Acciones y tipo de rendimiento que puede obtener el inversionista

                                                                                          Con cariño para Marisol Medina Mondragón.
 
Introducción
 
Invertir en el mercado de valores no solo es comprar y vender acciones, significa tener un amplio nivel de conocimiento, que permite a los participantes tomar decisiones que reduzcan la brecha entre expectativas y realidad, logrando alcanzar el éxito al invertir en cualquiera de los instrumentos que se ofrecen.
En principio los aspirantes a inversionista deben saber las bolsas de valores son empresas que brindan el acceso a sistemas de negociación y a través de ellos se establece la conexión entre los oferentes y demandantes de valores.
Es decir, bolsa no es sinónimo de mercado de valores, es solo una parte de este, con un papel clave, brindar la infraestructura necesaria para que se pueda llevar a cabo la intermediación bursátil.
El mercado de valores podemos comprenderlo como un universo que se compone a su vez de dos mercados, el de capitales y el de deuda. El mercado de capitales podemos definirlo como cualquier mecanismo a través del cual entran en contacto compradores y vendedores de títulos valor cuyo vencimiento es superior a un año.
Las acciones son títulos patrimoniales que no tienen un plazo de vencimiento, pero es común recomendar que para obtener rendimientos atractivos debe hacerse en plazo mayor a trescientos sesenta días. En cambio, los títulos de deuda como las obligaciones si son de largo plazo con un vencimiento bien determinado, por ejemplo, 5, 10, 15 o 20 años.
El mercado de deuda es también cualquier mecanismo a través del cual entran en contacto compradores y vendedores de títulos de deuda, los cuales, a su vez, se definen como aquellos que para el emisor representa la obligación de devolver el capital más un accesorio financiero; suelen ofrecer rendimiento a través de la aplicación de una tasa de interés o de una tasa de descuento. El papel comercial, los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes), Treasury Bill (T-Bill), Letras del Tesoro son títulos de deuda de corto plazo cuyo rendimiento se obtiene a partir de la aplicación de una tasa de descuento. Los pagarés en cambio generan un rendimiento al aplicarles una tasa de interés. Estos ejemplos son títulos de deuda de corto plazo, pero hay con vencimiento mayor a un año, como las obligaciones, los Bonos de Desarrollo del Gobierno Federal (Bondes), Treasury Notes (T-Note), Treasury Bond (T-Bond) entran en tal categoría.
Esta última coincidencia hace que el mercado de capitales incluya tanto, títulos patrimoniales (acciones) como títulos de deuda de largo plazo. Por ello, es usual que, para referirnos exclusivamente a los primeros, lo hagamos usando el concepto de mercado accionario, el cual lo definimos como cualquier mecanismo a través del cual entran en contacto compradores y vendedores de acciones.
El propósito de este artículo es darle a conocer algunos de los conceptos relacionados con la operación y rendimientos posibles de obtener en el mercado de acciones.
Tipos de acciones y sus rendimientos.
Un primer elemento que tenemos que abordar es que los emisores de acciones o los intermediarios que las ofertan no pueden de ninguna manera prometer el pago de un determinado rendimiento, ello, no significa que necesariamente invertir en acciones signifique que se puede perder el capital cuando el precio en el mercado baje.
Las empresas pueden emitir acciones y de facto, todas aquellas unidades empresariales que se constituyan como sociedades anónimas tienen acciones, sin importar si las mismas se cotizan en alguna bolsa de valores o no. En este sentido, “Garnachas S.A.” por ejemplo, debe tener acciones por ser S.A., pero ello, no significa que esté listada.
La emisión de acciones representa el capital social de cualquier empresa, por lo cual que son títulos que representa una parte alícuota de la emisora. En este sentido, al comprar acciones de Bimbo, Liverpool, Amazon, Facebook o Garnachas S.A., nos estamos convirtiendo en propietarios, pero solamente de una parte proporcional, lo cual, dependerá del volumen de acciones colocadas en el mercado.
Si me interesa participar en el mercado accionario con el propósito de ser uno de los propietarios, compro acciones y no tengo el interés en venderlas, al menos no en el corto plazo. En este sentido, la pregunta que podemos formular es ¿Cuál es el beneficio? ¿Sólo es la presunción de ser propietario de una empresa? Racionalmente todos sabemos que no es así, se busca un rendimiento, pero al no tener intención de venderlas, no puede ser una ganancia de capital.
Si ser dueño no es el motivo que nos lleva a comprar acciones, en cambio, lo que buscamos es aplicar el dicho “Comprar barato y vender caro”, la motivación de propiedad es básicamente nula, lo que en realidad deseamos es conseguir una ganancia de capital.
 
