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Uno de los principales problemas que impiden el crecimiento de la profundidad del mercado de valores mexicano es la falta de conocimiento. En comparación con otros países, el valor que representa la capitalización de mercado total en México es de apenas el 36% del Producto Interno Bruto [léase artículo Número 10].

Esta falta de conocimiento a veces trae consigo la generación de mitos acerca de invertir en la bolsa de valores. En el presente artículo se desmentirán algunos de estos.

 

 

¿Quién gana cuando se invierte en bolsa?

A lo largo de toda esta serie de artículos se ha manejado la misma premisa: hacer dinero en bolsa ya no es solo cuestión de millonarios. Sin embargo, ¿quién realmente gana de todo el movimiento en la bolsa? La respuesta en realidad no es bastante simple, pero se puede comenzar por decir que todos. Desde el gran agregado, cuando se tiene un mercado financiero sólido en cualquier país, los movimientos que se presentan en este forman parte de las expectativas de la economía. Esto quiere decir que, desde el exterior, un mercado financiero resulta atractivo para la inversión cuando se muestran tendencias positivas para el largo plazo, sin mencionar, por supuesto, a la inversión interna. De esta manera, cuando el mercado financiero es capaz de proveer financiamiento las empresas podrán fondearse a través de la emisión de instrumentos.

Cuando este tipo de instrumentos está enfocado a mejoras en la producción, inversión de capital (como aumento en las plantas de producción o naves industriales) u alguna otra forma de expansión, es posible que se cree cierta cantidad de empleo que ayude a aumentar la generación de ingreso. Ingreso que posteriormente volverá dentro del flujo económico a través de bienes y servicios.

El tipo de ganancias que recibe el inversionista proviene justamente de la realización de ese flujo que las empresas reciben como ingresos y que pueden devolverles en forma de dividendos (o en su caso rendimientos). También, la empresa gana de la revaluación que el mercado le da en forma de capitalización, lo que generalmente aumenta el precio de los instrumentos que emite en bolsa.

También lee: Un día de cotización en la Bolsa.

Solo expertos ganan en bolsa.

Mucha gente que no invierte en bolsa, incluso con intención, suele abstenerse debido a que no se siente preparada o piensa que se necesita ser experto para ganarle al mercado. La realidad es que sí se necesita tener algún tipo de preparación pero solo cuando vas a operar tu propia cuenta de inversión. Cuando no se tiene el tiempo, pero sí los recursos, para mantener una cuenta de inversión es posible acudir con algún asesor, quien deberá hacerte un perfil y comentarte acerca de todo el conjunto de oportunidades que existen en el mercado financiero.

Si decides operar tu propia cuenta debes saber que hasta los expertos llegan a cometer errores en sus previsiones. Esto en realidad es común, pero eso no significa que vas a perder tu dinero. Dependiendo de los tipos de instrumentos que operes, con algo de experiencia y técnica propia, te darás cuenta que el mercado es cíclico y que una baja general en las cotizaciones no siempre significa que sea sostenida ni igual para todos los instrumentos.

No olvides leer: Análisis de acuerdo a tu perfil.

Invertir en lo tradicional es mejor.

Mucha gente cree que invertir en instrumentos tradicionales como bonos de deuda, oro o dólares es lo mejor para hacer crecer su dinero, sin embargo, salvo los dólares, esto puede ser lo más seguro pero no siempre lo mejor. En esta serie se ha mencionado que el rendimiento real en algunos instrumentos tradicionales como los bonos de deuda en realidad termina por ser mínimo. En el caso de los dólares o el oro, estos también dependen del precio de mercado (que de hecho está sumamente expuesto a acontecimientos de índole internacional), lo que no siempre significa que puedas vender arriba del precio al que compraste.

También lee: Invertir en el Mercado de Derivados.

Algo similar sucede cuando se trata de inversiones tradicionales fuera de la bolsa pero a nivel microeconómico. Cuando se opta por invertir en negocios físicos siempre es necesario informarse completamente acerca del mercado sobre el que se está participando, competencia, tipo de consumidores, etc.  En ocasiones es recomendable acudir con especialistas para poder emprender en un negocio propio, lo que no siempre significa que resulte rentable a largo plazo. Esto también implica, la mayoría de las veces, cierta preparación para que todo se maneje en orden y las cuentas puedan proveer rendimientos.

Esto último se diferencia mucho de las inversiones en bolsa, donde la información siempre está actualizada y siempre sabes sobre tus pérdidas o ganancias.

*Por último, no olvides leer el artículo especial que introduce sobre el Análisis Técnico Mediante R (incluye un ejercicio replicable).

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