Cuando Fritz Lang terminó en 1931 la película M, conocida también como M, el vampiro de Düsseldorf, entró por la puerta grande en la historia del cine.

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Como es conocido en la película se narra la la búsqueda y captura de un horrendo asesino de niñas, horrendo pero real, la historia se basa en el caso de Peter Kürten. De entre los muchos aspectos interesantes de esta obra nosotros nos vamos a fijar en uno de los giros argumentales que le dan personalidad: ante la enorme alarma social que causan los asesinatos la policía presiona tanto a los delincuentes que estos deciden buscar activamente al asesino. Policía y ladrones del mismo bando.

Uno podría pensar que sería más bien al contrario, si la policía está ocupada buscando al asesino ellos podrían realizar mejor sus actividades. Esto es así hasta un cierto punto. Si la presión de la sociedad aumenta demasiado al final los propios delincuentes sufren la consecuencias.

Podemos concluir que un poco de publicidad sobre el asesino les hubiera venido bien, pero no tanta.

Pasemos al trading, en concreto al trading en operaciones theta positivo y delta neutral. En este tipo de operaciones, como en cualquier otro, el objetivo es comprar algo al mejor precio y venderlo más caro. O mejor dicho, dado que vamos vendidos de opciones, vender algo caro y comprarlo más barato.

Como es bien sabido uno de los factores que determina el precio de una opción es el nivel de volatilidad en el que es comprada o vendida. A mayor volatilidad mayor precio. Si nosotros queremos vender lo que más caro posible para que después nos sea más sencillo comprar barato podríamos pensar que el escenario de alta volatilidad es el mejor. A más caro vendamos menos tendremos que esperar para obtener nuestro porcentaje de beneficio.

Sin embargo nos pasa lo mismo que al hampa de la película. Para poder realizar nuestras actividades precisamos de un marco mínimamente estable. Y esta estabilidad se ve comprometida por el exceso de volatilidad.

Se puede argumentar que un operador de delta neutral tiene que estar especializado en saber nivelar su operación, en adaptar su operación a las nuevas condiciones del mercado. Pero esta adaptación, aparte de la problemática específica de su realización, nos presenta dos puntos a tomar en consideración:


  • Cada ajuste que hacemos implica un porcentaje de beneficios a los que tenemos que renunciar.
  • A más radical sea el ajuste mayor es la pérdida de beneficios, por lo que llegará un punto en el que nuestro objetivo pasará de obtener una ganancia a no perder.

Si la volatilidad es baja el precio de nuestras opciones vendidas será bajo por lo que nos espera una operación larga sobre todo si la volatilidad sube. Si la volatilidad es media tendremos un equilibrio entre precio y ajustes. En el caso de alta volatilidad, obtendremos un buen precio pero la posibilidad de realizar ajustes será más alto por lo que es posible que ese margen inicial vaya desapareciendo.

Cada operador tiene un estilo de hacer la cosas, pero en lo que todos estaremos deacuerdo es que ganar con la volatilidad requiere un cuidado especial. Yo prefiero ganar con la pérdida de valor con el paso del tiempo, el time decay. Aunque no me disgusta vender a un buen precio. Una buena entrada permite operaciones más cortas y desahogadas.
Yo creo que la volatilidad tiene algún punto en común con la sal, un poco hace que el plato esté mejor, pero si te pasas se te puede atragantar.

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