23 de octubre de 1929: inicio del fin del boom de Wall Street

Corría el año de 1929 y la bolsa de valores de New York estaba en su auge o
punto más alto. Personas de distintos estratos socioeconómicos, oficios, religiones
e incluso países tenían toda la fe puesta en los lobos de Wall Street a los cuales
les habían entregado una vida entera de trabajo reflejada en su dinero. Una
premonición no acatada en el mes de marzo del mismo año desataría el principio
del fin de todas las ilusiones de los Estadounidenses que habían invertido en la
bolsa de valores.

Para el año 1919, una década antes del inicio del Crack o la Gran Depresión, el
ambiente era otro. Para estos tiempos, se respiraban aires de prosperidad y el
fortalecimiento de la era del consumo masivo estaba a flor de piel. Sumado a esto,
el desarrollo de las ventas a crédito también estaba viendo sus primeras luces. El
Gobierno de aquel entonces, desarrolló lo que se constituyó como el primer
método de inversión libre que tuvieron los estadounidenses: los bonos libertad.
Estos bonos constituían la inversión de dinero de los habitantes del territorio en el
Gobierno, lo que conllevó a que en la Bolsa de Valores se tomara esta idea y se
vendieran títulos de empresas privadas, lo que generó el desarrollo de la venta de
acciones y valores, los cuales se extendieron por lo largo y ancho de Estados
Unidos.

Con el pasar de los años, una gran cantidad de estadounidenses habían invertido
en la bolsa, con un plus muy especial desarrollado por Wall Street: la venta de
acciones a crédito. Claro, estos lobos desarrollaron una estrategia con la que
nadie se podía negar: ofrecían acciones que se podían pagar cuando las
ganancias fueran lo suficientemente altas como para cubrir la inversión, esto,
sumado a que la bolsa nunca había tenido caídas significativas, generó en las
personas un alto nivel de confianza en la bolsa, lo que generó grandes comprar de
acciones a crédito. Eso sí, nunca se analizó que sucedería si la bolsa llegaba a
tener caídas, pero claro, estos bonos eran ofrecidos a personas que no tenían
conocimientos sobre finanzas, como fotógrafas, limpiabotas o repartidores de
correo, entre otros. Esto generó que para 1928, el mercado subiera en un 50%
con relación al año anterior.

Hasta que en marzo de 1929, una premonición fue hecha y no fue acatada. Uno
de los tantos inversionistas conocedores, identificó falencias que podrían causar
una caída en picada de las acciones y por ende pérdidas incalculables. Al plantear
su teoría fue rechazado por todos con los argumentos de que eso era imposible,
pero como se dice, nada es imposible. Para el 23 de octubre de 1929, la bolsa de
valores tiene un caída luego de cinco años de un constante crecimiento. Las
causas de la pérdida de confianza que generaron esta caída aún no son claras, y
para el 24 de octubre o también conocido como jueves negro la situación ya se
tornaba más compleja.

Una serie de banqueros se reunieron y diseñaron una serie de estrategias de
inversión para impulsar nuevamente la bolsa de valores. Luego de esta inversión,
las transacciones entre el viernes y el domingo fueron positivas y pensaron, que lo
peor había pasado.

Para el lunes ya se dimensionó la catástrofe comercial que había ocurrido. Las
acciones vendidas a crédito ya estaban pasando su cuenta de cobro y los
corredores de bolsa que alguna vez habían prestado el dinero para invertir
haciendo uso de su gran sentido locuaz para poder engatusar a las personas que
poco conocían el tema, para esas fechas ya estaban exigiendo con uñas y dientes
a esas mismas personas, el pago de su dinero prestado dando plazos y fechas
ridículamente cortos para la población que había invertido en la bolsa de valores.
Para el martes de esa misma semana, ya las acciones valían un 22% menos con
respecto al día anterior.

Algo que es importante resaltar y que no solo se cuestiona sino que no se
escandaliza, es que el Gobierno de la época no tenía ninguna incidencia o control
sobre el desarrollo de las actividades de Wall Street. ¿ Cómo es posible que un
Estado no tenga un control sobre actividades financieras y comerciales dentro de
su mismo territorio? Es evidente que el conflicto de intereses que manejaba el
Gobierno Norteamericano era tan fuerte, hasta el punto de generar por culpa de su
indiferencia, el inicio de una serie de acciones que llegarían a dar como resultado,
una de las peores crisis que ha tenido Estados Unidos, justo después de La
Guerra Civil.

El control de los Gobiernos a las actividades comerciales es uno de los puntos
más importantes que debe tener bajo control. Para el año de 1932, el cambio de
Gobernante generó el desarrollo de leyes que regularan las actividades financieras
y se construyera un Comando especializado en el Mercado de Valores para poder
controlar estatalmente todas las actividades desarrolladas por este campo. Esto
generó en los estadounidenses un aire más de confianza.
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