Tipos de acciones
 
Las acciones se clasifican en comunes u ordinarias y en preferentes, que suelen presentar las siguientes diferencias:
 
Preferentes
Comunes
Otorgan únicamente derecho a voz, pero no a voto
Permiten votar
Pagan dividendos, pero no utilidades por acción
Pagan utilidades por acción (UPAs) y también pueden pagar dividendos
De las utilidades generadas tienen preferencia sobre las comunes al cobro del dividendo
Si existen utilidades suficientes se paga la utilidad por acción después que se haya cumplido con el pago de dividendos
Los dividendos son acumulables
Las UPAs no se acumulan
 
Las acciones cotizadas en la bolsa de valores pueden ser de cualquier tipo, pero su tenencia está restringida. Aquellos, que fundan una empresa y otras personas cercanas a la misma suelen tener la propiedad de las acciones comunes, que sin ningún problema podrán negociarlas en el mercado. La emisión de acciones preferentes se hace con el propósito de que participen muchos inversionistas, obtengan rendimiento, pero no involucrarse con el control operativo de la emisora.
Conociendo las diferencias entre las acciones, ¿cuál preferiría comprar?, algunos grandes inversionistas como Carlos Slim pueden por ejemplo comprar acciones del New York Times y paulatinamente irse convirtiéndose en uno de sus principales accionistas, si todo lo que comprase fuese de acciones preferentes, no le daría poder o control sobre la misma, pero si son comunes, el panorama sería totalmente distinto. Pero en tal caso, no está buscando obtener una ganancia de capital, entonces, ¿cuáles son los rendimientos que podemos obtener al invertir en acciones?
Son tres los principales rendimientos que los inversionistas pueden buscar al adquirir acciones:
 
Ø  Dividendos calculados aplicando una tasa de dividendo al valor nominal del título patrimonial. Dicho porcentaje es determinado por el consejo de administración y regularmente representa una tasa fija pagada anualmente.
Ø  Utilidad por acción (UPA) pagada únicamente a los tenedores de acciones comunes y resulta de aplicar una operación aritmética sencilla, se divide la utilidad neta entre este tipo de acciones. En este sentido, los inversionistas después de comprar acciones recibirán por parte de las empresas alguno de estos dos rendimientos y en algunos casos ambos. No debe llevar a cabo ningún tipo de procedimiento o solicitud, será el intermediario el encargado de incorporarlo como beneficio en el estado de cuenta del cliente cada vez que ocurra.
Ø  Ganancia de capital producida al vender a un precio mayor del que se compró, si llegase a venderse a un precio menor el inversionista incurriría en una pérdida de capital.
Al respecto, hay que tener en consideración que al comprar acciones se hace a un precio determinado, tiempo después, el precio de mercado puede subir o bajar; ello no significa que se obtenga un rendimiento positivo o negativo, pero si se registrará una plusvalía o minusvalía.
La plusvalía se registra cuando por ejemplo se compra una acción en 100 unidades monetarias, tiempo después el precio ya está en 110, el tenedor en realidad no ha ganado, pero el cambio valor de su título es positivo. En cambio, la minusvalía es un registro negativo, es decir, el precio de la acción referida pasa a 90, nuevamente el tenedor no pierde, pero la valoración de su acción si es negativa.
 
