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¿La "nave" de inflación a la deriva? La importancia del anclaje de las expectativas de inflación

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El posicionamiento actual en torno a la inflación por parte de las autoridades monetarias y expertos en el ámbito económico es ostensiblemente distinto a aquel presentado hace algunos meses, y su sentimiento general se resume en un vocablo: preocupación.

Evidentemente, las presiones inflacionarias persisten, contrario a lo que se vaticinaba hace unos meses. Por citar algunos ejemplos, la inflación registrada en Estados Unidos durante enero de 2022 fue del 7.5%, su mayor cifra en casi 40 años.

En la Unión Europea, la inflación, en el mismo periodo, ascendió a 5.1%, rompiendo el record por tercer mes consecutivo, desde su creación. Finalmente, la inflación en México, en mes similar, fue del 7.07%, cifra no registrada desde el 2001.

El ajuste de esta percepción, en los primeros meses de 2022, obedece primordialmente a la prolongación de problemas públicos de salud, por una nueva variante de COVID 19, y a la reanudación de tensiones geopolíticas en Europa del Este. 
 
En el pasado reciente, el tono predominante, en torno a la inflación, era optimismo: se vislumbraba el fin inminente en la escalada de precios por problemas derivados del lado de la oferta, shocks, principalmente vinculados con la escasez de transporte, del suministro de materias primas¸ y la caída en la producción de algunos bienes intermedios claves, como los microchips.

En este tenor, la demanda mostró una recuperación más inmediata en comparación con la oferta durante el 2021, principalmente por la gradual apertura de actividades económicas[1] y la baja transmisibilidad del virus: el consumo retomó su camino y se enfrentó, empero, a la baja disponibilidad de algunos productos.

En tal caso, los especialistas consideraban que la oferta se reestablecería durante la primera mitad del 2022 y, por tanto, la inflación sería transitoria y concluirían estas disparidades entre oferta y demanda; sin embargo, este panorama cambió con el advenimiento de Omicron y conflictos entre Ucrania y Rusia. Actualmente, los expertos divisan un escenario inflacionario perjudicial en los siguientes meses y, además, se prevé que, como respuesta, los Bancos Centrales aplicarán cambios en sus políticas monetarias para contener la escalada en los precios. 
 
Poniendo en perspectiva lo anterior, los principales organismos internacionales han ajustado al alza sus expectativas y pronósticos de inflación para finales de 2022.

Primero, el Fondo Monetario Internacional estima[2] que la inflación para las economías desarrolladas en ese periodo será del 3.9%, mientras que para el bloque de economías en desarrollo será del 5.9%: esto representa un 1.6% y 1.0% más, respectivamente, de lo proyectado hace tres meses.

Segundo, la OECD prevé que la inflación para sus países miembros será del 3.4%, que representa dos veces la cifra registrada para finales de 2019, 1.7%. Tercero, el Banco Mundial ha hecho dos precisiones[3] que prevalecerán en este año: 1) la corrección en las expectativas de inflación por las economías, y 2) la tasa de inflación por encima de niveles prepandemia este año.

Adicional a esto, una encuesta aplicada a algunos países[4], por parte de esta institución, revela que la inflación a nivel global será de más del 3%, aproximadamente un punto porcentual por encima de lo esperado hace seis meses. En general, los tres organismos coinciden en que la inflación será una amenaza para las economías. 
 
Con relación al sentimiento general, las notas periodísticas más recientes, basadas en las opiniones emitidas por analistas económicos y expertos de círculos académicos sobre el problema actual de la inflación, concurren en una inquietud que pondría a la economía mundial en serios aprietos y comprometería el crecimiento en el largo plazo: el desanclaje de las expectativas de inflación.

Concretamente, ¿A qué se refiere este concepto?
Primero, vale la pena preguntarse, ¿Qué son las expectativas? Son las creencias de los participantes económicos -entes en mercados financieros, gobiernos, familias, empresas- sobre el comportamiento futuro de alguna variable, en este caso la inflación.

En este sentido, los entes en mercados financieros forman sus opiniones sobre la inflación con base en los cálculos de los activos financieros negociados, principalmente de bonos gubernamentales ligados a la inflación y SWAPS de inflación.

En el caso de los gobiernos, la inflación futura se estima a partir de modelos estadísticos, que son calibrados conforme a información en los mercados financieros y entes privados. Para las empresas, las encuestas aplicadas a expertos del sector privado, por parte del Banco Central, son un proxy confiable para conocer la inflación venidera.

Finalmente, las familias fundan sus opiniones considerando la información difundida por los diversos medios de comunicación. En teoría, cada participante tiene en mente cómo se comportará la inflación en los próximos años, y tomará decisiones económicas en el corto plazo con el fin de mitigar sus efectos adversos. 
 
En la práctica, las expectativas de inflación influyen en la fijación de los precios de los bienes y servicios – materias primas, intermedios y finales- así como en los otros precios de la economía, incluyendo los salarios y los activos financieros.

