Hay que andar con precaución con el sistema financiero mexicano. Hay ciertos riesgos en el panorama financiero como son, un debilitamiento de la actividad económica nacional, los crecientes niveles de crédito al consumo, su morosidad y el nivel de deuda privada de las empresas mexicanas con el extranjero. Los riesgos externos provienen de la desaceleración de la economía mundial y de las tensiones geopolíticas.   

 

riesgo

Los anteriores riesgos los comunicó el Banco de México, su gobernador Agustín Carstens, explicó durante la presentación “Reporte sobre el Sistema Financiero” que había aumentado considerablemente la morosidad que proviene de los créditos personales y de las tarjetas de crédito. Lo mismo pasa con la deuda de empresas que aprovechan para financiarse en el exterior por las tasas de interés artificialmente bajas.

Es decir hay empresas y personas que tienen una mala calidad crediticia, y aun así al estar el interés tan bajo, se endeudan pues a los bancos y a los inversores les conviene más prestar el dinero por los mayores rendimientos que prometen pagar. Esto implica que se podría producir un efecto dominó, donde las empresas endeudadas, con su mayor riesgo incumplan en los pagos. Por esta razón el banco central recomienda a los bancos comerciales que estudien a sus clientes y otorguen los créditos con criterio, teniendo en cuenta la posición financiera de sus clientes, con el fin de evitar un endeudamiento excesivo y un incremento de los impagos. El despilfarro del crédito barato no durará para siempre, y cuando finalice, la resaca será tenaz.

Tal y como lo prevé Banxico, la desaceleración del país conllevará a los siguientes problemas: se disminuirá la diferenciación del país de otras economías emergentes, la situación fiscal se afectaría junnto con el deterioro de la cartera de crédito del sistema bancario.
Cabe señalar el histórico nivel de participación de inversores extranjeros en el mercado de deuda gubernamental, que si deciden irse, dejarán a México con problemas como la volatilidad en el mercado, tipo de cambio, mayor inflación etc. El peligro en la fuga de estos inversores, el Banxico lo denomina “reversión abrupta de flujos de capital”.

Banxico también apunta, la posible creación de una burbuja hipotecaria en México. Recalca que debe hacerse un seguimiento en la evolución de los precios de la vivienda, el incremento de los créditos en el sector y a las nuevas ofertas que aparecen con garantía hipotecaria, para así “detectar de manera oportuna incrementos en los precios que se alejen de los niveles fundamentales, así como un apalancamiento excesivo de los hogares inducido por la adquisición de vivienda”.

El Instituto Central adelantó que la próxima semana disminuirá su estimación de crecimiento económico del país, y quizá para 2015, acentuando que la violencia e inseguridad, continúan siendo  la principal preocupación de los inversionistas. En definitiva, hasta el propio Banco de México, reconoce que se está complicando el panorama de crecimiento del país, y que comienza a preocupar el endeudamiento.  
Ahora que se acerca la época de mayores gastos, conviene tener control sobre nuestras finanzas, pues los créditos se acaban devolviendo, y las deudas pagando.

La Secretaría de Hacienda y el Congreso de la Unión, deberían escuchar también esta recomendación, pues para 2015 decidieron expandir más el gasto y la deuda públicos. A nada bueno nos están llevando, ya que el peligro ya se puede percibir.
 

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