Para facilitar la comprensión de cada uno de los rendimientos mencionados, procedamos a realizar ejercicios para entender: qué información necesitamos obtener; qué tipo de cálculos necesitamos realizar y cómo interpretarlos.
Expondremos en el mismo orden que hemos presentado, por lo que, comenzamos por un ejemplo sencillo en el que suponemos que el consejo de administración decretó pagar una tasa de dividendos de 10% para las acciones con valor nominal de 20 unidades monetarias. El monto del dividendo se obtiene multiplicando la tasa de dividendo por el valor nominal, es decir, el monto de dividendo es de 2 unidades monetarias. No obstante, debemos recordar que el pago de dividendo puede ser tanto para acciones preferentes como para comunes, así como otras características, como el hecho de ser acumulables.
Por su parte, la UPA es pagada exclusivamente para los tenedores de acciones comunes y su cálculo también es sencillo, basta con dividir las utilidades netas entre el número de acciones. Es decir, si las utilidades en el año pasado fueron de 5´000,000 de unidades monetarias y en circulación hay 500 000 acciones comunes, al dividir ambas cantidades, se obtiene 10 unidades monetarias por concepto de utilidades por acción.
La situación económica y financiera de las empresas, así como los precios de las acciones cambian con el tiempo y más en varios años, por lo que el cálculo de los tres tipos de rendimientos que se obtienen al invertir en acciones tiene otros elementos que se tienen que considerar; presentaremos a continuación ejemplos un más elaborados que permitirán al lector tener mayor conocimiento.
Para ello, utilicemos la información hipotética de la empresa Garnachas S.A. cuyo capital social es de 200´000,000 millones de unidades monetarias, de los cuales, el 80% es capital preferente y únicamente el 20% es de capital común. Sin importar el tipo de acción, el valor nominal es de 500 unidades monetarias, determinando una tasa de dividendo del 10% para las preferentes y las comunes exclusivamente perciben utilidades por acción. En la tabla siguiente mostramos las utilidades netas que la empresa tuvo en los últimos cinco años fiscales.
 
Año fiscal
1
2
3
4
5
Utilidad neta
40´000 000
160´000 000
- 10´000 000
32´000 000
20´000 000
 
Recordemos que el monto de dividendos (DIV) se obtiene de multiplicar la tasa de dividendos (div) por el valor nominal de las acciones. Con la información proporcionada se obtiene al realizar la operación aritmética siguiente:
 
DIV = 500 * 0.10 = 50
 
Por tanto, cada tenedor de acciones preferentes recibirá 50 unidades monetarias por cada acción que tenga en su poder. Si dividimos el capital social entre el valor nominal obtenemos el número de acciones existentes, cuyo resultado es de 400,000 títulos, pero como el 80% pertenece al capital común, hay 320,000 acciones preferentes y por inferencia lógica 80 000 son de tipo común.
Por lo tanto, para cada año fiscal se pagaría las siguientes cantidades por concepto de dividendos y utilidades por acción.
 
Año fiscal
1
2
3
4
5
Dividendos
16´000 000
16´000 000
0
32´000 000
16´000 000
UPA
300
1 800
0
0
50
 
Ahora hagamos ejercicios para determinar si el inversionista obtiene una pérdida o ganancia de capital. El pago de dividendo y utilidad por acción es independiente del precio que las acciones cotizadas en la bolsa puedan obtener, las cuales, dependerán fundamentalmente de la oferta y la demanda.
Si suponemos que Senorina Mondragón compró acciones de Garnachas S.A. en un precio de 2 000 y posteriormente la vende al precio de 5 000, la diferencia aritmética nos permite determinar que obtuvo una ganancia de capital por 3 000 unidades monetarias. En cambio, si Marisol Medina compro también en 2 000 y tiempo después vendió en 1 500 su pérdida de capital sería de 500.
En el ejemplo presentado no obstante no se ha considerado que los intermediarios cobran una comisión tanto al momento de comprar como de vender, así como tampoco el pago del impuesto al valor agregado que se paga en cada transacción.
Hagamos ahora un ejercicio en el que suponemos que Senorina Mondragón invierte 2´500 000 unidades monetarias y para ello, firma un contrato de intermediación con la casa de bolsa Amiga, la cual, determina el cobro de una comisión de 1.7% por cada compra o venta que realice el cliente y el impuesto por IVA aplicado es de 16%. Senorina decide que invertir en Garnachas S.A. es una buena opción, por lo que compra a precio de mercado un lote de 1 000 acciones en 2 000 unidades monetarias, después de un tiempo vende el lote en 5 000. A partir de esta información respondamos las siguientes preguntas:
¿Cuánto invirtió? Senorina Mondragón desembolsa 2´000 000 de unidades monetarias, cantidad que resulta de multiplicar 2 000 que es el precio de la acción por 1 000 acciones que componen el lote. A esta cantidad hay que sumarle los gastos por comisiones más impuestos (en este caso el Impuesto al Valor Agregado). Para calcular cuánto le cuestan efectivamente las acciones al inversionista aplicamos la siguiente fórmula:
 
