Rankia México
Acceder
¿Nos visitas desde USA? Entra a tu página Rankia.us.
Blog Invirtiendo en Megatendencias
Descubre la inversión en Megatendencias

El superalimento español, la chufa

Pictet AM

La chufa es uno de esos alimentos que, si se consume de forma habitual, contribuye a una vida saludable. Además, con este tubérculo se elabora la horchata, una bebida refrescante y muy popular en la Comunidad Valenciana, donde gran parte del territorio se dedica a su cultivo.

Este superalimento puede consumirse en forma líquida, en helado, cervezas, licores, turrones, aceites o harinas. Se considera como tal porque tiene niveles significativos de vitamina B7 o biotina y es rica en arginina y fosfolípidos.

La presencia de fibra en la chufa también es muy elevada, lo cual la hace perfecta para combatir el estreñimiento y para dietas de adelgazamiento debido a su poder saciante. También contiene magnesio, que contribuye a la síntesis de calcio, y proteínas de origen vegetal que suponen una gran fuente energética y aportan un 80% de grasa saludable al organismo.

Por otro lado, el potasio que contiene la hace perfecta para controlar la presión arterial y evitar enfermedades cardiovasculares, y las bebidas fabricadas con ella son una gran alternativa para los intolerantes a la lactosa. Además, aporta vitaminas E y C y ayuda a combatir el colesterol y la hipertensión.

Otras aplicaciones terapéuticas

Dado que es una gran fuente de antioxidantes, se puede utilizar para prevenir el envejecimiento celular, para paliar problemas de la piel como los eccemas e incluso como prevención de la diabetes tipo II. Por estos motivos, se utiliza para la fabricación de cosméticos de alta gama.

El cultivo más viable de la huerta valenciana

La consideración de la chufa como superalimento hace que su demanda se haya incrementado en los principales mercados europeos, así como en los asiáticos y el norteamericano. 

El aumento exponencial de su consumo a nivel mundial hace que mejoren los precios en el campo. Debido a ello, en los últimos 6 años las campañas de los agricultores se han cerrado con unas cotizaciones que superan el umbral de rentabilidad, al tiempo que otros cultivos tradicionales como la sandía, la patata o la cebolla sufren una crisis de precios y una reducción importante de su superficie. La chufa se erige como la esperanza de la huerta valenciana.

El consumo de la horchata y otros productos elaborados a partir de chufa en dietas saludables de moda en Reino Unido, Estados Unidos o Alemania está siendo un factor principal en el resurgir de este superalimento.

En 2018, la extensión total de cultivo en toda la Comunidad Valenciana llegó a las 800 hectáreas, el doble que hace una década, indica La Razón. La producción en toda la Comunidad Valenciana alcanzó en 2018 las 8.500 toneladas, un 11% más que en la campaña anterior, según AgroDigital. Este aumento se debe a una mayor demanda de chufa en Europa, que también ha producido una subida del precio. De los 36 céntimos el kilo que se pagaban en 2009 se ha pasado a los 80 céntimos el kilo actuales, asegura La Razón, por lo que la chufa se ha convertido en uno de los cultivos más rentables hoy en día. De hecho, la mayor parte de la producción de chufa se dedica al mercado interno. Por una parte, se valora especialmente la calidad de la chufa valenciana, organizada bajo el Consejo Regulador de Denominación de Origen. También influyen los costes de transporte, por lo que muchas industrias optan por producto de kilómetro 0 frente a las exportaciones.

Además, el sector está realizando una fuerte apuesta por aumentar le producción mediante métodos de producción ecológica destinada a mercados de mayor poder adquisitivo. Por otra parte, para dar respuesta al aumento de la demanda, en los últimos años se ha estado intentando introducir este cultivo en otras zonas de España, como el Delta del Ebro o Huelva, o en otros puntos de la Comunidad Valenciana como Xátiva, aunque con poco éxito, debido principalmente a los elevados costes de transporte que supone transportarla a Valencia para su posterior procesamiento, apunta La Razón.

Hay que tener en cuenta que la principal competencia de la huerta valenciana está en África. Las principales potencias productoras de este superalimento son Níger, Burkina Faso y Malí, donde se producen en torno a 10.000 toneladas anuales, mantiene La Vanguardia. No obstante, la inestabilidad de estas regiones juega en contra de sus exportaciones. Otro factor negativo de estos países es la escasez de recursos en los cultivos, que provoca que la chufa sea de peor calidad de la que se obtiene en nuestro país.

Para cultivar este tubérculo, es necesario rotar los cultivos por el plazo de tres años para que la tierra se mantenga fértil y, además, existe un patógeno u hongo que carece de tratamientos eficaces para su control, lo que incrementa los costes en la selección de las semillas y aumenta el destrío de la producción en el período natural de secado del tubérculo. En consecuencia, para que sea realmente rentable el cultivo de la chufa necesita ser combinado con otros cultivos complementarios. 

Por este motivo, los agricultores valencianos están recuperando tierras para dedicarlas al cultivo de la chufa y están plantando una variedad de laboratorio gestada en Bélgica resistente a hongos y patógenos. Desestacionalizar el cultivo de la chufa es clave para que el aumento de su producción sea viable y pueda exportarse.

  1. #1

    fsoriano

    ¿Y...? ¿sugieres que hay que invertir en chufas o ponerse a plantar chufas?
    Perdona pero ¿cual es el mensaje?

Autor del blog