Por ejemplo, si las empresas de transporte esperan que el combustible tendrá un precio más elevado, entonces ellos ajustaran sus tarifas de transporte. Para ello, la condición sine qua non es un escenario de inflación persistente, es decir, en varios periodos consecutivos: esto es, no habrá incrementos en las tarifas si el precio del combustible aumenta temporalmente.

Tomando esto en cuenta, el Banco Central monitorea periódicamente tanto la inflación en meses recientes como las expectativas de los participantes sobre esta variable, tomando cifras e información de instituciones públicas y encuestas. Ahora, ¿por qué lo hace? La mayoría de los Bancos Centrales en el mundo tienen como objetivo procurar un entorno estable en en los precios: en otras palabras, que el aumento de todos los precios sea estable en el largo plazo.

Para ello, el Banco Central fija tres números: 1) el central, llamado valor objetivo, 2) máximo, valor superior permitido con base en el objetivo, 3) mínimo, valor inferior permitido con base en el objetivo.

Los dos últimos valores conforme el rango. Al final del día, el Banco Central deberá garantizar que la inflación se mantenga entre estos valores a través de los instrumentos de política monetaria[5]. Así, el valor objetivo también funge como un parámetro para anclar las expectativas. 
 
Por tanto, el anclaje sugiere que los participantes confían en
1) que la inflación en el largo plazo se ubique dentro del rango y, preferiblemente, se aproxime al valor central,
2) que el Banco Central tomará medidas efectivas para remediar escenarios desfavorables, donde la inflación se ubique fuera del rango durante varios periodos,
3) que se preserve la estabilidad macroeconómica: en general, que se cumpla con el objetivo de inflación estable en el futuro.

Asimismo, el anclaje implica que los participantes no ajustarán fácilmente sus pronósticos de inflación ante una nueva información. La principal ventaja del anclaje de las expectativas de inflación es la capacidad de las autoridades monetarias para responder rápidamente a situaciones desfavorables en materia de precios: fundamentalmente, detectando desviaciones de precios y aplicando cualquiera de sus instrumentos para mitigar sus efectos negativos.

Por otro lado, el desanclaje ocurre cuando se realizan cambios en los pronósticos de inflación, de forma recurrente, y el grado de desanclaje depende de la magnitud de la falla comparando los valores reales con aquellos de las predicciones.

En la realidad, los especialistas hablan de desanclaje cuando ven que los expertos del sector privado y organismos continuamente “no aciertan” o “no están próximos” a los porcentajes que predijeron en meses anteriores, comparándolos con datos reales. En tal circunstancia, el Banco Central tendrá que verificar y confirmar el desanclaje y su magnitud, con la ayuda de modelos estadísticos. 
 
Ahora, ¿Cuáles son los efectos del desanclaje de expectativas de inflación?

Para el presente artículo, supóngase presiones inflacionarias por aumentos sostenidos en los precios de bienes y servicios en una economía.

En primera instancia, la credibilidad se minaría poco a poco, hasta llegar a un estado de pesimismo, donde se creería que el Banco Central no podría combatir la inflación en el mediano plazo: a menor confianza, mayor posibilidad de caer en una espiral inflacionaria[6].

Verbigracia, si las empresas transportistas creen que la meta de inflación no se cumpliría y los precios de los combustibles seguirían en aumento durante muchos meses, ellos harían un ajuste en sus tarifas. Y peor, si ellos creyeran que la inflación seguiría durante varios años, entonces no sólo aumentaría la cantidad sino la frecuencia en los ajustes, cuestión que sería catastrófica para la economía.

Segundo, el desanclaje afectaría a los mercados financieros: el Banco Central no se cruzaría de brazos y utilizaría los instrumentos a su alcance, empezando con una subida en la tasa(s) de interés objetivo.

En consecuencia, el costo del crédito sería mayor: afectaría a los deudores y desincentivaría la adquisición de nuevos compromisos financieros por parte de empresas y familias. Si la credibilidad fuese mínima, el Banco Central no controlaría fácilmente la inflación con algunas subidas en su(s) tasa(s) de interés: en consecuencia, el mercado del crédito se contraería, la inversión sería mínima y la probabilidad de pago se elevaría sustancialmente. Adicional a esto, la operación de activos financieros ligados a la inflación y los swaps sería cada vez más insostenible.

 Cabe señalar que en estas líneas se citaron casos muy desfavorables con la finalidad de matizar los efectos de un desanclaje en diversos ámbitos económicos: en definitiva, este fenómeno afecta a distintas variables económicas. 
 
Retomando la situación actual, los especialistas y los organismos internacionales[7] han insistido en un posible desanclaje de las expectativas de inflación, que llevaría a la economía mundial a una recuperación más lenta de lo previsto en meses anteriores.

Hasta el momento, no se habla de un escenario catastrófico, pero si de un contexto de bajo crecimiento: las publicaciones más recientes de coyuntura económica ya presentan una revisión a la baja en las previsiones del crecimiento del PIB para el presente año, y un ajuste mínimo, en la misma dirección, para los siguientes años, por efecto del desanclaje.

 Asimismo, el comportamiento reciente de la inflación ha sido todo menos transitorio dada la incertidumbre atribuida a factores geopolíticos y de salubridad, y han surgido dudas sobre el futuro comportamiento de esta variable.