Ecuación (2.1)
 
 
Donde Pec es el precio efectivo de compra, Pm es el precio de mercado, com es el porcentaje de la comisión e IVA es el impuesto al valor agregado, ambos expresados en decimales. Aplicando la información de nuestro ejercicio, el resultado es:
 
 
La lectura de este resultado es la siguiente; Senorina sabe que el precio de mercado de las acciones de garnachas S.A. es de 2 000 unidades monetarias, pero también que el intermediario debe cobrarle comisiones e impuestos. Así es que al momento de llevar a cabo la operación de compra aplican 2 039.44 por cada acción. Dado que compró un lote de 1 000 acciones, utiliza de su inversión 2´039 440 unidades monetarias y dado que invirtió 2´500 000 no hay problema alguno y la transacción se lleva a cabo.
¿Cuál fue la ganancia de capital obtenida por el inversionista? Al vender se realiza la misma operación que en el ejercicio anterior para conocer el precio efectivo de venta, es decir.
 
Ecuación (2.2)
 
 
Donde Pev es el precio efectivo de venta. Aplicando los datos del ejercicio tenemos:
 
 
Este resultado lo tenemos que leer de la siguiente manera; el inversionista decide vender el lote completo, es decir, 1,000 acciones. El precio de mercado es de 5 000 unidades monetarias, sin embargo, como el intermediario cobra su comisión de 1.7% y retiene el IVA sobre comisiones de 16%, el pago por acción vendida es de 4 901.4 por cada acción.
Por lo tanto, su ganancia de capital en términos monetarios es:
 
4´901,400 – 2´039 440 = 2´861 960 unidades monetarias
 
La ganancia de capital expresada en valores absolutos no permite conocer el rendimiento, dado que estos son una expresión porcentual. Por lo que para su cálculo debemos aplicar la siguiente ecuación.
 
Ecuación (2.3)
 
Donde GK es la ganancia de capital. Con nuestros datos, el rendimiento ganado por el inversionista es de:
 
 
Por lo tanto, Senorina Mondragón obtiene un rendimiento por ganancia de capital de 140.33%
 
Con el propósito de que refuerce la comprensión de cada uno de los rendimientos que se pueden obtener al invertir en acciones, le proponemos resuelva el siguiente ejercicio. Para lo cual, le proporcionamos la siguiente información.
 
El capital social de la empresa Bebés Ositos de Peluche S.A. es de 10´000,000 millones de unidades monetarias, de los cuales, el 85% es capital preferente y el resto es capital común. El valor nominal de las acciones preferentes es de 425 unidades monetarias y el de las comunes de 750. El consejo de administración de la empresa determinó que pagarán el 17% como tasa de dividendos. Las acciones comunes no cobran dividendos. A su vez ha presentado los siguientes resultados:
 
Año fiscal
1
2
3
4
5
Utilidad neta
1´000 000
-20 000
900 000
950 000
1´500 000
 
A su vez, un inversionista compró las acciones de esta empresa en 5 000 y un mes después tomó la decisión de venderla al precio de mercado que en ese momento era de 3 750, pero no ha vendido.
Determine cuánto obtiene por cada uno de los tres rendimientos explicados.
 
