Es la frase que mejor define el artículo de hoy. Muchas veces pensamos que lo podemos controlar todo, pero en la mayor parte de los casos las circunstancias son las que mandan y nosotros nos vemos obligados a adaptarnos a ellas, como es el caso de tomar la decisión acerca de qué tipo de operativa queremos realizar: largo plazo, corto plazo,... 

Ya sea por motivos profesionales o personales, en ocasiones nos encontramos con que no disponemos de tiempo suficiente para estar realizando análisis o estar pendientes de cada movimiento del mercado, ya sea para abrir entradas o para gestionar las ya ejecutadas. En esa situación es muy probable que, independientemente de cuáles sean nuestros deseos, tengamos que adaptar el tipo de operativa al tiempo del que disponemos. Porque si no tenemos tiempo suficiente es conveniente que operemos en temporalidades superiores para evitar el ruido de los gráficos y llevar a cabo un tipo de operativa más calmada y adaptada a nuestras necesidad. 

El trading más a corto plazo está destinado para aquellos que disponen de tiempo suficiente, aunque también va acorde a nuestro carácter. Porque si  tenemos una naturaleza más impulsiva y nos es difícil controlar las emociones quizás sea conveniente que optemos por una operativa más a largo plazo para evitar tentaciones de entrar en los impulsos del gráfico de corto plazo sin que necesariamente se esté dando una oportunidad de entrada. 

Por supuesto, esto también se entrena, y si queremos operar en corto plazo pero nos cuesta controlar las emociones tendremos que entrenar esa parte en demo o, incluso, en temporalidades superiores, hasta que logremos alcanzar el autocontrol y estemos completamente listos para hacer intradía, por ejemplo. 

Por otro lado, también suele surgir una duda muy habitual, y es si  decidirnos por realizar análisis técnico o análisis fundamental. Y lo cierto es que ambas son imprescindibles. No todas las noticias que se publican son importantes, pero tenemos que focalizarnos en las que realmente representan un impacto importante y definir el contexto de los gráficos, para a partir de ahí hacer una correcta lectura en el análisis técnico y detectar las mejores oportunidades de entrada que se presentan de la manera más lógica y racional posible. 

Por lo tanto, tanto análisis técnico como fundamental deben ir dados de la mano, ya que sin uno el otro está perdido, y nuestro análisis no sería lo suficientemente coherente como para comprender qué es lo que está pasando en el gráfico en ese momento y tomar la mejor decisión posible. 

No te pierdas el vídeo complementario aquí: https://youtu.be/9bsAIuQy3TE 

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