Estados Unidos CRECE 6.4%

 
En la reciente entrega de PIB correspondiente al 1er trimestre del año, Estados Unidos da cuenta de un crecimiento en torno a un 6.4% durante el inicio de este nuevo año, cifra que logra cumplir con las expectativas del mercado y superar con amplitud el registro previo que se ubicaba en 4.3%. Sin cambios permanecen los principales indicadores de Wall Street tras conocer la noticia al revisar un escenario dispar en el resto de los datos publicados esta mañana, tales como, un nuevo aumento en las nuevas peticiones de subsidio por desempleo y una caída en los pedidos de bienes duraderos subyacentes correspondientes al mes de mayo, lo que parece indicar que la volatilidad a raíz del COVID19 sobre la economía americana podría continuar durante más tiempo del estimado, sugiriendo que las ayudas permanezcan sin cambios al menos hasta fines del presente año.
Hoy es una jornada aparentemente de alto impacto para los mercados, los que ansiosos esperan la comparecencia de distintos miembros FED a lo largo de la primera mitad de sesión, de los que se podrían esperar comentarios acerca de la política monetaria y sus proyecciones en cuanto a la inflación, tema que ha dado que hablar y provocado movimientos en el mercado durante los últimos 2 meses y medio. 

 
En el viejo continente, para ser más precisos en Alemania, se conocía el índice IFO de confianza empresarial correspondiente al mes de junio, el que muestra su mejor reporte desde diciembre de 2018, dando cuenta que el impulso que tiene la economía tras su reapertura parece ser importante y el sustento para una evolución más positiva durante las próximos meses. 

Esta mañana el BoE (Bank of England) decidía su tasa de interés, la que se mantiene sin cambios al igual que el tamaño del plan de compra de bonos que contempla 857.000 millones de libras mensuales, lo que equivale a 1.22 billones de dólares en compra de deuda pública, mientras la deuda privada se mantendría en 20.000 millones de libras. El mercado no esperaba cambios para esta reunión, pero al evidenciar una mejora en los reportes macro, se podría comenzar a barajar la posibilidad de llevar a cabo prontamente cambios o al menos antes de lo señalado, esto luego que la FED admitiera la posibilidad de subir su tasa de interés para 2023, un año antes de lo esperado. 

Volátil jornada para las materias primas, las que vuelven a mostrar un sesgo negativo sobre el petróleo tras alcanzar valores por sobre los $73 dólares la libra en máximos desde 2018. El entusiasmo del petróleo radica en las mejoras sobre las perspectivas de crecimiento mundial y la reciente entrega de datos en el viejo continente, que respalda un escenario optimista. Los descensos que presenta el crudo esta mañana parecen responder a la falta de catalizadores y definiciones por parte de los miembros OPEP+, que se reunirán este próximo 1 julio para renovar sus acuerdos y llevar a cabo próximos cambios en la producción a partir del mes de agosto como ha señalado el mercado. Hoy las preocupaciones se pueden llegar a centrar en el equilibrio entre la oferta y la demanda en el largo proceso de reapertura de las economías alrededor del mundo, por lo que se espera un importante salto en la demanda, que de no llegar a ser cumplida por la oferta, podría significar un escenario no tan positivo para el "oro negro". 

Gráfico 1W - WTI

La evolución positiva así como su tendencia no están en duda, sobre todo cuando los fundamentos anticipan un escenario incluso más favorable. No obstante, no podemos dejar pasar por alto algunas señales que pueden ser cruciales, tales como, la tendencia que dibuja el RSI frágil ante cualquier ruptura podría indicar o anticipar un escenario de contracción, así como la divergencia que dibuja con respecto a los máximos que dibuja el precio, son algunas de las pistas que el mercado parece entregar de cara a iniciar la 2da mitad del año, la que como hemos comentado, podría no tener un escenario tan favorable para los commodities, o al menos no todos por igual. 

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