Año fiscal
1
2
3
4
5
Dividendos
 
 
 
 
 
UPA
 
 
 
 
 
 
Series accionarias
 
La Ley general de sociedades mercantiles determina que las acciones en que se divide el capital social de una sociedad anónima estarán representadas por títulos nominativos que servirán para acreditar y transmitir la calidad y los derechos de socio, y se regirán por las disposiciones relativas a valores literales, en lo que sea compatible con su naturaleza. Serán de igual valor y conferirán iguales derecho. Sin embargo, en el contrato social puede estipularse que el capital se divida en varias clases y series con derechos especiales para cada una.
Esta división puede utilizarse en certificados provisionales, títulos que tienen la posibilidad de conversión en acciones en un futuro indeterminado.
La serie está expresada con alguna letra pudiendo ir desde la A hasta la Z, lo mismo se puede utilizar tipo de certificado, símbolo asterisco, combinación alfanumérica y especiales combinando letras de dos o más series. No hay un ordenamiento legal que obligue a utilizar determinado tipo de serie para todas las sociedades, pero si hay casos en que queda determinada por una ley específica.
Las bolsas de valores asignan a cada emisora listada una clave o nombre corto de cotización y adiciona la serie, con lo cual, emisiones diferentes de la misma empresa pueden distinguirse. Las más comunes son dos, la primera es la serie A siendo representativas de la parte del capital social y que exclusivamente pueden adquirir personas físicas o morales nacionales privadas hasta por el 51%, asegurando con ello el control sea de mexicanos.
Empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores que tienen esta serie son; ALFA, ALPEK, AMX, BIMBO, BOLSA, CADU, INVEX, KIMBER, CYDSASA, CAV, GFAMSA, GISSA, KIMBER, MAXCOM, NEMAK, POSADAS, R, TMM, TRAXION, UNIFIN, VISTA, VITRO, VOLAR.
La segunda es la serie B la cual es de libre suscripción, aunque las proporciones de tenencia se invierten con relación a las de la serie A.
La clave y serie de empresas de este tipo negociadas en la bolsa son: ACCELSA, ACTINVR, ASUR, AUTLAN, BACHOCO, BSMX, CHDRAUI, CIE, CMR, CULTIBA, GICSA, GMÉXICO, GRUMA, BAFAR, BEVIDES, FRAGUA, GAP, KIMBER, KUO, LAB, LALA, MÉDIDA, MINSA, MONEX, OMA, PASA, POCHTEC, SIMEC, SORIANA.
El marco legal mexicano establece que empresas como los bancos múltiples y casas de bolsa deben constituir su capital con acciones serie O, con tenencia mayoritaria para garantizar el control por parte de sus tenedores de la empresa en cuestión, ello, a pesar de que pudiesen existir un mayor número de socios que ellos en la sociedad. Son conocidas como series neutras y representan a la parte ordinaria de la sociedad, que, además, limita los derechos corporativos.
Son precisamente empresas financieras como BBAJIO, FINAMEX, GBM, GFINBUR y GFNORTE, los que tienen serie O.
Existe otra serie de libre suscripción y representativa del capital adicional que puede emitirse hasta por el equivalente al 49% del capital social ordinario, con previa autorización por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, es la serie L. Las acciones con esta serie pueden conferir derecho a recibir un dividendo preferente y acumulativo, así como un dividendo superior a las acciones representativas del capital ordinario, siempre y cuando así se establezca en los estatutos sociales de la empresa. Además, los dividendos no pueden ser inferiores a aquellos pagados a las acciones con serie O.
Las acciones de los bancos y casas de bolsa con serie L limita el voto y otorgan derecho de voto únicamente en los asuntos relativos a cambio de objeto, fusión, escisión, transformación, disolución, liquidación, cancelación de su inscripción en cualquiera de las bolsas de valores, así como otros actos corporativos. American móvil es la empresa que presenta esta serie.
