan en el campo de operación. Imagínate que te operan un hueso, pues los huesos no tienen un sistema defensivo como puede ser el de la boca, una bacteria que se encuentra de forma natural en la boca del propio paciente (o del cirujano) en un hueso puede causar un buen destrozo, provocar una osteomielitis y múltiples complicaciones. Es por esto que todo el que entra en un quirófano se coloca una mascarilla, igual que los cirujanos se lavan las manos con antisépticos potentes durante x minutos, toda la ropa que se usa en el quirófano se ha esterilizado, etc. Es una situación que tiene poco que ver con otras, es un espacio excepcional y una situación excepcional donde se toman medidas para disminuir la presencia de bacterias totalmente excepcionales. 

    Saludos 
  17. #4
    13/01/21 06:10
    El Covid-19 ha conseguido poner en jaque los servicios sanitarios de los países desarrollados. De no limitarse los derechos de movilidad de las personas estaríamos ante el problema de no poder atender en la UCI a todos los que lo necesitan (que ante la pasividad del Gobierno ya pasó durante la primera ola). La dificultad de aplicar políticas anti-covid destruyendo el mínimo de generación de riqueza es evidente y creo que el más feliz de no ocupar su antiguo empleo es Mariano Rajoy.

    Según las estadísticas del INE está muriendo fuera de las medias anuales, que suelen ser muy estables, un número de personas muy superior a las que reflejan las muertes declaradas por covid por el Ministerio de Sanidad.  Por ejemplo, todos los muertos en residencias durante la primera ola no fueron contabilizados.

  18. en respuesta a Ulpiano
    -
    #3
    13/01/21 05:36
    Es usted libre de creer lo que quiera, la condena por trabajo exclavo en Brasil por valor de más de 1 millón de euros no admite debate es un hecho consumado, aunque tratasen de llegar a un acuerdo con la fiscalía de Brasil para decorarlo de otra forma. Explíqueles a los de Bangladesh lo responsable que es esta empresa ya verá lo que le responden. En persona si tiene la oportunidad de ir allí como fui yo, no a través de informaciones sesgadas de medios nacionales. Un cordial saludo.
  19. #2
    13/01/21 04:07
    Es curioso que el autor de este artículo hablé así de Amancio Ortega el mismo día en que se publica la siguiente noticia:
    Inditex es la empresa más responsable, según Merco | Fortuna | Cinco Días (elpais.com)
    ¡Cosas veredes!

  20. #1
    12/01/21 16:24
    Muy buen artículo,enhorabuena