El pasado mes de noviembre, se realizó una votación en Suiza denominada “Salvemos Nuestro oro”, que consistía en incrementar las reservas áureas del Banco Nacional Suizo a 20% del total, detener las ventas del metal precioso y repatriar todos los lingotes que se ubican en el extranjero. La votación se llevó a cabo y salió el No.

oro Suizo

El resultado fue del 77% en contra y un 23% a favor. A pesar de que no era una propuesta ideal, los diferenciaba del resto de Europa y America, que siguen con la impresión monetaria y la destrucción de capital.

Este resultado muestra que, el prestigio monetario y financiero que siempre ha tenido Suiza lo ha perdido. Tal y como comentó la ministra de finanzas, de Suiza, Eveline Widmer-Schlumpf, que dijo “el banco central es libre de perseguir su política de tipo de cambio mínimo” y que “el oro no tiene el mismo significado que tenía hace 50 o 60 años”. Gran error.

Las palabras de la ministra se producen en el momento en el que los bancos centrales a escala global continúan comprando oro, y además se puede apreciar la abrumadora demanda física del metal precioso en Asia. Ambos hechos demuestran que es rotundamente falso eso de que el oro no tiene la misma importancia que en el pasado.

Los suizos actuaron como lacayos del sistema monetario basado en el dólar estadounidense, pues mientras que los “opositores” de este sistema como Rusia y China se preparan para el gran colapso de este sistema viciado en compras masivas del oro, otros aliados estadounidenses, como Holanda, transportaron en secreto 122.5 toneladas de oro a Ámsterdam desde Nueva York, y es que no confían del todo en el sistema.

Las últimas lecturas de Basee y de Cobase del oro (y la plata), muestran una condición de escasez en el mercado (backwardation), que aumentó los últimos días de noviembre a máximos  no vistos desde 2008.

Se da la situación de backwardation, cuando el precio al contado (spot), es más alto que el del contrato de futuros más activo. Cuando lo normal es que sea al revés. Por ello la Base, diferencia entre el precio futuro y el spot, debe ser positiva, y la Cobase, diferencia entre el precio spot y el futuro, deber ser negativa. En el momento en el que la curva se invierte, y la base pasa a ser negativa, y la cobase positiva, existe backwardation. Esto nos muestra que hay escasez de oferta para una fuerte demanda. Por esto quien los quiera hoy, deberá pagar un sobreprecio que hace que la cotización con entrega futura se abarate.

Este escenario se presenta mientras los precios del oro siguen cayendo, gran contradicción, lo que evidencia la manipulación de las cotizaciones desde el mercado de papel (futuros y forwards), pues la lógica nos dice que ante una demanda tan alta de oro físico, el precio debería estar subiendo, no bajando. Claro es el interés del “Establishment” por generar la idea de que a pesar de unos débiles cimientos, la divisa Dólar es muy fuerte.

Finalmente, EEUU trata de generar una idea global que no corresponde con la realidad, pues esta fortaleza americana, no muestra la deuda que sigue acumulando, junto con el déficit público, mientras el banco central continúa imprimiendo dólares en masa. Cuando estos puntos caigan por su propio peso, la crisis del 2008-2009 parecerá un día de campo en comparación. El oro y la plata como dinero real, será reivindicado.
 

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