Otras series. Las acciones pueden emitirse como certificados provisionales y ser listadas bajo esta modalidad, algunos de ellos son, los Certificados de Participación Ordinaria de Libre Suscripción (CPOs), utilizados por emisoras con el propósito de amparar sus acciones que otorgan derechos patrimoniales, pero limita los corporativos. Por ejemplo, el capital de CEMEX consiste en acciones serie A y acciones serie B, donde cada CPO representan dos acciones de la serie A y una acción de la serie B. Empresas como AXTEL, AZTECA, CEMEX, MEGA, TEAK y TLEVISA tienen acciones listadas en bolsa con esta serie. 
Las emisoras pueden también emitir series expresadas únicamente con un número, utilizando el 1 o 2, en el primer caso son representativas de capital fijo y sus tenedores exclusivamente nacionales, en el segundo, capital variable nacional. Ejemplo de las acciones serie 1 son las cotizadas como LIVEPOL 1 y GPH 1.
Las series accionarias formadas con clave alfanumérica son combinaciones de las ya explicadas, por ejemplo, A1, A2, B1, B2. Las dos primeras pueden adquirirlas solo nacionales y representantes del capital fijo, en tanto, las segundas de capital variable. La tercera y cuarta de libre suscripción y representantes del capital fijo y variable respectivamente. Ejemplo de acciones serie A1 son GCARSO, MFRISCO, de acciones serie A2 MFRISCO, de acciones serie B1 GSANBOR y SITES.
Existen certificados provisionales conocidos como unidades vinculadas y se expresan como serie UBL y representan acciones de la serie B y de la serie L. Ejemplo de ellas son las listadas por la empresa KOF.
Como ya hemos señalado las empresas pueden emitir series accionarias y representarlas con cualquier letra del alfabeto y cada una de ellas, expresa el porcentaje que representa de su capital social y si este corresponde a la parte fija o variable. A lo largo de la historia del mercado mexicano se han colocado acciones serie C las cuales representan el capital fijo, son de libre suscripción, pero con voto limitado e igualmente puede estar compuesta como el caso de LIVEPOL C-1. También las acciones serie D emitidas para aquellas que pagan dividendo, así como series vinculantes con las mismas como serie UBD como las de FEMSA. La empresa Sport emitió acciones serie S, las cuales, según sus estatutos, todas las acciones ordinarias conferirán a sus tenedores iguales derechos e impondrán iguales obligaciones. El capital mínimo fijo y la parte variable del capital social de la sociedad estarán representados por acciones de la serie S, quedando con ello convenientemente listadas como SPORTS. En otro caso particular y en virtud de que los inversionistas desde México podían comprar acciones de Walmart en EUA y de la misma empresa ubicada en el país, se emitieron acciones serie V con el propósito de distinguir las emitidas por Walmart México, cotizándose por tanto como WALMEX V posteriormente, fueron transformadas y actualmente se expresan como WALMEX *
Son varias las empresas listadas en bolsa bajo la serie * como AC, AEROMEX, AGUA, ALEATIC, ALSEA, ARA, BBVA, CIDMEGA, CMOCTEZ, COXA, CREAL, CUERVO, ELEKTRA, ELEMENT, FINDEP, FRES, GCC, GENTERA, GIGANTE, GMD, GMXT, GNP, HCIT, HERDEZ, HOMEX, HOTEL, IENOVA, ORBIA, PAPEL, PE&OLES, PINFRA, PLANI, Q, SAN, URBI, VESTA, VINTE, WALMEX.
Esto significa que el capital mínimo o fijo y variable, estará representado por acciones especiales para efectos de la Ley de inversión extranjera, de una misma serie, nominativas, sin expresión de valor nominal, de libre suscripción, identificadas como serie única, que representarán el cien por ciento de las acciones de la sociedad, las cuales podrán ser suscritas o adquiridas por personas físicas o morales.
Con relación a las acciones ordinaria serie F, están destinadas para manifestar la integración del capital social de las filiales representando cuando menos el 51% y el resto puede emitirse en acciones serie F o B. Únicamente pueden ser adquiridas por sociedad controladora filial o, directa o indirectamente, por alguna institución financiera del exterior.
 
