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Érase una vez una moneda llamada Peso

Se llamaba Antonio y se apellidaba de Mendoza y Pacheco, fue el primer Virrey de la Nueva España y pisó suelo americano en abril de 1535 mismo año en que creó la Casa de Moneda de México, con lo que arrancó la apocalíptica tarea para organizar la economía formal de un naciente mundo donde dos civilizaciones colisionaron. y así nació una moneda llamada peso.

 

 

¿Cuál es la historia del peso mexicano?

 

Las primeras monedas acuñadas en el continente eran llamadas “Real de a ocho” y el metal base era la plata, al parecer, empezaron a ser troqueladas en abril de 1936. ¿Pero y el Peso? Bueno, el nombre de nuestra moneda (y la de varios países de Latinoamérica y Asia) proviene de la necesidad de realizar pagos a través de una unidad peso con una balanza, es decir los pagos se hacían al “peso”, esta unidad de medida era conocida como “un castellano” o también identificada como “peso de oro”.

 

Historia del peso, Edgar Arenas

 

 

Las monedas de curso legal en México se utilizaron como medio de cambio en países tan lejanos como China y Filipinas, en esto influyó la abundante cantidad de metales extraídos de la Nueva España, incluso, Estados Unidos usó nuestra moneda como base de su sistema monetario, es decir, la economía estadounidense estaba “pesisada” y la paridad del Dólar y el Peso en 1785 era de uno a uno. Aunque hoy parezca inconcebible, hubo una gran resistencia de los norteamericanos en dejar de usar Pesos, ellos empezaron a acuñar su propia moneda en 1792, pero fue hasta 1857 que dejaron usar la moneda mexicana.

 

 

Algo que distingue a nuestra moneda es que fue la primera en usar el símbolo “$”. Existen varias teorías de donde se desprende esta simbología. Una de ellas sugiere que es la superposición de las letras “ps” como abreviatura de Peso, otra teoría asegura que se debe al uso de un número 8 tachado verticalmente para identificar los “reales de ocho” y otra que se desprende de la heráldica española.

 

Tras la independencia de México la plata se mantuvo como metal para la fabricación hasta la finalización del Porfiriato. Después de la finalización de la Revolución Mexicana empezó un titánico proyecto para darle orden al sistema monetario del país, puesto que durante la lucha revolucionaria se generó un caos con diferentes tipos de monedas esparcidas por todo el país. El patrón oro (al igual que en casi todo el mundo) fue el establecido en México y se determinó que a partir de 1931 el oro sería el respaldo de nuestra moneda a 0.75 gramos por peso.

 

Al paso de los años y ante cambios en los sistemas monetarios mundiales se abandonó la equivalencia con el valor del oro y el gobierno tuvo la necesidad de adaptar la acuñación de los pesos a metales industriales.

 

Desde mediados de los setentas, las espirales inflacionarias destruyeron el poder adquisitivo de la moneda mexicana, malas decisiones en materia económica, un Presidente defendiendo el peso como un perro y precios de petróleo bajos terminaron por provocar que se acuñaran monedas de hasta cinco mil Pesos. El Peso se estaba muriendo.

 

El 18 de junio de 1992 se estableció que a partir de 1993 se utilizaría una nueva unidad de sistema monetario denominada “Nuevos Pesos”, en esencia le quitaron tres ceros al Peso. Antes de este cambio el Peso mexicano era identificado con las letras “MXP”, actualmente la nomenclatura es “MXN”.

 

Después de tantos cambios y siglos, el legado de los Pesos originados en la colonia aun se mantiene en México, Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Filipinas, Republica Dominicana y Uruguay.

 

Al parecer un grupo de gitanos de origen romaní que llegaron después de la Segunda Guerra Mundial se referían a los billetes de denominación más alta con la palabra que ellos distinguen para lo que significa grande: baro, sí con “b” y no con “v”, con el paso de los años nuestros pesos, marmaja, lana o varos, adquirieron diferentes sinónimos, en fin, hoy lo que inquieta no es cuantas formas diferentes existen para decirle a nuestra moneda, sino que a este paso, por simple aritmética, un billete de 20 varos podría tener la cara de George Washington en lugar de la de Benito Juárez.

 

Email: [email protected]

Twitter: @garoarenas

 

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  1. #1

    reciénlicenciado

    Desconocía totalmente la historia sobre el peso. Pero lo que más me llama la atención es la conclusión que podemos extraer del artículo: Todo puede cambiar de un día a otro y como bien dices “ un billete de 20 varos podría tener la cara de George Washington en lugar de la de Benito Juárez.”

  2. #2

    Edgar Arenas

    en respuesta a reciénlicenciado
    Ver mensaje de reciénlicenciado

    Bueno últimamente el dólar ha bajado. Pero en la medida en la que se cierre la contienda presidencial en EEUU y el Petróleo vuelva a bajar podríamos ver una apreciación de la divisa norteamericana.

Autor del blog

  • Edgar Arenas

    Economista y casabolsero con 18 años de experiencia. Gerente comercial en Estrategias de Inversión de CI Banco. Profesor de Economía Financiera de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sígueme a través de Twitter: @garoarenas

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