Los últimos dos meses de 2017 existirán temas que afectarán en la estabilidad del tipo de cambio, el peso y el dólar jugarán rudo durante el último bimestre. ¿Para dónde irá el peso a finales de este año?

 

¿Para dónde va el peso?

 

Todo dependerá de algunos temas, entre ellos:

 

  • La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
  • La decisión de la política monetaria de la Reserva Federal.
  • El relevo en la presidencia de la Reserva Federal.
  • La probable aprobación de la reforma fiscal de EEUU.

 

 

En México, los temas electorales empiezan a hacer ruido, aún faltan varios meses, pero los inversionistas comienzan a poner los reflectores sobre este tema. Durante estos meses finales veremos incertidumbre mesurada en los mercados locales por cada comentario de jugadores políticos que pudieran despertar la sensación de cambios en lo relacionado con las reformas estructurales que México ha tenido en los últimos años. Lo anterior, es un contexto, que presionará al peso mexicano

 

 

PARA DONDE VA EL PESO, RANKIA, EDGAR ARENAS

 

 

¿Cuánto puede subir el dólar?

 

 

Es muy probable que por momentos lo veamos en $20 spot en lo que falta de 2017. ¿Podría subir más el dólar?, Tal vez, pero es poco probable, para que el dólar estuviera arriba de 20 pesos se tendría que observar un escenario negativo que conllevaría la ruptura del TLCAN o de sus negociaciones antes de que termine el año; la reserva Federal de EEUU decidiera subir sus tasas de interés en el último mes del año;  Donald Trump eligiera a un funcionario para liderar la FED más apegado a elevar las tasas de interés, y por último, que el congreso de Estados Unidos decidiera aprobar una reforma fiscal.  No se ve probable que todo esto suceda en menos de 60 días.

 

 

¿Qué es lo más probable?

 

Las posibilidades más altas se cargan hacia una renegociación del TLCAN extendida hasta los primeros meses de 2018, mi punto de vista es que sigue siendo más probable un resultado donde México, Estados Unidos y Canadá llegan a un acuerdo beneficioso para todas las partes, lo que sí es posible que suceda este año, es que Donald Trump vea aprobada su reforma fiscal aunque con cambios versus si propuesta inicial. Estos dos temas son escollos que le meterán presión al peso, pero es muy probable que sea marginal. En cuanto al sustituto de Janet Yellen, los dados se ven cargados hacia Jerome Powell, que encabezaría el banco central norteamericano, este nombre y apellido es bien visto por los mercados en general, en consecuencia al peso le sentaría viene. ¿Y en cuanto a la tasa de interés?, bueno, ahí la Reserva Federal es casi un hecho, que subirá su tasa 25 puntos base en su junta de diciembre.

 

En el muy corto plazo, con este escenario base, el peso tendrá volatilidad  (para arriba y para abajo), noviembre podría arrojar un peso en promedio cercano a los $19.15 y en diciembre el promedio casi el mismo.

 

Este tipo de cambio podría verse afectado por temas que aunque no tienen la atención de los inversionistas, pueden ser un revulsivo por sus implicaciones. Entre ellos destacan, el precio de los hidrocarburos, el Rusiagate, Corea del Norte y las tensiones geopolíticas que provoca y la reciente declaración independentista de Cataluña. En territorio local, el actual que Banxico pudiera tener ante la política monetaria de Estados Unidos provocará que el dólar se deprecie o se aprecie. Lo que es un hecho, es que aunque la relación peso-dólar parece tener un final de año trágico, sí es un hecho, que existen muchos temas relacionados y que existirá volatilidad. De odas las monedas emergentes, nuestra moneda será de las que más altibajos tendrá. A ponerse los cinturones.

 

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