Proceso para la oferta accionaria
 
El mercado de valores es donde se encuentran compradores y vendedores de valores a través de la intermediación de una institución financiera autorizada; para ello, deben seguir un procedimiento ante la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), así como en la bolsa para que sea listada. La empresa busca financiamiento y el inversionista, alternativas para colocar sus recursos excedentes esperando obtener rendimientos positivos.
Las emisoras deben preparar documentación legal, corporativa y financiera para entregar en original y a través del intermediario presentarse bajo los formatos requeridos y de acuerdo con la normatividad vigente señalada en las circulares de la comisión a la par de la solicitud de listado en la bolsa de valores.
Las solicitudes deben firmarse por representante legal de la emisora, el intermediario colocador y en los casos correspondiente, por representante común de los tenedores de los valores que se ofrecerán.
Es necesario preparar un prospecto de colocación en el que se encuentre asentada toda la información legal, corporativa y financiera del emisor y los valores a listar que requiere ser revelada con anticipación a la oferta pública.
Es indispensable este documento para el listado de acciones, certificados de participación ordinarias sobre acciones y deuda, certificados de participación inmobiliaria, certificados de capitales para el desarrollo, certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios (Fibras), títulos opcionales, obligaciones y certificados bursátiles.
 La figura 1 presenta el proceso de colocación y oferta de valores desde el paso inicial hasta el momento en que inversionista puede adquirirlo como activo de inversión.
 
Figura 1 Proceso de colocación y oferta de valores
                ,
Fuente: Instituto de Asesoría en Finanzas Internacionales (IAFI)
 
Como parte del proceso de listado de valores, a través del intermediario, la empresa que busca financiamiento tiene que mandar el trámite a la bolsa mediante el sistema electrónico de envío y difusión de información (EMISET) una red virtual segura en internet cuyo objeto es enviar y difundir información financiera anual, jurídica y corporativa de las empresas listadas en la Bolsa Mexicana de Valores hacia el público inversionista.
La bolsa realiza un estudio técnico sobre el prospecto de colocación y cuando es aprobado se manda a la CNBV y esta a su vez otorga el registro, los títulos son llevados a su oferta pública de colocación, la cual, es el ofrecimiento, con o sin precio, que se haga en territorio nacional a través de medios de comunicación masiva y a persona indeterminada, para suscribir, adquirir, enajenar o tramitar valores, por cualquier título. También se considerará como tal, aunque sea dirigida a cierto tipo de inversionista.
Las ofertas públicas de valores pueden ser de suscripción o de enajenación, así como oferta pública de adquisición. Las operaciones que se lleven a cabo con motivo de una oferta pública sobre valores listados en alguna bolsa de valores deberán concertarse dentro de éstas.
Es posible llevar a cabo la inscripción en el RNV, sin que haya oferta pública, pero debe autorizarlo la comisión y no tendrán que emitir el prospecto de colocación, pero si un folleto informativo en que se incluya toda la información necesaria para que el inversionista pueda tomar su decisión de inversión y además cumplir con los requisitos de listado en la bolsa de valores de su preferencia.
Existen distintas ofertas públicas teniendo todas ellas que ser autorizadas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, algunas de ellas son oferta pública de compra, en el extranjero, adquisición voluntaria o forzosa entre otras.
La oferta pública restringidas, aquella dirigida exclusivamente a inversionistas institucionales y calificados para participar en ofertas públicas restringidas.
Compromisos de oferta de suscripción. Se trata de la venta de las emisiones por parte de la empresa directamente al intermediario bursátil, el cual posteriormente las ofrecerá a los inversionistas en el mercado secundario. Su colocación secundaria la puede realizar solo el intermediario bursátil o formando un sindicato de venta, en el cual además del intermediario comprador participan otros intermediarios financieros. Este tipo de oferta se origina para garantizar a la empresa emisora que efectivamente recibirá el monto de capital solicitado y que fue calculado a partir de las necesidades y planes de la empresa. En la figura 2.1 por lo tanto podríamos eliminar al recuadro inferior izquierdo que muestra al inversionista participando en la oferta pública, ya que será la casa de bolsa la que adquiere la totalidad de los títulos.
Derechos sobre la oferta de emisión. Una modalidad que surgió a partir de la generalización del mercado de derivados, dado que los inversionistas que compren este tipo de acciones recibirán a cambio opciones, que en México operan bajo la figura de warrants y con el cual tienen el derecho más no la obligación de comprar en un plazo futuro la emisión, cada derecho es emitido por cada acción que compre. Este tipo de derechos debe registrarse también ante la CNBV. Este esquema es muy importante para conseguir financiamiento sin tener que ampliar el capital necesariamente, sin embargo, es poco utilizado por las empresas mexicanas.
Oferta competitiva. Son las que la casa de bolsa realiza intentando obtener el mejor precio a través de un mecanismo competitivo. Para lograrlo determina órdenes de compra y venta durante un periodo y se asigna entre los inversionistas a un precio de equilibrio generado.
Ofertas negociadas. En este caso tanto la empresa que emitirá las acciones determina ciertas condiciones y términos de la oferta que deberán aceptar obligadamente tanto la casa de bolsa, como los inversionistas que participen en ella.
Ofertas con registro tradicional. Para que una acción cotice en la bolsa de valores está obligada como ya explicamos a obtener la autorización tanto por la bolsa como por la CNBV, sin embargo, existen acciones que no se negocian en bolsa. La oferta tradicional es exactamente como la detallamos en la figura 2.1
Ofertas en firme. Es otra modalidad en la que la empresa emisora desea garantizar la colocación del total de acciones emitidas y por tanto recibirá el monto de capital solicitado, para ello, acuerda que la casa de bolsa comprará el total de paquete emitido a un precio previamente determinado y una vez en su propiedad podrá ofrecerla posteriormente en el mercado secundario. La diferencia entre la oferta en firme y el compromiso de oferta de suscripción es que en este último caso la casa de bolsa se compromete a que el total de las acciones se colocará y de ser necesario las adquirirá, en tanto que en el primero es ya una compra formalmente realizada.
Ofertas al mejor esfuerzo. El intermediario bursátil no compra los valores emitidos, solo los vende poniendo su mejor esfuerzo y por ello cobra una comisión. Este tipo de oferta es muy incierta para la emisora, ya que desconoce si podrá o no colocar la totalidad y en el tiempo deseado las acciones emitidas, e incluso corre el riesgo de que la oferta pública se cancele.
Oferta con estabilidad de precios. Esta alternativa da el derecho a las casas de bolsa de comprar acciones adicionales en fecha posterior a la oferta inicial, con un precio de ejercicio idéntico al establecido en la oferta pública primaria.
Bought deal. Es una oferta pública similar a la oferta en firme con la diferencia que en la primera la casa de bolsa establece el compromiso de comprar inmediatamente al emisor, los títulos a un precio fijo.
 