Por tanto, es un hecho que los Bancos Centrales tomarán todas las medidas necesarias para respaldar su credibilidad en cumplir con sus objetivos y sus funciones. Por ejemplo, la FED ha reducido la compra de bonos, y comenzará con la etapa alcista en sus tasas de interés objetivo.

Por otro lado, los expertos en materia económica han recomendado a las autoridades monetarias que sean más honestas con sus comentarios y pronósticos de inflación[8], sobre todo en el corto plazo, para que se mande un mensaje claro de que están conscientes de las presiones inflacionarias y, sobre todo, que la atenderán. 
 
Entonces, ¿cuál es el balance actual? Los especialistas coinciden en que se está atendiendo el desanclaje de manera parcial, sobre todo en economías emergentes, y, por ende, aún se requieren implementar otras medidas complementarias, que refuercen el mensaje de que, a pesar del difícil panorama actual, la inflación retornará a niveles bajos y estables en el largo plazo.

Al respecto, el discurso oficial en economías desarrolladas es que las expectativas aún permanecen ancladas, aunque ya esto se verá en los siguientes meses. Por el contrario, el Banco Mundial señaló que las expectativas de inflación en economías emergentes estarían menos ancladas, por lo que se tendría que poner mayor atención en la evolución de los precios y tomar medidas de manera más anticipada.

Por último, un aspecto a considerar es que la política monetaria per se no es, en ocasiones, suficiente para resolver los problemas económicos, y es necesaria la implementación otras medidas disponibles en el arsenal de la política económica. Por lo pronto, la advertencia ya está hecha, y tanto Bancos Centrales como gobiernos tendrán que enfrentarse a este posible reto.
 
Referencias: 
 
https://www.eleconomista.com.mx/economia/Banxico-debe-calibrar-su-politica-monetaria-FMI-20220220-0094.html 
https://www.eleconomista.com.mx/sectorfinanciero/Inflacion-pone-en-riesgo-el-anclaje-de-las-expectativas-20211230-0072.html 
https://www.eleconomista.com.mx/economia/Inflacion-empezo-el-ano-en-7.07-la-mayor-cuesta-de-enero-desde-el-2001-20220209-0027.html 
https://www.sentidocomun.com.mx/articulo.phtml?id=103850 
https://www.imf.org/en/Publications/WEO/Issues/2022/01/25/world-economic-outlook-update-january-2022 
https://www.oecd-ilibrary.org/economics/oecd-economic-outlook/volume-2021/issue-2_66c5ac2c-en 
https://www.oecd.org/newsroom/consumer-prices-oecd-updated-11-january-2022.htm 
https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/36519/9781464817601-ch01.pdf 
https://www.worldbank.org/en/news/press-release/2022/01/11/global-recovery-economics-debt-commodity-inequality 
https://www.wsj.com/articles/eurozone-inflation-rises-to-fresh-record-against-expectations-11643799121 
https://www.ft.com/content/7a0213d2-ad59-485f-bcc9-fc0e10a11988 
https://tradingeconomics.com/united-states/inflation-cpi 
https://ec.europa.eu/eurostat/statistics-explained/index.php?title=Inflation_in_the_euro_area 
https://www.cnbc.com/2021/12/15/fed-will-aggressively-dial-back-its-monthly-bond-buying-sees-three-rate-hikes-next-year.html 
https://www.ft.com/content/79de1ec9-2249-4757-a744-10cea1afe5e5 
https://thepeninsulaqatar.com/article/20/02/2022/central-banks-may-jump-start-then-slow-pace-of-interest-rate-hikes-qnb-report 
https://blogs.imf.org/2022/02/17/supply-disruptions-add-to-inflation-undermine-recovery-in-europe/ 
https://www.marketwatch.com/story/russia-ukraine-conflict-is-a-worry-but-this-is-still-the-biggest-threat-for-stock-investors-says-jpmorgan-11645532517 
https://blogs.worldbank.org/voices/return-global-inflation 
 
Notas a píe de página:

[1] Ningún país ha retornado al volumen de producción de bienes y servicios registrados antes de la pandemia.
[2] World Economic Outlook, enero 2022.
[3] Global Economic Prospects, enero 2022.
[4] 32 economías desarrolladas y 50 emergentes.
[5] En esencia, el Banco Central no interviene directamente en la economía, sino lo hace por medio de los instrumentos de política monetaria, principalmente tasas de interés, operaciones de mercado abierto. Para mayor detalle, consultar canales de transmisión de la política monetaria.
[6] Reacción en cadena donde el aumento de los costos de producción, llevan a un aumento en el precio de los productos, y esto lleva a un aumento en el salario para preservar el consumo. Y eventualmente, se repite continuamente y es difícil de parar. Para mayor detalle: https://economipedia.com/definiciones/espiral-inflacionaria.html
[7] El Banco Mundial es el organismo que ha hecho mayor énfasis en este tema.
[8] Un ejemplo, en el siguiente enlace: https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/eugenio-gomez/2022/02/15/el-error-de-banco-de-mexico/ 
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