¿Nos visitas desde USA? Entra a tu página Rankia.us.

Finanzas para todos

Economía, política y finanzas personales: una discusión que todos entendamos

¿Habría una resistencia a la monetización del espacio entre los asientos de los aviones?

La semana pasada hablábamos del experimento de los investigadores Buccafuso y Sprigman que tenía como objetivo encontrar si la satisfacción de reclinar el asiento es mayor al sufrimiento que vive la persona que está atrás. Esto lo resolvieron poniéndole un valor monetario al espacio

 

Vimos que el Teorema Coase no nos da una guía significativa sobre si hay un derecho a reclinarse o un derecho a no reclinarse, pues cuando cambia el origen del derecho de propiedad, las valoraciones de las personas por el espacio se invierte. Las personas piden $41 dólares por no reclinarse y estarían dispuestos a pagar $18 dólares para que el de adelante no se recline si ellos tienen el derecho inicial a reclinarse. Por otro lado, están dispuestas a pagar $12 dólares por reclinarse y vender su espacio de las rodillas a $39 dólares si no cuentan con el derecho automático a reclinarse. 

 

Nadie se opone a que le pidan que pague por los alimentos consumidos en en un restaurante, pero sabemos que muchas personas se molestarían si el anfitrión de una cena dejara la cuenta al final.

 

¿Habría una resistencia a la monetización del espacio entre los asientos los aviones? 

Leer más

El espacio entre los asientos reclinables del avión: ¿Se puede subastar en un mercado? 

Las disputas por el espacio no son exclusivas de las naciones ni de las grandes guerras. De hecho, nunca se ha peleado una guerra tan intensa por tan poco espacio como en los aviones. ¿A quién pertenece el espacio entre los asientos reclinables de un avión? Muchas personas dirían que las personas que pelean por este espacio son intolerantes, pero al parecer, no son pocos los intolerantes, y por lo tanto, este tema merece ser discutido.

 

El espacio entre los asientos reclinables del avión: ¿Se puede subastar en un mercado?

 

Generalmente, las personas sentadas al frente dicen que les corresponde ese espacio pues ellos han pagado por una silla reclinable y, por lo tanto, están en su derecho de ocupar el espacio de atrás. Al mismo tiempo, algunos pasajeros que son “aplastados” dicen que estarían dispuestos a luchar una guerra territorial, poniendo las rodillas en el respaldo de adelante y obstaculizando la expansión del otro, pues pierden comodidad cuando el de adelante se reclina y ellos no lo hacen. Es tan común esta batalla, que existen dispositivos que permiten defender el espacio de las rodillas. ¿Se terminaría esta lucha si la propiedad de ese espacio fuera subastada? Christopher Buccafusco y Jon Sprigman (2012) buscaron responder a esta pregunta con un experimento.   Leer más

Autor del blog

  • Alejandra Aguilar

    Estudiante de Finanzas y Contaduría Pública. Me interesa la política, la economía, y los proyectos que fomentan la educación de finanzas personales en México. Me mantengo en una veta de aprendizaje continuo.

Envía tu consulta