En cada mercado accionario las ofertas públicas pueden tener otro nombre, existir otros además de los mencionados y sus características pueden variar, pero de manera genérica estás son las que regularmente se presentan.
En el mercado de valores además se pueden realizar operaciones especiales como las ventas en corto, la colocación de American Depositary Receipts (ADRs) y arbitraje internacional, pero de ello, hablaremos en un próximo artículo.
Lo invitamos a visitar el portal https://iafi.com.mx y nuestras redes sociales Facebook, Twitter, LinkedIn y YouTube a los que pueden suscribirse y encontrar distintos cursos y videos de las conferencias que hemos impartido en distintos foros.
Recuerde que nuestro trabajo no es convertirlo en un economista o financiero experto, pero si apoyarlo para que incremente su educación económica y financiera, facilitando la comprensión del funcionamiento de los mercados y sus instrumentos, logrando mejores decisiones de inversión y financiamiento, en beneficio de su economía.
Confiamos que este artículo les haya sido útil y esperamos sus comentarios al respecto, con el propósito de mejorar en los futuros temas a exponer.
 
 
Bibliografía y regulaciones consultadas.
 
  • Díaz Mondragón, Manuel (2004) Invierta con éxito en la bolsa y otros mercados financieros. Editorial Gasca Sicco. México.
  • Díaz Mondragón, Manuel y Vázquez Carrillo, Nitzia (2016) Sistema financiero mexicano. Editorial Trillas. México.
  • Díaz Mondragón, Manuel. (2004) Mercado de valores. Editorial Gasca Sicco. México.
  • Díaz Mondragón, Manuel. (2016) Portafolios de inversión. Editorial Trillas. México.
  • Ley del mercado de valores la cual puede recuperar en el siguiente link: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LMV_090119.pdf
Accede a Rankia
¡Sé el primero en comentar!